Se acerca la final del Mundial. Atrás quedaron equipos, sueños y controversias. Este domingo se disputará el último partido de la Copa en el Estadio MetLife, en Nueva Jersey, dos potencias que representan lo mejor del fútbol europeo y el latinoamericano. Lo confirmó: el diario New York Daily News: el presidente Trump será parte de la ceremonia de premiación junto con el del FIFA, Gianni Infantino. También se hará presente el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. No es un dato menor. Según aclaró “solo estaré atento al partido”, aunque compartirá el palco con Trump, con quien se encuentra políticamente muy enfrentado.
Esta Copa Mundial superó la cifra de 6,5 millones de espectadores en los estadios tras los primeros 100 partidos del torneo. Además desde la fase de grupos, el certamen rompió el récord histórico de asistencia global, superando los 3,6 millones de aficionados en las canchas, batiendo la marca de 1994, también en Estados Unidos.

Aunque los partidos se juegan en México, Canadá y en distintas ciudades de EE UU, la ciudad de Nueva York fue la que más instrumentos habilitó para que los partidos fueran vistos por todos los ciudadanos. Por iniciativa de su alcaldía, se implementó un programa de más de 100 zonas para aficionados y áreas de visualización al aire libre, con pantallas gigantes gratuitas en los cinco distritos de la ciudad. Además se negoció la transmisión de partidos en quioscos callejeros, con pantallas de 55 pulgadas, donde habitualmente se mostraban anuncios para transmitir los partidos. Teniendo en cuenta el altísimo costo de las entradas para ver los partidos -que en la reventa para el partido final ya se estaban vendiendo a más de 20 mil dólares- Mamdani ofreció 1000 entradas a U$S 50 por asiento, incluido transporte gratuito al estadio MetLife, ida y vuelta. Además negoció con 600 restaurantes y bares para que los visitantes puedan acceder por U$S 26 a un menú regular, en una de las ciudades más caras del Mundo.

Este Mundial ya es considerado el más caro de la historia, con ganancias para la FIFA de 13 mil millones de dólares. Y finalmente, este domingo se llegará al gran festejo: ganen o pierdan, los argentinos tiene previsto como lugar de reunión, en Queens, zona típica de las comunidades del Río de la Plata; otros asistirán a Times Square, en la calle 42. Por su lado, la comunidad española seguramente se congregará en La Nacional (Spanish Benevolent Society), el último vestigio de la Antigua Little Spain en Manhattan. Otros podrían encontrarse en el Central Park, donde la alcaldía neoyorquina tiene preparada una gran fiesta para 50 mil personas, totalmente gratuita.
Finalmente el objetivo del alcalde se verá cumplido. Él mismo lo expresó: “si permitimos que el deporte se convierta en un bien de lujo también permitiremos que se aleje de sus raíces como expresión de la clase trabajadora y no sólo como algo en lo que participar sino también algo de lo que formar parte”. Por lo menos en Nueva York, miles pudieron acceder a ver los partidos y estar más cerca de sus países a través de sus selecciones nacionales. Aunque sea por unos días, no importaron los negocios ni los patrocinadores, sino la pasión popular. «