La inflación de abril fue del 2,6%, estimaron los analistas económicos según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que publicó el Banco Central este jueves. En el REM publicado a principios de abril, esos analistas previeron el mismo nivel.

El REM se construyó con las opiniones de 45 participantes, de los que 33 son consultoras y centros de investigación locales e internacionales y los 12 restantes, entidades financieras de Argentina.

Conviene consignar que los anticipos de inflación de los analistas del REM suelen estar por debajo de la inflación oficial que informa el Indec, que dará a conocer su dato el próximo jueves 14.

Los 10 mejores analistas que siguen la evolución de la inflación reportaron un alza del costo de vida del 2,7% para abril, también repitiendo sus pronósticos de un mes atrás para abril.

El fenómeno inflacionario puede categorizarse de diversas maneras, una es por medio de la designación de tres niveles: núcleo, estacionales y regulados, donde la inflación núcleo es la más importante porque en ella están reflejados los precios de productos centrales para la vida urbano, en especial industriales, desde alimentos hasta electrodomésticos.

Respecto del IPC Núcleo, el conjunto de participantes del REM ubicó sus estimaciones para abril en 2,6% (+0,1 punto porcentual respecto del REM de principios de abril). En tanto, el Top 10 estimó una inflación núcleo de 2,7% mensual para el cuarto mes del año, repitiendo el pronóstico de un mes antes.

Los analistas ven una inflación del 2,6% en abril, con mercado interno deprimido y dólar planchado

Se trata de una inflación núcleo elevada ya que empata con la inflación en general. Un nivel semejante plantea que la inflación goza de buena salud a pesar de que el mercado interno está deprimido (los precios tienden a estabilizarse por la baja demanda) y el dólar planchado (no hay impulso a los precios).

La inflación el resto del año

Para los próximos seis meses, los analistas que participaron en la última edición del REM pronosticaron un descenso paulatino desde el 2,3% en mayo hasta el 1,8% en octubre.

Sin embargo, en esta curva descendente los analistas incluyeron su visión de un aumento de los precios como efecto del incremento de los hidrocarburos y sus derivados por el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán. Es decir, la perspectiva desde mayo muestra precios más elevados que la que arrojaba abril.

Para los próximos 12 meses, la mediana de las previsiones de los analistas indica unn guarismo del 24,2% mientras que, para este año, la mediana es del 30,5%. Ambos números son más elevados que los calculados un mes atrás (23,9% y 29,1%, respectivamente).

Pero el top 10 de los analistas que más aciertan en sus previsiones marca un costo de vida aun más elevado, del 26,5% para el próximo año y del 33% para este 2026, reflejando una mayor preocupación por la marcha de los precios y una menor credulidad en los anuncios oficiales acerca de la “desaparición” de la inflación.