Los cortes de carne vacuna se alejan de la mesa de los argentinos en forma lenta pero implacable, al ritmo que imponen los aumentos del producto y la caída del poder adquisitivo del salario.

En marzo, el rubro carne y derivados fue el más dinámico del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec, con una suba del 6,9% respecto a febrero y del 55,1% en relación con marzo de 2025, muy por encima del 32,6% del promedio de la inflación acumulado en el año.

La Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra) destacó que en el mismo mes el precio del pollo subió un 7,5% afectando al público que se suele refugiar en ese consumo cuando la carne vacuna aumenta demasiado.

Las empresas del sector argumentan que el aumento del precio del ganado en pie entre marzo de 2025 y el mismo mes de 2026 arrastró a los cortes que releva el Indec, entre los que hubo subas anuales que duplicaron el promedio de la inflación: el asado aumentó 68,9%; la paleta, 66,5%; y cuadril 64,7%, entre otros. El pollo en el mismo período aumentó 41,2% interanual, también por encima del acumulado anual del IPC.

Los aumentos continuaron en lo que va de abril. Para la consultora LCG en la segunda semana en promedio las carnes subieron 1,5% y fueron el producto de mayor incidencia en el Índice LCG – Alimentos y bebidas.

En la tercera semana de abril, Analytica registró una suba leve de los alimentos, del 0,2%, con una caída del 0,1% en los precios de las carnes y derivados. Sin embargo, en el promedio de las últimas cuatro semanas la variación de alimentos y bebidas fue del 1,4% y las carnes subieron por encima del promedio, 1,6 por ciento.

Consumo por el piso

En el primer trimestre del año el consumo total de carne fue de 512.826 toneladas de res con hueso, un 10% inferior al del mismo período de 2025. El consumo per cápita cayó 3,7% a 47,3 kilos por año (en 2021 era de 50,2 kilos por año). La producción en el mismo tramo cayó 5,1% y las exportaciones subieron un 11,4 por ciento.

Si al consumidor lo espanta la barbarie del corte promedio a $ 25 mil, al comerciante lo aterra el derrumbe de las ventas y su prolongación en el tiempo, sin indicadores de recuperación a la vista. En ese contexto, desde ese sector empiezan a surgir alternativas que esta semana dieron para polemizar a lo grande, como la propuesta de salir al mercado con carne de burro. El comercio, desesperado, la reivindica. El consumidor, incrédulo, no sale del estupor.