La mujer africana de 45 años y ciudadana francesa, Michelle Youayou, quien llegó a la Argentina con sus dos hijos en 2016 para alejarlos de su progenitor luego de que le confesaron que había abusado sexualmente de ellos, comenzará a ser juzgada este miércoles como acusada de secuestro y con orden de captura internacional, mientras organizaciones sociales y activistas reclaman su absolución.

“En la primera audiencia de mañana esperamos poder demostrar el estado de necesidad justificante que la llevó a Michelle a tomar una decisión para proteger a sus hijos, más allá de que ella lo había intentado por todos los medios en Francia”, señaló a Télam Sara Barni, representante legal de la mujer acusada y presidenta de la asociación civil Red Viva, que defiende a niños, niñas y adolescentes.

Youayou, nacida en Costa de Marfil en el continente africano, llegó a Francia a los 12 años en una situación de “extrema pobreza, con unos tíos, y allí se naturalizó”, explicó Barni a esta agencia y contó que en ese país conoció a un ingeniero civil francés (al que identifican con las siglas P.D.T) en el transporte público, con quien comenzó una relación sentimental y con quien tuvo dos hijos actualmente de 12 y 14 años.

Años después, la mujer lo denunció por maltrato hacia ella y después su hijo mayor, de entonces 5 años, le relató situaciones de abuso de parte de su padre.

“Los chicos le empiezan a contar que en las visitas que le hacían vivían abusos. Ella lo denuncia, llegan a un juicio y a él lo absuelven. En Francia, si el padre se niega a hacer pericias sobre los chicos el juez se lo otorga, que es lo que ocurrió. Michelle tenía que pagar una pericia y no tenía los recursos para apelar la absolución”, explicó Barni.

La Justicia francesa otorgó una tenencia compartida, que Michelle decidió no hacer cumplir. “Cuando le estaban por dar la custodia definitiva a él (debido al incumplimiento), ella se vino con los niños a la Argentina porque no podía entregar sus hijos a un hombre que estaba haciendo lo que hacía”, agregó la abogada.

Una vez en el país, la mujer se presentó en el Consulado de Francia, se comunicó con la policía de su país para informar que “no quería secuestrar a sus hijos sino protegerlos” y los escolarizó en el liceo francés Jean Mermoz, en Buenos Aires.

En Francia, el servicio médico psicológico de la Fiscalía de Evry había sostenido en dos informes que los dichos de ambos niños “evocan abusos sexuales”, y que la madre de una compañera de uno de ellos dio cuenta de que el niño le contó a su hija la misma situación que relató a su madre y ante la policía francesa.

En Argentina, el Consejo de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes emitió un informe, luego de conocer el caso y entrevistar a los niños, en el que recomendó que “debería tenerse en cuenta la voluntad de los niños de no retornar a Francia y ponderar la prueba de manera conjunta”.

En la misma línea se pronunciaron el médico psiquiatra Claudio Suárez y la psicóloga Graciela Pozzo en las pericias realizadas.

Sin embargo, la exjueza Nacional en lo Civil, Celia Giordanino, hizo lugar al pedido de restitución de los niños a Francia ya que no advirtió que esto “exponga a los menores a un peligro grave físico o psíquico o a una situación intolerable”.

El 31 de mayo de 2019, la mujer paseaba con sus hijos por el parque Lezama, en el barrio porteño de La Boca, cuando fue abordada por policías y patrulleros que la llevaron detenida a la Cárcel de Ezeiza donde estuvo detenida 15 días, mientras los niños fueron llevados a un hogar y días después fueron trasladados a Francia para restituirlos al padre.

El juicio donde se la acusa del delito de sustracción de menores y desobediencia a funcionario público comenzará mañana en el Tribunal Oral en lo Criminal 22, ubicado en el piso 6 de Comodoro Py 2002, en el barrio porteño de Retiro, y continuará el 28 del corriente y el 6 de marzo.

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