“Macri, el único ocupa sos vos”, detalla uno de los carteles que sostiene una persona en lo alto. “La Boca no se vende, se defiende”, dice otro.
Uno de los paisajes más pintorescos e históricos de la Ciudad se encuentra en proceso de privatización. Como adelantó Tiempo el pasado 28 de junio en su edición impresa, es el espacio que se encuentra entre el transbordador de La Boca, la Av. Pedro de Mendoza y la calle Rocha, justo frente a Caminito, en el perímetro que abraza a uno de los lugares más característicos de la ribera: la Vuelta de Rocha.

Este martes finalmente decenas de vecinos, referentes sociales y feriantes se movilizaron desde el puente hacia la zona de Caminito para rechazar la privatización que intentan llevar a cabo tanto el jefe de Gobierno Jorge Macri como la administración de Javier Milei.
Con la firma de un “permiso” otorgado por la Administración General de Puertos, organismo perteneciente a Nación, una asociación mutual pretende instalar una serie de locales hechos con material Durlock a lo largo de la Ribera, desde el transbordador hasta la calle Rocha.
“Jorge Macri ha puesto a la feria histórica sobre la Ribera, con lo cual si uno viene caminando por la calle Caminito se encuentra con una feria artesanal mal ubicada que evita que se pueda ver el río. ¿Qué es lo que hay que pensar? Tal vez una redistribución de esa feria en la zona que permita generar mayor movimiento e interacción en todo el lugar”, contó en su momento a este medio Antolín Magallanes, exdirector general de Gestión Política y Social de ACUMAR y presidente de Nuevo Encuentro CABA.

La mutual había empezado con la instalación de las estructuras pero tras los reclamos de vecinas, vecinos y referentes de La Boca, las quitaron. “No estamos tranquilos porque es inminente que vuelvan a ser instaladas”, agregó Magallanes.
La jornada de protesta contó también con la participación de jóvenes comprometidos con la defensa del barrio y con trabajadoras y trabajadores de la histórica feria artesanal de la Vuelta de Rocha.
“Existe un rechazo total del barrio a instalar los puestos comerciales en la ribera. Si la idea del río es que esté libre para que el turista lo pueda mirar, ésta propuesta hace todo lo contrario. dijo Sebastián Arrache, artesano y uno de los delegados de la Feria. “Entendemos que nuestra feria corre la suerte de que la gente no está absolutamente en contra de que esté ahí, porque saben que fuimos trasladados obligatoriamente, pero sabemos que en el barrio no gusta que esté la feria en un lugar que debería ser libre para el acceso”, agregó.

El 10 de septiembre de 2024 Jorge Macri comenzó a correr a los feriantes para ceder ese espacios a los locales gastronómicos del lugar. En primera instancia fueron trasladados a un espacio verde y más tarde relocalizó la feria sobre la Ribera. Desde entonces, las y los trabajadores reclaman la reubicación de la feria a su lugar original.
“Las gestiones de CABA y Nación fingen demencia con el propósito de privatizar toda la zona. Por un lado los feriantes que fueron trasladados por Macri ocupan un lugar que es jurisdicción de la Dirección Nacional de Puertos y desde ese organismo le dijeron al gobierno porteño que no pueden estar ahí porque el espacio se lo otorgó a esa mutual”, explicó uno de los vecinos que se manifestaban.
Es necesario aclarar que el organismo de Nación tampoco está en condiciones de habilitar la instalación de locales comerciales sobre la Ribera, sólo puede expedir los permisos correspondientes para el anclado de barcos en las inmediaciones, pero no para construir comercios sobre La Vuelta de Rocha.

¿Superposición jurisdiccional o trabajo coordinado?
“Se informa que mediante Disposición N° DI-2025-64-APN-GG#AGP se otorgó el correspondiente título de ocupación a favor de la Asociación Mutual de Feriantes y Puesteros ‘22 de Enero’ a fin de la utilización de una superficie de TRESCIENTOS QUINCE CON 18/100 METROS CUADRADOS (315,18 m²)”, dice el documento enviado al gobierno porteño que lleva la firma de Juan Bernasconi, gerente de la Administración General de Puertos.
Teniendo en cuenta que el PRO y La Libertad Avanza forman una alianza política de gobierno, lejos se está de suponer que exista un “cortocircuito” o un desconocimiento legal sobre qué parte del terreno es jurisdicción de una u otra gestión. Más bien todo indica que existe un trabajo conjunto para privatizar esa parte del barrio.
Mientras la situación salta a simple vista, el rechazo a la privatización de la vista al río es unánime. De concretarse la iniciativa aproximadamente 180 locales se interpondrán entre el río y quienes caminan por la Vuelta de Rocha.
