“Hoy hace 31 años del nacimiento del Movimiento de Mujeres Agropecuarias en Lucha donde salimos a defender la soberanía Argentina, parando los remates cantando el himno nacional y abrazadas a la Bandera. Así se salvaron 14 millones de hectáreas hipotecadas gracias a la decisión de nuestro presidente Néstor Kirchner, que nos dijo que no habría más remates y cumplió, por eso hoy lo saludo con besos al cielo y a todas la mujeres que ya no están y las que hoy viven las abrazo con todo el amor. Hoy más que nunca defendamos nuestra querida patria que vuelve a estar en peligro”. Este posteo fue publicado el 3 de junio pasado por Lucy de Cornelis, la mujer que impulsó Mujeres Agropecuarias en Lucha, el movimiento que en los ’90 protagonizó una de las resistencias históricas del campesinado.
Un poco de historia
Mediados de los ’90. En plena ola de privatizaciones y en nombre de la “revolución productiva”, el gobierno de Carlos Menem impulsó la renovación de la maquinaria agrícola, obligando a los productores a hipotecar sus campos para hacer frente a los nuevos costos. Los intereses, pronto, se volvieron impagables y la pesadilla de perderlo todo se volvió una realidad. Una mujer de Winifreda, en La Pampa, desesperada por el remate del trabajo de toda una vida, se convenció de que era la hora de actuar.
“Me fui a una radio del pueblo –contó Lucy a Tiempo Argentino en 2020- y denuncié lo que estaba pasando. Después hice lo mismo en Castex, donde varias mujeres me habían esperado para hablar conmigo. A los pocos días ya éramos una asamblea con 350 mujeres de más de 20 localidades de la provincia y en una época en que el hombre de campo no te dejaba salir a pelear a la calle. Cuando lo hacía mi marido me cerraba la puerta con llave, no me dejaba entrar a mi casa, le daba vergüenza lo que yo estaba haciendo. Hasta que comprendió que las mujeres defendíamos el hogar, nuestros hijos y el futuro de la Argentina”.
El 3 de junio de 1995, Lucy oficializó el nacimiento del Movimiento Nacional de Mujeres Agropecuarias en Lucha, una organización que, en palabras de su fundadora, “salvó 14 millones de hectáreas que Menem le iba a vender a Bush padre”.
“Yo creo que fuimos feministas porque nos tocó enfrentar a todos los hombres: a los banqueros, a los rematadores, a los que manejaban el sistema financiero, a los políticos, a los dirigentes de la Sociedad Rural. Soportamos el maltrato, los golpes, que nos metieran presas, pero todo valió la pena”, reflexionó. «
