El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, remarcó que la guerra «nunca acaba» e insistió en su promesa de una «victoria total» contra Irán y sus aliados, después de no descartar retomar la ofensiva contra Teherán pese al acuerdo preliminar en vigor firmado por Estados Unidos.

«Esto nunca acaba. ¿Quieres vivir en Oriente Próximo o en el resto del mundo? Hay que ser muy fuerte. Y nosotros somos muy fuertes. Israel es más fuerte que nunca, y hemos repelido las amenazas y debilitado considerablemente a nuestros adversarios. Nos queda mucho por hacer. Nos encargaremos de lo que queda del eje iraní«, indicó en una entrevista en la cadena de televisión Canal 14.

Aunque el mandatario israelí hizo referencia a los aliados de Irán en la región, caso del partido-milicia chiíta Hezboláh o el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), tampoco descartó retomar la ofensiva contra Irán. «Si es necesario», indicó, recalcando que mientras sea primer ministro, «Irán no tendrá armas nucleares».

De esta forma, defendió mantener una política «con capacidad de respuesta y firmeza». «Prometí que cambiaríamos Oriente Próximo y lo hicimos«, señaló, tras reivindicar las guerras libradas por Israel desde 2023 en Gaza o Líbano, donde se ampliaron los territorios ocupados, al igual que en Siria.

La idea de una guerra que nunca se acaba está en coincidencia con otros posicionamientos fundamentalistas como los del presidente argentino, Javier Milei, quien citando un pasaje bíblico fundamentó esa postura al afirmar que el mal reaparece «generación tras generación con un rostro nuevo», en su intervención en la reciente conferencia organizada por la Israel Allies Foundation (IAF) y la American Friends of Isaac Accords (AFOIA).

Respecto al futuro de la Franja de Gaza, en pleno estancamiento del plan de Donald Trump, Netanyahu afirmó que el traslado «voluntario» de gazatíes desde la Franja sigue estando sobre la mesa pese al rechazo que generó este planteamiento en su momento, al considerarse una expulsión forzosa que podía incurrir en un episodio de limpieza étnica.

En todo caso, sobre la situación en Gaza, Netanyahu defendió que su Ejecutivo logró dos de los tres objetivos que se marcó y mientras dio por conseguida la vuelta de los rehenes tomados por Hamás el 7 de octubre de 2023, así como el «desmantelamiento» de la milicia y conseguir que «no represente una amenaza militar», ha reconocido que queda por delante «acabar con su gobierno civil».

Elecciones en Israel

Esta entrevista se produce cuando Israel prepara la carrera electoral de octubre. En este sentido, Netanyahu se abrió a repetir fórmula de gobierno con partidos de extrema derecha y ultraortodoxos, con los que ya cuenta en su Ejecutivo, alegando que se necesita un «gobierno nacional amplio» y que tenga la mayor «base» posible.

«Nos enfrentamos a grandes retos y a grandes oportunidades. En una situación como esta, lo que se busca es el consenso más amplio posible. Eso no significa unidad, porque no se logrará la unidad completa. No todo el país se alineará detrás de uno. Pero se puede ampliar la base», ha afirmado.

El líder israelí asegura que después de las elecciones aspira a formar un Ejecutivo con «principios claros» y abre la puerta a todas las formaciones que «acepten esos principios». Según definió, estos principios se centran en que Israel es «el Estado-nación del pueblo judío» y en que «no habrá un Estado palestino», así como en la idea de una «política de seguridad proactiva».

BB con Europa Press y NA