Oferta y demanda. Ataque del gobierno libertario contra la ciencia. Parecen dos hechos que nada tienen que ver, y sin embargo en esta historia algo los une.

“Estoy sorprendido, intentando procesar todo esto que está pasando porque, la verdad, fue un boom que no me esperaba para nada y estoy a mil”, cuenta el protagonista, Sergio Orcinger, 24 años. Pero vayamos al principio. Viajamos a Rosario, donde Sergio cursa el tercer año de la Tecnicatura en Publicidad. Se dedica al diseño por hobby. “Venía trabajando freelance en lo que es redes y diseño de flyers, haciendo logotipos y cosas de ese estilo. Y bueno, este proyecto surgió prácticamente de casualidad”, acota el muchacho, oriundo de Urdinarrain, Entre Ríos.

¿Pero qué es “el proyecto”? Nació de “un conjunto de casualidades, un golpe de suerte y una situación personal”. Sergio venía hace tiempo buscando trabajo fijo, dejar de trabajar freelance. Pero en la Argentina actual es casi una quimera. Hasta que vio algo en lo que podía lanzarse. Todo nació el domingo a la mañana: “me levanté como a las diez y media, me iba a hacer un mate y mirar la Premier. Entré a Twitter y encontré un tuit viral que decía que estaría bueno que en Argentina se ponga de moda usar indumentaria o accesorios con insignia y simbología nacional y ponía el ejemplo de así como los yanquis usan remeras de la NASA, que acá usemos remeras de ARSAT (más allá que después la gente le explicó que el equivalente a la NASA en la Argentina es la CONAE)”. A partir de ese ejemplo me puse manos a la obra”.

Poner en valor lo nacional

Después del mate, armó un diseño “entre retro y futurista” con simbología e imágenes relacionadas a la empresa estatal de satélites y telecomunicaciones (ARSAT) y a la industria satelital argentina. Pasó el diseño a una plantilla, a un mockup (maqueta) de una remera y lo subió a la red, citando un tuit que decía ‘yo reusaría un buzo de ARSAT, es la batalla cultural que debemos dar’. “Lo puse jodiendo ‘qué dicen gente, ¿sacamos una colección de ARSAT?’. Pasaron un par de horas, se acumulaban los Me Gusta y la gente me empezaba a decir ‘che, está bueno el diseño ¿no te copa hacerlo, en serio, para venderlo?”. Al rato tenía 50 mensajes directos de Twitter preguntándole si los hacía para vender.

Abandonó X (ex Twitter) por unas horas y se juntó con amigos. Ellos lo fueron incentivando. Hasta que uno le muestra que lo había citado Malena Pichot. “Desde que ella me citó la publicación fue una espiral de locura. Miles de personas consultando, retuiteando, mandándome que le dé para adelante, incluso sugiriéndome hacer diseños de otras empresas públicas. Me dio el impulso para algo que estaba buscando hacía tiempo: encausarme en algún proyecto que ponga en valor lo nacional”.

Aún estando en el bar, Sergio recordó dos podcast que suele escuchar y le surgió la idea del nombre de la marca: Cabaret Voltaire y Círculo Vicioso, que abordan la historia y los desarrollos nacionales: “uno de los conceptos de los que hablan mucho es del Imperio Austral, es como una fantasía de una argentina potencia. De ahí surgió la idea del nombre. Y empezar a planificar diseños de ese estilo con otras variedades, tipo de Trenes Argentinos, de Aerolíneas, de YPF. Y por ahí a futuro, ya pensando en grande, sacar colecciones con diseños de próceres, artistas o del cine argentino”.

Batalla cultural

En menos de 24 horas sumó 4000 seguidores, tiene más de 700 pedidos, y hasta designó a una persona para que responda las consultas por Instagram. “Desde el lunes de mañana me puse a diseñar, armar presentaciones, a contactar proveedores, pedir presupuestos, ahora me estoy asesorando en materia legal y contable para evitar algún problema futuro, y estamos en proyecto de hacer una tienda online. El jueves cerramos pedidos de la primera tanda de 500, pronto sacamos la segunda. Tratamos de hacer precios amigables y puse tiempo de entrega a 30 días, porque es realmente muchísima la demanda”.

A Sergio lo contactaron incluso trabajadores de ARSAT, que lo invitaron a conocer la sede. Atribuye el boom al contexto “donde hay gente intentando liberar una batalla cultural en nombre de ideas que supuestamente son de libertad pero lo que pregonan es el sometimiento y la dependencia, me parece que es importante que haya gente dispuesta a dar esa batalla desde abajo hacia arriba porque evidentemente hay un gran sector de la política que no está dispuesto a darla”. Su objetivo basal: dar difusión, conocimiento, diseño y arte a la causa nacional. Cada uno desde su lugar.

“Yo soy un apasionado de la historia argentina –cierra, me encanta todo lo que sea argentino. En estos tiempos es fundamental reivindicar autores, protagonistas de la historia que por ahí no todos conocemos. El proyecto busca aportar algo a esa narrativa desde lo visual y lo estético. Argentina se merece que su propia población la valore y sienta que lo propio es mejor que cualquier cosa extranjera que llegue a pisar este suelo”.

Satélites y reactores nucleares, orgullo nacional

«Argentina es el único país de la región que ha desarrollado su propia vacuna contra el Covid-19, construido y lanzado satélites de comunicaciones y diseñado y construido reactores nucleares de próxima generación que no sólo han sido exportados sino que también generarán un suministro interno de radioisótopos cruciales para uso médico. Próximamente se inaugurará un nuevo laboratorio de terapia de protones, único en el hemisferio sur». Esas palabras forman parte de la carta que 68 Premios Nobel de todo el mundo le escribieron al presidente Javier Milei para que frene la destrucción del sistema científico y le sume presupuesto. Desde el gobierno relativizaron este hecho histórica para la ciencia. Mientras tanto, la Argentina en materia satelital y nuclear. Esta semana, INVAP y CNEA firmaron un memorando «para explorar oportunidades comerciales del Reactor CAREM», algo que coloca al país entre los 10 del mundo que desarrollan pequeños reactores nucleares.

Foto: ARSAT
Los trabajadores de ARSAT acumulan atraso salarial del 130% por un incumplimiento de Milei

Tal como cuenta el sitio Periferia, el gobierno de Javier Milei empujó al personal de Arsat al conflicto salarial hace 3 meses. Es que no les reconoce el acuerdo que firmó la empresa con el secretario General de FOETRA, Carlos Marín, para que queden bajo convenio de telecomunicaciones. En la práctica implica mejores salarios. La empresa estatal tiene un gran valor de mercado por lo que se encuentra en la mira de varios privados y es superavitaria.

Los trabajadores de ARSAT mantienen un conflicto salarial a raíz de que las autoridades gubernamentales no respetan desde hace 3 meses las paritarias acordadas que el sindicato FOETRA hizo con las compañías del sector.

La situación concreta radica en que ARSAT llevan un atraso salarial de más del 130% respecto a la actividad, lo que significa que en la práctica más de 700 familias están cobrando casi la mitad del sueldo que les corresponde, ya que el Gobierno solo ofrece los aumentos paritarios establecidos con los sindicatos estatales, cuyas cifras son muy dispares a las de FOETRA.