La  Nueva Litoraleña cumplió seis años de vida, en los cuales debió superar los problemas planteados por una economía en recesión y una política gubernamental que miraba con malos ojos todo lo que fuera cooperativo. Además de las preocupaciones cotidianas que surgen de la gestión de una empresa recuperada, desde los pasivos que deja el vaciamiento empresario hasta el dilema de la propiedad de las instalaciones y maquinarias.

Fabián Pierucci es el presidente de la Cooperativa de Trabajo La Nueva Litoraleña. Para Pierucci, hablar de las empresas recuperadas por sus trabajadores es remitirse a las crisis recurrentes de la economía argentina. Cuando las patronales conciben como alternativa al lockout es cuando las necesidades de los trabajadores  se convierten en acto subjetivo. Es cuando la organización de la producción en manos de los trabajadores se canaliza en el sendero posible para dar continuidad a los puestos de trabajo.

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Pierucci señala que “siempre es traumático un lock out. En el caso de La Litoraleña, el empresario nos estafó con más de 800 cheques sin fondo”, recuerda. La cooperativa fue, finalmente, el resultado del vaciamiento que, a su vez, ocurre por los nulos controles de los organismos estatales, como la AFIP y el Ministerio de Trabajo, que manejan información ligada a los incumplimientos de obligaciones de los empresarios y no fueron capaces de prever la situación”.

“Los obstáculos que debimos atravesar en estos seis años tuvieron que ver con los cuatro años del gobierno de Cambiemos y sus políticas anti-cooperativismo y antipopulares. Pero otro obstáculo fueron los efectos de la pandemia”, dice Pierucci, que agrega: “El proceso de transformación subjetiva del trabajador asalariado, en  pensarse como trabajador de un colectivo autogestionario, es todo un aprendizaje”.

También destaca a la asamblea  de trabajadores como el organismo fundamental de gobierno, pero valorando a organismos intermedios que permiten hacer operativa la recuperación, como el Consejo de Dirección Ampliado, que se reúne todos los lunes para realizar la planificación semanal.

Estrategia legal

Cuando se refiere a la estrategia legal que debieron definir, Pierucci nombra el abordaje de un artículo de la Ley de Quiebras que permite a los trabajadores organizados en cooperativa, gestionar el permiso de explotación y lograr la continuidad laboral. Pero su aplicación depende de la perspectiva política del Juzgado Comercial que lo implementa.

A pesar de la corrección de dicha estrategia, y tras dos años de gestiones, llegaron al punto en el que el juzgado les dijo: o presentaban un plan de compra de la fábrica o debían irse.

En asamblea, los trabajadores aceptaron compensar sus créditos laborales, es decir, comprar la quiebra con la deuda de salarios e indemnizaciones. Con lo que quedaba, capitalizaron la cooperativa. Pero las vueltas de la justicia suelen girar en sentido contrario a los intereses de los trabajadores: el juzgado que lleva el caso negó la compensación y ordenó el desalojo en plena pandemia a fines del año pasado. Los representantes legales de la cooperativa apelaron y ahora esperan el fallo de la Cámara.

Devaluación y tarifas

La fábrica de tapas para empanadas y tartas fue recuperada el 27 de octubre de 2015. Los meses y años que siguieron no fueron fáciles, primero por el tarifazo y luego con la devaluación del peso.

Las subas de los costos de la energía golpearon de lleno en las cuentas de la cooperativa. Pierucci recuerda que pasaron de pagar $ 10.000 por mes a $ 60.000 y hasta $ 150.000. Pero eso no fue todo. Los tarifazos que quebraron a tantas cooperativas de trabajo y fábricas recuperadas fueron continuados por la abrupta pérdida de valor del peso. El momento mas difícil fue entre marzo y abril de 2018, cuando producto de la devaluación, el dólar pasó  de 20 a 40 pesos.

“Ese fue un golpe que nos partió al medio”, recuerda Pierucci. “Porque los insumos se dispararon. El caso más significativo fue el de la harina, con la bolsa de 50 kilos que pasó de 300 a 1200 pesos. Nosotros estábamos trabajando con un sistema de compra de insumos para la semana, muy eficiente  si se lo pensara en términos estrictamente de la producción, pero que no sirve cuando te aumenta el insumo en esa magnitud y no podes trasladar a precios”.

Un balance

En sus seis años de existencia, la cooperativa atravesó los cuatro años de macrismo “con un gobierno contrario a nuestra experiencia; llegaron a procesarnos penalmente por usurpación”. Pero respecto del gobierno del Frente de Todos, Pierucci asegura que “todavía no vimos prácticamente ningún resultado significativo”.

En la Argentina subsisten más de 400 experiencias de recuperación de empresas de múltiples rubros que dan trabajo a más de 25.000 trabajadores. Pierucci opina que se deben generar las condiciones de funcionamiento, que el Estado subsidie a estas experiencias y posibilite su desarrollo estabilizando el ingreso de los trabajadores y apoyando con capital para poder modernizar las maquinariasy realizar la compra de insumos”.

Las empresas recuperadas son una herramienta defensiva de los trabajadores ante el lockout. Pierucci afirma que “en estos seis años pudimos hacer una experiencia de vanguardia en términos de organización obrera y de constituir una nueva subjetividad. Demostramos que los trabajadores organizados podemos dar continuidad a nuestros puestos de trabajo inclusive sin patrón”.