Un hecho editorial para celebrar: Rodolfo Walsh y la esperada reedición se su obra. Operación Masacre y Variaciones en rojo ya se encuentran en las librerías argentinas, mientras que Planeta anuncia ocho obras más que se publicarán en 2024.

“Hay un fusilado que vive”, así comienza Operación Masacre, la obra que marcó  un antes y un después en la historia del periodismo narrativo. Con recursos propios de la literatura, el autor contaba un hecho real: los fusilamientos perpetrados en José León Suárez luego de que se intentara el derrocamiento de las fuerzas que habían destituido a Juan Domingo Perón.  

Walsh

Este libro de Walsh que marcaría un antes y un después en la historia del periodismo fue publicado originalmente en 1957, pero los hechos que narra tuvieron lugar en 1956. E 9 de junio de ese año, un grupo encabezado por el general Juan José Valle intentaba recuperar el poder político usurpado cuando un grupo del Ejército y la Fuerza Aérea  unidos a la Marina de Guerra lograron concretar un golpe de Estado. También participaron de la destitución del gobierno peronista algunos grupos de civiles.

La autodenominada “Revolución Libertadora” y rebautizada por gran parte del pueblo como “Revolución Fusiladora”  dio sobradas pruebas de que el nombre con que la rebautizó el pueblo era el más correcto. Cinco civiles que se encontraban reunidos en una casa fueron arrancados de ella y fusilados clandestinamente en un descampado de José León Suárez.

Seis meses después de este hecho, alguien le diría a Walsh que aquella matanza no había logrado completamente su objetivo: uno de los fusilados vivía.

Este dato  puso en marcha la investigación que Walsh iría completando a través de los meses. Libro fundamental como doloroso testimonio histórico, también lo sería en el campo de los géneros literarios. Con él nacería un género, la no ficción,  en el que los hechos reales son relatados de una forma totalmente alejada de la nota periodística informativa. 

Es necesario destacar que Truman Capote utilizaría la misma técnica para otro libro de no ficción: A sangre fría, la crónica de la matanza de  la familia Clutter en un pequeño pueblo de Kansas  a mano de dos jóvenes delincuentes. Su fecha de aparición es muy posterior a Operación Masacre de Walsh. La matanza a que alude el libro de Capote se produjo en 1959, año en que Walsh participaba en Cuba de la fundación de la agencia de noticias Prensa Latina.

Este libro, que constituyó un punto de inflexión en el periodismo, es un clásico, un punto de referencia que merece estar en todas las bibliotecas argentinas.

En 2019, Juan Sasturaín inaugura el Festival Internacional de Literatura de Buenos con un discurso en el que compara la figura de Walsh con la de Oesterheld, el autor de El Eternauta.

Sasturain pregunta: “¿Rodolfo era un periodista comprometido?” Y contesta: “No, no lo era. Era un periodista curioso, ni siquiera era un periodista de investigación. Una revolución del 55 que como toda la intelectualidad habían apoyado…(…) Pero Rodolfo se enteró que había fusilado civiles en el 56. Empieza a investigar y se da cuenta que ningún diario lo banca, ni La Nación, ni La Prensa, entonces, empieza a descubrir cosas. (…) ¿Quién los fusiló? ¿Por qué los fusilaron? Rodolfo empieza a buscar donde publicar, (…) porque ninguno de los grandes diarios le da pelota. Y cuando junta las notas con ese título alevoso “Operación masacre” (…) no es un título muy literario, es un título periodístico que quiere tener impacto.”

Este año, la TV Pública estrenó la miniserie dirigida por Paula Luque Las bellas almas de los verdugos que, con guión de Marcelo Figueras, contó la forma en que Walsh escribió Operación Masacre. Esta miniserie repone una ausencia que se ha vuelto costumbre al hablar de este libro fundacional, la figura de quien acompañó y ayudó a Walsh en la tarea de investigación que supuso el libro: Enriqueta Muñiz.

Walsh y «Variaciones en rojo»

Variaciones en rojo, otro de los libros ya reeditados este año por Planeta, reúne tres breves novelas policiales. El protagonista de las tres es Daniel Hernández, un corrector de pruebas –como también lo fue Walsh- que deviene detective y que junto a su amigo, el comisario Jiménez, se dedica a resolver casos.

Rodolfo escribía sobre todo policiales, cuenta Juan Sasturain en el discurso ya mencionado.  Empezó a publicar policiales en Leoplán, acá y cuando tuvo tres o cuatro cuentos los presentó a un premio municipal y ganó un Premio Municipal De literatura contando literatura de género, este libro se llamaba Variaciones en rojo, es el primer libro de Rodolfo, en el año 53.”

“Es decir que en Rodolfo ya aparece la preocupación, no manifiesta como programa ni nada, de ambientar la aventura y ambientar el policial en el contexto de escritura. Es decir, también acá puede haber detectives, también las cosas pueden suceder en el contexto en el que se escriben, la aventura no necesariamente tiene que ser algo que transcurre en otra parte”.

Como puede verse, Walsh fue un innovador en diversos ámbitos. Sin ser consciente de lo que hacía funda el género de no ficción y, de alguna manera, integra la lista de escritores argentinos que  “nacionalizaron” el relato policial.

Durante 2024 el sello Planeta publicará ocho libros más del autor de Operación Masacre que se irán anunciando oportunamente. Su obra está integrada por investigaciones, cuentos, obras teatrales y también antologías. Algunas de sus obras se publicaron luego de su muerte acaecida al día siguiente de que publicara Carta abierta de un escritor a la Junta Militar. El 25 de marzo de 1977, a un año y un día del golpe de Estado más sangriento de la historia argentina fue emboscado por un “grupo de tareas”