Todo indicaba que 2020 sería un año inolvidable para Bersuit Vergarabat. La agenda de la banda incluía una gira por Latinoamérica, otra por España y muchas fechas por nuestro país. Todavía resoplaban los vientos de los festejos de los 30 agitados años del grupo y la edición de De la cabeza 2 (un álbum doble que incluye un disco con versiones de estudio con invitados y otro en vivo, con más invitados) potenciaban aún más el clima celebratorio. Nadie podrá negar que el 2020 será un año inolvidable para Bersuit –y para el resto de la humanidad, claro–, pero los motivos resultaron bastante diferentes. La pandemia sólo le permitió al grupo hacer diez shows en México y cuando el 17 de marzo los músicos llegaron a Ezeiza apenas faltaban unas horas para el anunció del aislamiento social, preventivo y obligatorio.

Pasaron casi ocho meses de esa clausura abrupta y Juan Subirá, tecladista, compositor y líder de la banda está tranquilo. Transita estos tiempos con la dificultad de casi todos los mortales, más la particular imposibilidad de concretar las giras que la banda tanto disfruta y constituyen una de las piedras fundamentales de su andamiaje. Pero Subirá busca adaptarse. Toca el teclado todos los días, compone, imagina proyectos y con Bersuit le buscan la vuelta para mantenerse en contacto con los fans. Empezando por el show vía streaming que dieron el 10 de octubre pasado para festejar los 20 años de Hijos del culo hasta llegar al reencuentro presencial que propondrán este sábado en el Hipódromo de Palermo. Quién hubiera imaginado en las trajinadas madrugadas de Cemento durante los ’80 que esa misma banda daría un autoshow en el predio más paquete de la Ciudad de Buenos Aires.

“Por suerte la segunda parte del disco salió justo antes de  comenzar la cuarentena. Se paró el mundo de repente y se abrió un momento malísimo que nunca imaginamos. Para los artistas es bravo, estamos esperando y viendo cómo volver a encontrarnos y conectar con los que nos siguen. El streaming fue lindo y mucha gente estuvo online, pero es raro tocar para tantas personas y no verlos. No percibís todo lo que la música genera en ellas, se pierde el ida y vuelta.  Ahora vamos a tener un autoshow en el hipódromo. Es una manera de explorar formatos para revincularnos, que es lo que más necesitamos. Por suerte los últimos meses fue aminorando la cantidad de contagios y muertes, pero la pandemia no pasó. El peligro no es menor, es distinto”, reflexiona Subirá.


...
(Foto: Gentileza GA Estudio Fotográfico)

–¿Compusieron en este periodo de aislamiento?

–Tenemos canciones que fuimos trabajando, que charlamos, pero la idea es encararlas bien más adelante. Se nos hizo difícil relacionarnos musicalmente desde la virtualidad. Teníamos reuniones por Zoom, pero hacer demos a la distancia nos resultó medio imposible por la forma colaborativa que tenemos para crear. Tenemos ideas y ganas de contar nuevas historias, así que canciones no nos van a faltar.

–¿Hay que saber darse los tiempos necesarios?

–Creo que hay que tomarse todo con la mayor tranquilidad posible. Porque las condiciones para trabajar son complicadas. Juntarse y ensayar, para una banda tan numerosa, no es nada sencillo. Teniendo en cuenta la situación, iremos de poco. Quizás el año que viene sea el del regreso a los shows más parecidos a cómo los conocíamos y a un disco con nuevas canciones. No me quiero anticipar, pero como siempre en esto uno tiene que ir proyectando. Veremos si  a mitad del año que viene podemos tener algo. Mientras tanto, quizás el verano permita algún festival en el formato que sea. Veremos cómo se va dando todo

–La pandemia les impidió presentar como corresponde todo De la cabeza 2.

–Claro. Sacamos la segunda parte y pasó esto. Hay que apoyar ese trabajo porque es valioso. Colaboraron Dady Brieva, Andrés Calamaro, Lula Bertoldi, Sebastián López y Limón García en la parte del estudio, y en el segundo disco, que es en vivo, estuvieron Piti Fernández (Las Pastillas del Abuelo), Beto Olguín (Los Pérez García), Emiliano Brancciari (No Te Va Gustar) y Malena D’Alessio. Son 29 canciones que funcionan como un testimonio de nuestro pasado y nuestro presente. Es una muestra de lo que es Bersuit Vergarabat hoy. Pero ya vendrán otras cosas. Si hay algo que nos mantiene juntos es la parte creativa: la banda fue y es muy inquieta. Este año nos dio tiempo para pensar y estuve haciendo canciones, pero no para Bersuit.

–¿Se viene otro disco solista?

–Sí. Tenía ganas. Aproveché el tiempo libre y me puse con mi hijo, que toca la batería, a armar y grabar algunas cosas que me venían dando vueltas en la cabeza desde hace un tiempo. Fisura expuesta (2008), mi primer disco solista, era más tanguero, más oscuro. Este es un poquito más arriba, a nivel rítmico y melódico. Con un poco de murga, pero también con pop melódico y rock. Estoy contento con los resultados, me hizo pensar en algo positivo y no me quitó ideas ni fuerza para Bersuit.

–¿Son dos caminos muy distintos, no?

–Sí, fue una energía que se dio en este periodo que nos afecto  a todos. Los músicos sacamos por ahí, por el crear melodías y combinarlas con algo para decir. Es algo artesanal, que nace desde la necesidad y el amor. Esta bueno tener cada uno su espacio. Siempre nos respetamos con eso. Trabajamos con impulsos y en un contexto difícil no hay que detener esa fuerza para hacer, sino dejarla que fluya.

–¿Cómo ves la situación general?

–No está fácil. Veníamos de un periodo terrible. El macrismo dejo desolación y destrucción en todos los ámbitos. Fueron cuatro años muy duros para la gran mayoría del pueblo argentino. El gobierno de Macri y sus amigos aplicó recetas neoliberales con una gran brutalidad. Pero sobrevivimos, lo que no es poco. Encima, mientras todavía festejábamos la victoria de los Fernández apareció la pandemia. No es nada fácil manejar esa crisis heredada y una situación sanitaria de tal magnitud global. Apoyo a este Gobierno: tiene buenas ideas, buenas intenciones y sensibilidad social. Entiendo  que las cosas tienden a ir encaminándose. En un cuadro de situación muy complejo.

–Sacando la situación sanitaria, ¿qué te parece más difícil de resolver?

–Es complicado. Queda mucho por hacer y no debe ser fácil por donde entrarle al asunto. La deuda que tomó el macrismo es tremenda y causante de muchas de las situaciones que hoy vivimos y viviremos por mucho tiempo. Esa deuda no se tomó pensando en el bienestar de los argentinos… Desde Rivadavia y los primeros empréstitos a esta parte, el mecanismo de la deuda se uso para quitarle soberanía al país y empobrecernos. Los gobernantes más inteligentes intentaron no tomar deuda. Habrá que ir pateando para adelante los vencimientos, renegociando.  Siempre habrá conflictos, pero creo que los medios exageran y el humor social cambia o se deja influir. Creo que hay un trabajo importante que se viene haciendo y no se detuvo en pandemia.

–¿Por ejemplo?

–El proyecto de ley para legalizar el aborto es algo que se prometió, ya está en el Congreso y es muy importante que salga. Ojalá este año se pueda sancionar, sería fabuloso. Evita muertes innecesarias y mejora la salud pública en general. Esta vez el proyecto lo mandó el Poder Ejecutivo y hay muchas más posibilidades que salga. Esperemos.

–¿Cómo te pegó la muerte de Diego?

–Me dio mucha tristeza, como a todos. Fue sin dudas un artista: le ponía una cuota de belleza extraordinaria a este juego maravilloso. Y tenía una actitud todo terreno. Diego fue un ser mágico que le regaló alegría a los que menos tienen. Hacía mil cosas por la gente, para darle algo a los que lo necesitaban. Hoy su figura cobra una dimensión inconmensurable. Lo conocimos en el 2005 cuando estaba haciendo su programa de televisión y quería que vayamos. Pero estábamos en un momento muy vertiginoso de trabajo. Una noche estábamos tocando al aire libre en Obras y apareció para decirnos qué tenía que hacer para que vayamos a  tocar al programa. ¡Imagínate! Fue muy emocionante. Obvio nos sedujo y en cuanto pudimos fuimos. ¿Cómo decirle que no a esa sonrisa? Ese día, en Obras, Diego subió al escenario, le tiraron una pelotita de tenis e hizo jueguito mientras tocábamos «El baile de la gambeta», una canción que habíamos hecho un poco pensando en Bochini, uno de sus ídolos. Bailamos, nos divertimos, compartimos, fue un momento especial: él te hacía sentir muy cómodo. Es loco como vivió y todo lo que nos dio  y nos mostró con sus errores y virtudes. Era uno de esos seres especiales que cada mucho tiempo aparecen en el planeta. Y era nuestro. «


¿Cuándo?

Bersuit Vergarabat presenta De la cabeza 2, en el marco de los festejos por sus 30 años de carrera. Sábado 12 a las 21 en el Hipódromo de Palermo. Autoshow.

Emergencia e ilusión

En las últimas semanas la cantidad de contagiados de coronavirus en la Argentina está bajando, pero siempre detrás de esos números hay gente que sufre, algunos que no volverán más y familias que los lloran. Por eso, la desaceleración en la circulación del virus lejos está de implicar la solución del problema. «La aparición y llegada de la vacuna es algo que nos llena de ilusión –confiesa Subirá–. Es una luz en el túnel para empezar a estar un poco más relajados. Para recuperar tantas cosas que perdimos».

–Pero hay gente en contra, siempre hay quen tiene objeciones.

–Están los anti para todo. Desde mi punto de vista, no hay discusión. Estamos viviendo una situación dramática desde hace meses. El esfuerzo realizado, el paralizar tantas actividades, el no ver a tantos seres queridos, necesita una solución. El que no quiera darse la vacuna, todo bien. Pero es muy difícil discutir algo así frente al panorama mundial. No sé donde se agarran para oponerse. Es grave lo que está pasando. La medicina y la ciencia están  trabajando para ver como estar mejor, para volver a traer cierto bienestar en una  situación  muy compleja. Si querés ver algo más porque esto o lo otro… Cada uno que piense lo que quiere, pero hay que tener en cuenta que las decisiones individuales no deben perjudicar a los demás. Parece obvio, pero para mucha gente no lo es.

Una denuncia estremecedora

Durante la cuarentena el nombre del grupo también circuló por los medios debido a temas extra musicales. La hija de Oscar Righi (quien fuera guitarrista del grupo entre 1990 y 2016) denunció que su padre la sometió a abusos sexuales y psicológicos durante su niñez y primera adolescencia. Lo hizo a través de las redes sociales contando detalles escabrosos de los tormentos a la que fue sometida.

“Es algo muy triste. Cuando apareció la carta de la hija fue muy duro. Uno no sabe lo que pasa adentro de las casas de todos. Es tremendo. Obvio que nos comunicamos con ella para darle nuestro apoyo, para ponernos a disposición para lo que necesite. Ella es la víctima y hay que alentar para que toda persona que sufra algún abuso pueda expresarlo. Pero no sé qué decir: no nos queda mucho más por hacer. Es algo que conmocionó a todos y debemos asimilar ese golpe”. Si bien Righi no es parte de la banda desde hace cuatro años, “estuvo mucho tiempo y es alguien cercano, lo cual enrarece todo, es doloroso y te deja sin saber cómo reaccionar. Es complejo hablarlo porque hay temas que te superan, es algo muy fuerte una acusación así. A cualquiera  le cuesta elaborarlo».

* Si sufrís violencia de género o conocés a alguna víctima, llamá al 144: es gratis y atiende las 24 horas.