A muy poco del esperado final de Better Call Saul, Bob Odenkirk recordó agradecido cómo hace un año se salvaba, literalmente, de la muerte. El actor de 59 años y protagonista de una de las series más aclamadas de los últimos tiempos publicó en sus redes unas emotivas palabras de reconocimiento, dirigidas a sus fans y a aquellas personas que lo ayudaron el 27 de julio de 2021, cuando durante un descanso de las filmaciones de dicha producción, sufrió un infarto.

El actor dejó “un agradecimiento para vos, quienquiera que seas”, rememorando que un año atrás “coqueteaba” con la muerte. “Esto provocó una ola de buena voluntad y calidez hacia mí. Siempre me sentiré indigno de ello. También siempre estaré agradecido y buscaré transmitirlo. Gracias. No es necesario responder”, concluye el posteo.

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De hecho, no fue solamente una circunstancia, sino varias, las que se conjugaron para que el actor pudiera, casi milagrosamente, seguir con vida. Los últimos días de julio del año pasado, en plena filmación en Alburquerque de la sexta y última temporada de Better Call Saul (que finalmente se estrenó este año y culmina el próximo 16 de agosto), el elenco se tomó un descanso. Esta vez, en vez de encerrarse en su tráiler, Bob Odenkirk decidió hacer un poco de ejercicio en la bicicleta fija mientras miraba un partido de los Chicago Cubs, su equipo de bésibol favorito. Sus compañeros y amigos, Rhea Seehorn y Patrick Fabian (quienes encarnan en la serie a Kim Wexler y Howard Hamlin, respectivamente), estaban charlando muy cerca del actor, cuando Seehorn lo vio caerse súbitamente.  

“Corrimos para atajarlo, porque es un piso de concreto y no queríamos que se golpeara la cabeza”, contaba Seehorn a la revista Variety. “Y luego nos dimos cuenta de que estaba pasando algo mucho más grave, de que estaba teniendo algo como un paro cardíaco”.  Efectivamente, Odenkirk estaba sin pulso cuando llegó el personal médico que trabajaba en el estudio. Las maniobras de reanimación cardiopulmonar no fueron suficientes, por lo que hubo que utilizar un desfibrilador. Una vez recuperado el ritmo cardíaco, el actor fue trasladado al hospital de Alburquerque, donde le pusieron dos stents.

Odenkirk contó luego que se estaba tratando por una obstrucción cardíaca, que finalmente derivó en el severo ataque sufrido en la grabación. «Diría que el elenco y el equipo estaban más traumatizados que yo, que tengo un espacio en blanco sobre ese ataque al corazón», señalaba el actor a principios de 2022 a la revista People. «No recuerdo el día que sucedió ni lo que pasó durante la siguiente semana y media. Todos estaban parados ahí. Y me vieron caer, y los vieron usar el desfibrilador tres veces conmigo, y vieron a los profesionales mirarse y decir que ‘no va a volver’».

Milagrosamente -como todos los involucrados en la tremenda circunstancia coinciden en señalar-, Bob Odenkirk se recuperó sin sufrir consecuencias de gravedad y algunas semanas después retomó la producción del gran final de Better Call Saul, que logró llegar a las pantalles este año, tal como estaba previsto.

El último episodio que revelará la suerte del ya célebre abogado Saul Goodman podrá verse en nuestro país a partir del 16 de agosto. Antes del desenlace, la segunda entrega que define la historia promete, además, revelar jugosos datos sobre Breaking Bad, la serie que “presentó” al mundo al personaje que encarna Bob Odenkirk, y cuya popularidad y carisma determinó que tuviera su propio spin-off y millones de fanáticos alrededor del mundo.