El 70ª Festival Internacional de Berlín no ha sido un feliz debut para el flamante director artístico, el italiano Carlo Chatrian, importado del festival de Locarno y que no ha podido reunir más que una media docena de títulos recordables, un tercio del total de 18.

Será recordado en cambio para el cine argentino por la cantidad récord de películas invitadas, doce, entre cortos y largos de ficción y documentales.

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

Si bien el jurado oficial no encontró cualidades suficientes para premiar “El prófugo” de Natalia Meta, los demás jurados sí descubrieron méritos en más de un tercio de los films invitados, desde “Mamá, mamá, mamá” de Sol Berruezo Pichón-Rivière, mención especial del jurado de “Generation K-Plus” dedicado al cine para niños y adolescentes, y el doble premio en la misma sección a “El nombre del hijo” de Martina Matzkin, Oso de Cristal al mejor corto y Premio Especial del Jurado, hasta el corto “Playback: Ensayo de una despedida” de Agustina Comedí, vencedor del Teddy Award al mejor corto de temática LGBTQ e “Isabella” de Matías Piñeyro, mención especial de la flamante sección “Encuentros”, pasando por “Chico ventana también quisiera tener un submarino” del uruguayo Alex Piperno (pero coproducido por Argentina) que deslumbró a los lectores del diario berlinés “Tagesspiegel”.

Como decíamos, solo un puñado de películas tuvo su razón de ser en este festival, empezando por el iraní “Sheytan vojud nadara” (No hay mal posible), vibrante alegato contra la pena de muerte impuesta por los integristas islámicos con la sharia, pensada y dirigida por Mohammad Rasoulof, eludiendo la prohibición de filmar de por vida de los ayatollahs, que le retiraron el pasaporte para que no pudiera expatriar.

A  casi igual nivel se situó “Never Rarely Sometimes Always” de la joven realizadora norteamericana Eliza Hittman sobre las tribulaciones de una adolescente, sin más compañía de una prima, para conseguir un aborto en Nueva York y un peldaño más abajo el romántico film alemán “Undine” de Christian Petzold, sobre una mujer que fiel a su nombre de la ninfa marina que paga con la vida haberse enamorado de un mortal, mata al hombre que la ha traicionado y vuelve a su elemento acuático.

Fuera de todo canon estilístico, como es su costumbre, fue el sublime film del maestro taiwanés Tsai Ming-liang, “Rizi” (Días) , historia de dos hombres que parecieran nunca deber encontrarse en la trama y en cambio protagonizan una de las más delicadas secuencias homo-eróticas de la historia del cine.

Francia se apuntó dos porotos con la burbujeante sátira a la civilización digital “Effacer l’historique” de Benoît Delépine y Gustave Kervern y con el retrato de un donjuan de provincia que descubre demasiado tarde haber perdido al amor de su vida en el impagable blanco y negro del veterano maestro de la fotografía suizo Renato Berta en “Le sel des larmes” de Philippe Garrel.

Sin olvidar al delicioso “Domangchin  yeoja” (La mujer que huyó) de Hong Sangsoo que en un estilo parecido al de Eric Rohmer, por la cualidad de contar historias mínimas y casi impalpables, demuestra una vez más, si eso fuera necesario, del esplendor actual del cine sudcoreano.

El jurado decidió rescatar con merecidos premios a dos films italianos no del todo logrados, a Elio Germano por su impagable interpretación del pintor naif Antonio Ligabue en “Volevo nascondermi” de  Giorgio Diritti y a los hermanos Fabio y Damiano D’Innocenzo por su incisivo guión por ellos dirigido de “Favolacce”.

El resto es silencio como decía el gran bardo William Shakespeare.


Todos los premiados:

OSO DE ORO: “Sheytan vojud nadara” (No hay mal posible) de Mohammad Rasoulof.
OSO DE PLATA GRAN PREMIO ESPECIAL DEL JURADO: “Never Rarely Sometimes Always” de Eliza Hittman (EEUU)

OSO DE PLATA MEJOR DIRECCION: Hong Sangsoo por “Domangchin yeoja” (La mujer que huyó) (Corea del Sur)

OSO DE PLATA MEJOR ACTRIZ: Paula Beer por “Undine” de Christian Petzold (Alemania)

OSO DE PLATA MEJOR ACTOR: Elio Germano por “Volevo nascondermi” (Italia)

OSO DE PLATA MEJOR GUION: “Favolacce” de Fabio y Damiano D’Innocenzo (Italia)

OSO DE PLATA PARA LA MEJOR CONTRIBUCION ARTISTICA: al director de fotografía Jürgen Jürges por “DAU: Natasha” de Ilya Jrazhanovsky e Iekaterina Oertel (Rusia)

OSO DE PLATA 70o. Berlinale (ex Alfred Bauer): “Effacer l’historique” de Benoît Delépine y Gustave Kervern (Francia)

MENCION ESPECIAL JURADO “ENCUENTROS”:

“Isabella” de Matías Piñeyro (Argentina)

   Otros premios para el cine argentino:

“El nombre del hijo” de Martina Matzkin, Oso de Cristal y Premio Especial del Jurado al mejor corto de la sección Generation K-Plus reservado al cine para niños y adolescentes.

”Mamá, mamá, mamá” de Sol Berruezo Pichon-Rivière. Mención especial del Jurado de la sección Generation K-Plus

“Playback: Ensayo de una despedida” de Agustina Comedí, Premio Teddy al mejor corto de temática homosexual LGBTQ

“Chico ventana también quisiera tener un submarino” del uruguayo Alex Piperno en coproducción con Argentina, Brasil, Holanda y Filipinas, Jurado de lectores del diario berlinés “Tagesspiegel”.