El diputado federal Eduardo Bolsonaro usó las redes sociales para que personas que adquirieron un arma de fuego o que asisten a clubes de tiro «se conviertan en voluntarios» de la campaña de reelección de su padre, Jair Bolsonaro.

«¿Compraste un arma legal? ¿Tienes un club de armas o vas a uno? Entonces tienes que convertirte en un voluntario de Bolsonaro. Pide a tu candidato a diputado federal calcomanías y estampas del presidente, distribúyelas», escribió el congresista en su cuenta de Twitter.

El llamado de Eduardo Bolsonaro está dirigido al llamado grupo de CAC (cazadores, tiradores deportivos y coleccionistas). Estas categorías han sido las más beneficiadas por normas promulgadas en el gobierno de Bolsonaro que facilitaron el armamento de la población.

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Según datos publicados por el diario Folha, el número de armas de fuego en manos de los CAC alcanzó el millón en julio pasado. El crecimiento fue del 187% con respecto a 2018, antes del actual gobierno. Hasta finales de julio de este año había 1.006.725 armas con registro CAC, frente a las 350.683 de 2018. Esta nueva cantidad está en manos de 673.818 CAC.

En su gestión, además de alentar a la población a armarse, Bolsonaro le dio acceso a calibres más potentes. Incluso, llegó a criticar a Luiz Inácio Lula da Silva por estar en contra de la flexibilización de la venta de armas a civiles.

En abril pasado, durante un discurso que realizó en el marco de la entrega de títulos de propiedad de tierras en la localidad de Río Verde, en el estado amazónico de Goiás, el mandatario defendió el armamento de la población y llamó «ladrón» a Lula por querer «desarmar al pueblo»

«Queremos armas de fuego para los buenos ciudadanos», dijo. «No se olviden de que las personas armadas nunca serán esclavizadas. Hay un ladrón por ahí que sueña con volver a desarmar a su pueblo», dijo.

La Corte limita la venta por temor a un aumento de la violencia política

La Justicia de Brasil suspendió este lunes temporalmente algunas de las facilidades para la compra de armas que había dispuesto el presidente Jair Bolsonaro ante lo que consideró el “riesgo de violencia política” durante la campaña electoral que desembocará en los comicios de octubre.

“El inicio de la campaña electoral exacerba el riesgo de violencia política”, lo cual “torna de extrema y excepcional urgencia” la necesidad de restringir el acceso a las armas y municiones, escribió el magistrado del Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema) Edson Fachin.

De acuerdo con el tribunal, la decisión de Fachin establece que solo pueden tener armas “las personas que demuestren concretamente su efectiva necesidad”, una de las reglas que Bolsonaro flexibilizó por decreto.

Fachin dijo haber tomado la decisión “a la luz de los recientes y lamentables episodios de violencia política”, aunque no especificó a qué eventos se refería.

También dispuso el juez que “la compra de armas de fuego de uso restringido solo debe autorizarse” por motivos de “seguridad pública o defensa nacional, no en función del interés personal”, como ocurre con algunos Cazadores, Tiradores deportivos y Coleccionadores (CAC, en portugués) que pueden comprar fusiles de asalto.

Lula propone el desarme

Totalmente contrario a la política armamentística impulsada por Bolsonaro, el líder del Partido de los Trabajadores, favorito para vencer los comicios presidenciales del 2 octubre, propone el desarme ciudadano si retorna al poder.

En uno de sus últimos actos públicos, realizado en San Pablo, aseguró que los decretos de Bolsonaro que facilitaron el acceso a las armas han favorecido a las facciones criminales, como el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Rojo, que ahora están comprando armas legalizadas.

«Algunas personas piensan que es bueno, pero ¿quién lo compra? ¿Eres tú?», preguntó a la audiencia, que respondió negativamente. «Los ladrones están comprando. Los ladrones ya no roban armas policiales, están comprando nuevas, 0km, rebajadas y legalizadas», dijo Lula.

«En el pasado, comprar un arma era muy difícil, entonces los ladrones robaban a la policía, mataban para robar armas. Hoy el mentiroso (en referencia a Bolsonaro) legalizó la compra de armas, y quienes están comprando armas son el PCC, el Comando Vermelho», aseguró.

Lula afirmó que en su gobierno «no habrá decretos sobre armas, habrá decretos sobre libros, decretos para fortalecer el dinero para la educación», finalizó.

A menos de un mes para los comicios en Brasil, Lula sigue como el principal favorito y se coloca más de 10 puntos porcentuales por encima Jair Bolsonaro, según la última encuesta del Instituto Ipec.

El estudio indicó que el exmandatario tiene una intención de voto del 44%, mientras que el líder ultraderechista, se coloca con el 32% de adhesiones.