Pedro Castillo asumirá mañana, 28 de julio, como presidente del Perú. El primer gran desafío que enfrenta este gobierno surgido de un balotaje que le dio el triunfo por apenas más de 40 mil votos, frente a la neoliberal de derecha Keiko Fujimori, será administrar un país en crisis con un Congreso en el que no solo no tiene la mayoría, sino que tampoco tendrá su conducción.

Ayer se eligieron las autoridades gobernarán hasta el 2022 el Parlamento unicameral y tal como se venía anticipando, triunfó la primera gran operación de las fuerzas opositoras, que insistían en sacarle a Perú Libre, el ahora partido gobernante, esa opción, aunque el resultado podría anunciar un posible acuerdo entre el castillismo y el partido elegido para presidir el Congreso.

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El Parlamento de 130 miembros eligió una mesa directiva de cuatro autoridades, todas de la oposición. La encabezará María del Carmen Alva, de Acción Popular, secundada por Lady Camones (Alianza para el Progreso), Enrique Wong (Podemos Perú) y Patricia Chirinos (Avanza País).

Previo a la elección, la Junta Preparatoria rechazó la inscripción de la lista oficialista, gracias a un fundamento administrativo presentado por el titular de la bancada de Avanza País, José Williams Zapata. Por lo que solo compitieron dos listas opositoras, la liderada por Alva, que obtuvo 69 votos, y la que presentó en soledad el partido Renovación Popular, votada por 10 congresistas. Los votos oficialistas quedaron entre los 50 en blanco.

De los cuatro partidos que gobernarán el Congreso, solo Podemos Perú se mostraba propenso a trabajar en conjunto con el gobierno. Sin embargo, la presidencia de Acción Popular, sin embargo, puede leerse como un posible acuerdo también con esa fuerza, que cuenta con 17 bancas, y que podría sumar a las 37 de Perú Libre más los aliados (5 de Juntos Por el Perú, 5 de Podemos Perú). Es que un día después de que fuera proclamado por el Jurado Nacional Electoral, Castillo se reunió con Yohny Lescano, excandidato presidencial de AP.

En ese encuentro, promocionado por el propio Lescano, el excandidato que era el favorito de las encuestadoras para la primera vuelta y que finalmente obtuvo el quinto lugar, le hizo al presidente la “recomendación” de que “el Congreso sea presidido por otra fuerza política” ya que eso reflejaría un gesto de no buscar “apoderarse del poder”, en su visión.

En un tuit donde mostró una foto abrazando al profesor de origen campesino, Lescano aseguró además que la reunión permitió a ambos evaluar “las necesidades y problemas del Perú. Apoyaremos para que nuestra patria salga adelante”, cerró.

Antes de la segunda vuelta, Lescano se había pronunciado en contra de los dos candidatos en disputa y aseguraba que iba a votar “protestando, mostrando mi disconformidad, porque no podemos siempre elegir al mal menor”.

Por otro lado, cuando se puso en debate la posibilidad de una reforma Constitucional, el caballo de batalla principal de Castillo, se mostró tibiamente favorable. En los próximos meses se verá si ese acuerdo es viable y si el gobierno puede contar con los votos de Acción Popular para imponer su agenda frente a una derecha concentrada que lleva adelante una cruzada contra “el comunismo”.