La Cámara de Diputados de Chile aprobó un proyecto de resolución que quita la calificación de «presidente» a Augusto Pinochet en las reseñas de la Biblioteca del Congreso.

La iniciativa, que contó con 67 votos a favor, 47 en contra y ocho abstenciones y no debe pasar al Senado por tratarse de un proyecto de resolución, define a Pinochet como «militar y político» y a su mandato como un «régimen autoritario».

«Yo quiero saludar la votación de la Sala, porque 67 diputadas y diputados estuvieron a la altura de un país que se quiere denominar democrático», dijo la diputada comunista Lorena Pizarro al término de la votación.

«Augusto Pinochet, el asesino, el ladrón, nunca fue presidente. Pero más allá de un tema de palabras tiene que ver con cómo lo reconoce la historia, y a mí me parece impresentable que la Biblioteca del Congreso Nacional lo tenga registrado con aquellos que fueron presidentes de la República: a un dictador no se le puede dar esa nominación», agregó Pizarro.

Al hablar en la sesión, la diputada recordó que «este año se cumplen 50 años del golpe de Estado civil y militar, una dictadura que desde el mismo 11 de septiembre convirtió prácticamente a nuestro país en un terreno de exterminio, dolor, tortura, asesinatos y desaparición».

«Yo le pido a esta cámara, quienes se definan como demócratas, que empecemos a escribir la historia como corresponde. Es muy peligroso que, en este espacio democrático, la Biblioteca del Congreso Nacional considere presidente de la República al dictador, genocida y ladrón Augusto Pinochet», agregó la diputada.

Desde el pinochetista Partido Republicano el diputado Johannes Kaiser señaló que «no deja de ser interesante que aquel órgano que todos respetamos por su independencia técnica y política haya considerado que Augusto Pinochet Ugarte haya sido presidente de la República».

«A ustedes puede que no les guste; no les gustó no poder derrocarlo por la vía armada, no les gustó que les hayan impedido establecer su régimen cubano en Chile en el año 73 (…). Igual fue presidente de Chile, les guste o no», agregó el diputado.

La intervención fue interrumpida en reiteradas ocasiones por representantes del oficialismo.

Una conmemoración rodeada de polémicaEste año se cumplen 50 años del golpe de Estado en Chile (1973-1990) y el Gobierno ha preparado una serie de actividades para conmemorar el aniversario que comenzaron con polémica, debido a la reciente renuncia del coordinador de ese ciclo, Patricio Fernández.

El funcionario relativizó en una entrevista el origen de la dictadura, lo que provocó el rechazo de distintas fundaciones de derechos humanos en Chile.

Homenaje a las y los periodistas asesinados en dictadura

Como parte de los actos conmemorativos de los 50 años del golpe de Estado, la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, recordó en una ceremonia en La Moneda a los periodistas asesinados en dictadura.

En el marco del día Nacional del Periodista, afirmó que los nombres de esos comunicadores «quedarán estampados en el palacio de Gobierno» a las afueras del salón de la Agrupación de Periodistas de La Moneda.

«Sabemos que algunos de estos comunicadores, el mismo 11 de septiembre, lucharon por confrontar el golpe de Estado y el quiebre democrático, entregaron sus vidas en la defensa de este palacio de Gobierno», dijo Vallejo.

Vallejo informó que se está trabajando en una agenda para fortalecer los derechos de los comunicadores, como el proyecto de ley que promueve su seguridad y protección, además del lanzamiento de una comisión de expertos encargados de estudiar el fenómeno de la desinformación en las redes sociales y sus afectaciones a la democracia.

«Haber sido electos también como país sede de la próxima celebración del Día Mundial de la Libertad de Prensa 2024, sin duda es muestra de nuestro compromiso en esta materia», agregó Vallejo.