Con la situación agravada por la veloz propagación de la nueva cepa de coronavirus, el Reino Unido está al borde del colapso sanitario. En Londres, de hecho, se activó este viernes la declaración de “incidente mayor”, una confirmación de la emergencia que atraviesa esa ciudad por la saturación hospitalaria.

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, activó ese ‘botón rojo’, que implica un pedido de asistencia al Gobierno para enfrentar la tercera ola de coronavirus. “Hemos declarado incidente mayor porque la amenaza que supone el virus para la ciudad ha llegado a un punto de crisis. Si no tomamos medidas inmediatas ya, nuestro Servicio Nacional de Salud (NHS, en sus siglas en inglés) se verá desbordado y morirá mucha más gente”, dijo.

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Se considera “incidente mayor” a todo “aquel evento o situación que supone una gama amplia de consecuencias graves y requiere de medidas especiales puestas en marcha por más de una agencia de respuesta ante emergencias”.

Entre el 30 de diciembre y el 6 de enero, el número de pacientes hospitalizados en la capital británica pasó de de 5.524 a 7.034. Peor aún, el uso de respiradores se incrementó en un 42% (de 640 a 908).

De acuerdo a AFP, según información brindada por el servicio de salud pública a los responsables de los hospitales -filtrada el jueves por el Health Service Journal- incluso si el número de pacientes con covid-19 aumentase siguiendo las proyecciones más bajas, para el 19 de enero habría un déficit de 2.000 camas de cuidados generales e intensivos en los hospitales de Londres.

El número de casos de coronavirus en esa ciudad ya supera los 1.000 por cada 100.000 habitantes, según el comunicado del ayuntamiento. En todo el Reino Unido se registraron el jueves 1.162 nuevas muertes por coronavirus. Con un total de 78.508 fallecidos, vuelve a ocupar el lugar del país de Europa más castigado por la pandemia. Y estas cifras se dan mientras rigen las medidas de confinamiento impuestas por el gobierno de Boris Johnson.