Diputados catalanes, vascos y gallegos pudieron este martes hablar por primera vez en su idioma en el Parlamento español, lo que provocó tensiones y renovó acusaciones de la oposición de que la nueva regla es parte de un plan del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, para ser reelecto con el apoyo de partidos políticos regionales independentistas.

La tumultuosa sesión llegó días antes de que el Congreso de los Diputados vote, la semana próxima, si elige como nuevo presidente del Gobierno al líder opositor Alberto Núñez Feijóo, cuyo derechista Partido Popular (PP) fue el más votado en las elecciones generales de junio pasado pero que no cuenta con los avales necesarios para lograr su investidura.

Si, como se espera, no lo consiguiera, se prevé que el rey Felipe VI nomine a Sánchez, del partido socialista PSOE, segundo en los comicios, como candidato a la reelección para que sea votado en Diputados, donde confía en superar la prueba con el apoyo de partidos regionales independentistas de las norteñas comunidades autónomas de Cataluña, País Vasco y Galicia.

A poco de iniciada la sesión, todos los diputados del partido de ultraderecha Vox se retiraron del recinto cuando hablaba en gallego un diputado del PSOE de Galicia y devolvieron los aparatos que les habían dado para seguir la traducción en simultáneo.

Convivencia

«No vamos a ser cómplices de esta ruptura de nuestra convivencia», afirmó a periodistas en los pasillos del Parlamento María José Millán, presidenta del grupo parlamentario de Vox, una formación crítica de la acentuada descentralización de España.

«No usaremos traductores para comunicarnos con personas de Salamanca, Barcelona o Vigo», escribió Millán posteriormente en un mensaje en la red social X (antes Twitter).

El mes pasado, Sánchez acordó el uso de las lenguas de España diferentes al castellano en el Parlamento con partidos que ya han dicho que apoyarán su investidura y de otro catalán cuyo respaldo aún negocia, y luego envió una solicitud a la Unión Europea para permitir también su utilización en sus instituciones.

La solicitud enviada a la UE fue debatida en Bruselas por los ministros de Relaciones Europeos del bloque, que plantearon objeciones y pidieron más tiempo para decidir.

«Algunos estados miembros (de la UE) han pedido más tiempo para analizar» la propuesta española, dijo el ministro de Relaciones Exteriores español, José Manuel Albares, «y por este motivo hemos acordado seguir trabajando para dar respuesta y canalizar los comentarios».

El PP reclamó infructuosamente al inicio de la sesión que no se utilizaran estas lenguas hasta el jueves, cuando se aprobará formalmente el cambio en el reglamento del Parlamento, informó la agencia de noticias AFP.

Juntos por Cataluña, el partido del independentista catalán Carles Puigdemont, y otras formaciones catalanas, gallegas y vascas, acordaron con el Gobierno aprobar el uso de sus lenguas en el Parlamento a cambio de elegir presidenta del Congreso de los Diputados a la socialista Francina Armengol, candidata de Sánchez.

«Es un día histórico (…) por fin se respetarán los derechos de los catalanohablantes», dijo en catalán Miriam Nogueras, presidenta del grupo parlamentario de Juntos por Cataluña.

Cataluña

El partido de Puigdemont, expresidente regional catalán que huyó a Bélgica para escapar de la justicia española por un fallido intento de independencia de Cataluña en 2017, también exigió que Madrid buscara el reconocimiento del catalán, el vasco y el gallego como lenguas oficiales de la Unión Europea.

Los votos de los siete diputados del partido de Puigdemont serán indispensables para Sánchez si quiere formar un nuevo Gobierno en las próximas semanas.

Para dar su apoyo, Puigdemont solicitó a cambio principalmente una amnistía para los independentistas procesados judicialmente por el intento de secesión de Cataluña de 2017.

Catalán, vasco y gallego

El catalán, el vasco y el gallego tienen estatus de lengua cooficial en seis regiones de España, cuya única lengua oficial en todo el territorio es el castellano.

En Cataluña, País Vasco y Galicia se enseñan, junto al castellano, estas lenguas en los colegios y se utilizan en la administración pública y en el parlamento regional.