Visita del mandatario a la Argentina

En mayo de 2003 el mandatario brindó un extenso discurso frente a la Facultad de Derecho donde destacó el resultado electoral de ese momento. Fragmentos.
26 de noviembre de 2016

Hay que diferenciar lo que se puede soñar y se puede realizar ahora y podría realizarse dentro de 20 o 30 años a partir de la realidad del mundo actual. Nosotros no tenemos ni un átomo de arrepentimiento de lo que hemos hecho en nuestro país, de la forma en la que hemos organizado nuestra sociedad, hemos tenido la oportunidad de aprender mucho sobre nuestras posibilidades y tenemos una idea de prioridades porque es muy importante para los que deseamos un mundo mejor tener de las prioridades de las posibilidades, de las realidades. 

Les mencioné como dos veces y tres el proyecto de ALCA, hoy una de las enormes necesidades de nuestros pueblos es evitar que ese veneno se implante en nuestros países y estaríamos obteniendo una gran victoria. Les puedo añadir que vemos en América Latina un movimiento que se produce de avance, si me preguntara alguien por qué sentí una gran satisfacción y júbilo cuando llegaron las noticias de un resultado electoral en nuestra queridísima argentina. 

Fíjense hay una razón muy grande, lo peor del capitalismo salvaje, como diría Chávez, lo peor de la globalización neoliberal es que el símbolo por excelencia y no menciono un nombre y nadie puede quejarse. Mi opinión es que una de las cosas extraordinarias es que el símbolo de la globalización neoliberal ha recibido un colosal golpe, ustedes no saben el servicio que le han prestado a América Latina, ustedes no saben el servicio que le han prestado al mundo al hundir en la fosa del Pacífico que tienen como ocho mil metros de profundidad el símbolo de la globalización neoliberal, le han insuflado tremendas fuerzas al número creciente de personas que han ido tomando conciencia en toda nuestra América sobre qué cosa tan horrible y fatal es eso que se llama globalización neoliberal. 

Hablemos si se quiere, podemos partir de lo que el papa dijo muchas veces, cuando estuvo de visita en nuestro país cuando habló de la globalización de la solidaridad. Alguien estaría en contra de la globalización de la solidaridad, n el más cabal concepto de la palabra que abarque no sólo relaciones entre los hombres y mujeres dentro de las fronteras de un país, sino dentro de las fronteras del planeta y que la solidaridad la ejerzan también aquellos que derrochan el dinero y destruyen y malbaratan los recursos naturales y condenan a muerte a los habitantes de este planeta. No se alcanza el cielo en un día pero créanme que ustedes han asestado un descomunal golpe a un símbolo y eso tiene un enorme valor y se ha producido precisamente en este momento de crisis económica internacional donde están envueltos todos. (…) 

Les he expresado así en estas peculiares condiciones me alegro más la experiencia modesta de nuestro país. Y cómo día a día aprendíamos cosas nuevas y cuando luchábamos contra el 130 por ciento del analfabetismo qué lejos estábamos de pensar si un día estaríamos masificando los estudios universitarios, extiendo las universidades por todos los municipios del país a partir del capital humano que habíamos creado sin lo cual habría sido imposible esa aspiración y por eso, Martí ya lo había dicho hace muchos años que “los sueños de hoy serán las realidades del mañana”. Los soñadores no existen se los dice un soñador que ha tenido un privilegio no el mérito de vivir a pesar de los cientos de planes por acelerar mi viaje hacia la tumba con lo cual me han hecho un enrome favor porque me han hecho perder todo instinto de preservación y conocer que los valores sí constituyen una verdadera calidad de vida, la suprema calidad de vida, aún por encima de alimento, techo y ropa. 

No disminuyo ni mucho menos la importancia de las necesidades materiales, siempre hay que ubicarlas en el primer lugar porque para adquirir esa otra calidad de vida hay que satisfacer las primeras necesidades que son físicas y materiales. Pero la calidad de vida está en los conocimientos, en la cultura, cuando un hombre termina su trabajo quiere ir a un lugar a ver una buena película o un teatro para ver una obra excelentemente presentada o una danza o un grupo musical. Ya después que desayunó y almorzó desea esa recreación y distracción y distraerse nadie quiere que los hijos se entretengan viendo consumir drogas, o viendo violencia o cosas absurdas que envenenan la mente de ese niño. 

Calidad de vida es otra cosa, calidad de vida es patriotismo, calidad de vida es dignidad, calidad es vida es honor, calidad de vida es el autoestima a la que tiene derecho a disfrutar todos los seres humanos. 

Argentinos todos, hermanos entrañables de América Latina, cualquiera que sea su creencia, su pensamiento o sus ideas, no he tenido intención de lastimar ni de ofender a nadie. Si alguno considera que algunos conceptos aquí expresados fuesen algo como una injerencia en los asuntos argentinos, algo que por cierto he tratado de evitar, y con más razón a partir de la extraordinaria solidaridad y calor con que he sido recibido en esta ciudad y en este país, si alguien lo cree, le pido sinceramente que nos excuse. ¡Viva la hermandad entre los pueblos!¡Viva la humanidad! Gracias, hasta la victoria siempre.

26 de mayo de 2003. 


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