El presidente Alberto Fernández encabezó hoy el acto homenaje a Néstor Kirchner a once años de su fallecimiento. Desde Morón, el mandatario hizo un paralelismo con el país que recibió el expresidente en el 2003 y ratificó que no habrá acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) si “condiciona el futuro de la Argentina”.

“Cuando Néstor llegó, la Argentina había sufrido la pandemia del gobierno de la Alianza. Había que poner en pie ese país que estaba profundamente lastimado. Esa Argentina es muy parecida a la que nosotros recibimos”, afirmó Fernández y recordó la reestructuración de la deuda externa que realizó el gobierno del que fue jefe de Gabinete.

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“El país estaba en default como Argentina estaba en default el día que asumimos. Porque aunque no lo dijeron, Argentina no podía pagar. Fueron a pedirle al FMI una ayuda que terminó siendo una ruina”, agregó, en referencia al acuerdo por 57.000 millones de dólares que hizo la administración de Mauricio Macri.

Acompañado por funcionarios nacionales y  gobernadores perronistas, el presidente enfatizó que cerrará un acuerdo con el organismo internacional “el día que sepa que eso no condiciona el futuro de la argentina”. “Esos acuerdos exigen mucha pelea. A mí no me preocupa que digan que Alberto pelea o que Alberto confronta, voy a pelear todo lo que sea necesario”, afirmó. Y agregó que si todavía no se logró llegar a esa reestructuración es porque el Gobierno no se va a arrodillar: “Vamos a negociar hasta que nuestro pueblo no ponga en riesgo su futuro por pagar una deuda”.

El mandatario también se refirió a los medios de comunicación y evidenció las presiones mediáticas para lograr un acuerdo urgente. “Me gustaría que los diarios en vez de pedirme a mí, le pidan al Fondo que se haga responsable del daño que le hizo a Argentina. No lo veo, veo que me piden que firme un acuerdo rápido a cualquier precio”, sostuvo.

El presidente estuvo junto a Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa en el escenario.

En esa misma línea se expresó semanas atrás el presidente del bloque del Frente de Todos en la Cámara de Diputados, Máximo Kirchner, cuando le pidió a los técnicos del organismo que expliquen por qué firmaron un acuerdo que para el 2022 establecía un pago de 18 mil millones de dólares.

Tras los cantos de la militancia en contra del Grupo Clarín, Alberto sostuvo: “Todos sabemos quién juega para la gente y quien para los otros intereses”.  También se refirió a la deuda con los acreedores privados: “No cuentan que nos pusimos firmes frente a ellos  y les dijimos que le íbamos a pagar, pero que esperen a cobrar porque antes que ellos están millones de argentinos que necesitan cobrar”.

Durante varios tramos del discurso retomó la experiencia del gobierno de Kirchner como una herramienta para afrontar la situación actual. “Lo digo porque tuve un maestro que fue Néstor Kirchner, a su lado aprendí que nada hay más importante que sacar del pozo de la pobreza a los argentinos y argentinas”.

Fernández también criticó a las grandes empresas alimenticias que se oponen a congelar los precios hasta enero. “Hay que decirlo con claridad, no es un problema de emisión monetaria. El problema es la concentración de la producción de los alimentos, la fijación de los precios en pocos operadores.  Hay que estar firme, plantarse frente a los poderosos y decirle que esto no puede seguir. Porque no es justo que los alimentos básicos crezcan como crecen cuando los ingresos de los que trabajan no crecen del mismo modo”, afirmó.

“No dudamos entre los que especulan con el hambre de los argentinos y los argentinos que tienen hambre. Nos ponemos al lado de los que tienen hambre”, agregó.

Para cerrar apeló a la militancia para darle continuidad a los gobiernos populares. “No le podemos fallar a Néstor, tenemos que convencer a cada uno de los argentinos. Tengo la tristeza de no tenerlo a Néstor y la certeza de que mi destino es terminar la tarea que inició él y siguió Cristina”, finalizó