Elisa Carrió no pierde oportunidad para mostrar diferencias con el espacio que compone. Se erigió en los últimos tiempos como una suerte de órgano crítico de Cambiemos, una integrante «independiente». Esta vez, hizo pública su reunión con el suspendido director de Aduana Juan José Gómez Centurión, quien se encuentra en el seno de un escándalo por corrupción.

En la reunión, de carácter “informativo”, le pidió precisiones sobre la investigación. “Así como fue correcta la separación preventiva del cargo, es correcto defender la verdad y el honor del funcionario, yo que estoy acostumbrada a quedarme sola junto con los míos durante muchos años frente a una denuncia, tengo el deber de no dejar solo a Gómez Centurión”, expresó Carrió en Facebook.

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La diputada calificó a la Aduana como “el lugar de mayor fraude en el país”, denunció que “hay funcionarios de la Aduana que son a la vez parte de los servicios de inteligencia”, y anticipó que publicará un informe que entregará a la Justicia.

Carrió sostuvo que Gómez Centurión “es un hombre honesto (…) que ha arriesgado su vida en nombre de la Patria”. Finalmente, agregó -sin mayores detalles- que “fue preciso en su explicación y se explayó en cuál era la relación con Carlos Oldemar Barreiro Laborda y de dónde provenía”.

El gesto político de Carrió se diferencia de la decisión del presidente Mauricio Macri de separar a Gómez Centurión de sus funciones, no bien surgió la denuncia del ministerio de Seguridad. De todos modos, el vínculo entre el ex funcionario y el mandatario no cesa: el defensor legal de Gómez Centurión es un abogado del ex jefe de Gobierno.

El miércoles, el juez federal Ariel Lijo secuestró agendas que tenía el desplazado Gómez Centurión, en el marco de la causa en la que se lo investiga por actos de corrupción, denunciados por el ministerio de Seguridad.