El sobreviviente Héctor Ratto declaró este lunes en el juicio oral que se sigue por crímenes en la Comisaría de Ramos Mejía contra los exmilitares Rodolfo Enrique Godoy; Roberto Obdulio Godoy y Francisco Rodolfo Novotny. Relató su detención ilegal en esa dependencia policial y en Campo de Mayo y los padecimientos durante sus casi dos años de cautiverio y volvió a responsabilizar de su secuestro a Juan Ronaldo Tasselkraut, gerente de producción de Mercedes Benz.

Ratto fue secuestrado mientras trabajaba en la planta de Mercedes Benz de González Catán, el 12 de agosto de 1977. Recién había ingresado a su turno cuando alguien de vigilancia se le acercó y le dijo que lo habían llamado de su casa para que fuera, porque su hijo estaba enfermo. Incluso le habían hecho el permiso para que se fuera. “Eso era imposible porque en esa época comunicarse telefónicamente era muy difícil, se tardaba más de una hora en poder llamar y si hubiera sido el caso, mi familia tendría que haber empezado a llamar cuando yo todavía estaba en mi casa”, contó durante su testimonio.

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Se le acercaron otros dos responsables de seguridad de la empresa para insistirle, pero por recomendación de sus compañeros se quedó dentro de la fábrica. Suponían que afuera lo esperaban para secuestrarlo y así era.

El último que se acercó fue Tasselkraut. “Vino después de haber fracasado con el intento de hacerme salir. Me dijo que era mentira, que había personal de policía que me venían a detener y si lo podía acompañar. En su oficina había dos personas de civil”, añadió. 

Como no tenían orden de detención, Ratto se negó a ir con ellos. “Taselkraut me dijo que iba a ir personal del Ejercito a llevarme y ellos se quedaron charlando. En ese ínterín llamaron por teléfono a la oficina, Taselkraut recibió una llamada y pide la dirección de Diego Núñez, un compañero al que secuestraron. Él le pasó el teléfono a uno de los policías y este, mientras le repetían la dirección, la iba anotando”, sostuvo.

Al rato llegaron camiones del Ejercito y se lo llevaron detenido. Esa fue su primera estadía en la Comisaría de Ramos Mejía, centro clandestino que funcionó en la seccional segunda de La Matanza.

Tres días después le dijeron que lo largaban pero en realidad comenzaba su detención clandestina.  Afuera de la comisaría lo esperaban los mismos hombres de civil que habían ido a la fábrica.  “Uno de ellos, que había recibido el teléfono y había estado charlando con Tasselkraut, intercambiando anécdotas, me dijo que ahí me había salvado porque era sólo 3 en la planta, pero que ahora no tenía escapatoria. No es como dice Tasselkraut que él me salvó la vida. Él hizo todo lo posible para hacerme salir de la fábrica”, agregó.

“En la fábrica siempre había problemas del tipo sindical, del reclamo de categorías, de mejoras ambientales, pero desde que subieron los militares al gobierno empezaron a desaparecer compañeros de la comisión interna. Yo no estaba pero colaboraba a veces con los delegados”, indicó Ratto.

Tasselkraut no está imputado en este juicio, que es sólo por los hechos de la comisaría de Ramos Mejía. El ex gerente de Mercedes Benz Argentina es investigado en el marco de la megacausa Campo de Mayo por el secuestro de 7 trabajadores de la fábrica, entre los que Ratto es el único sobreviviente. Sin embargo, fue recientemente sobreseído por la jueza de San Martín, Alicia Vence, luego de que se demorara años en llamarlo a indagatoria. Sí pudieron ser juzgados los responsables militares, condenados este miércoles en la megacausa Campo de Mayo, como Santiago Omar Riveros, Eugenio Guañabens Perelló y Carlos Somoza, entre otros.

Luego de su primer paso por la comisaría, Ratto fue llevado a Campo de Mayo, donde lo golpearon y torturaron. Allí logró ver y escuchar a otros compañeros de Mercedes Benz que no sobrevivieron, como Núñez.

El 2 de septiembre lo volvieron a llevar a la Comisaría de Ramos Mejía, donde permaneció hasta marzo de 1979. La seccional dependía operacionalmente del Grupo de Artillería 1 (GA 1) del Ejército, al igual que el centro clandestino de detención denominado “Sheraton”, que funcionó en la Comisaría de Villa Insuperable.

Quienes llevaban comida, muy escaza, y quienes daban las órdenes eran militares. Entre ellos, el testigo pudo reconocer a uno de los imputados, Novotny, como quien lo trasladó en una oportunidad al Hospital de Campo de Mayo para hacerle una revisación médica en julio de 1978, y como quien le llevó una lista grande de personal de Mercedes Benz para que señalara a quienes tenían actividad política.

Su nombre lo escuchó cuando se presentó un día a un policía. “Sólo escuché la primera parte del nombre, Novone o Novote”, recordó. Ya con el avance de la investigación, reconoció su foto en el juzgado federal de Daniel Rafecas, y se pudo conocer su nombre completo así como su cargo: oficial auxiliar de Operaciones y luego auxiliar de Inteligencia del Grupo de Artillería.

Ese reconocimiento llevó al exmilitar a ser juzgado por primera vez en este juicio por crímenes de lesa humanidad. Los Godoy, por su parte, eran miembros de la plana mayor del Grupo de Artillería y ya fueron condenados anteriormente en la causa “Sheraton”. Rodolfo Enrique Godoy fue segundo comandante y Roberto Obdulio Godoy fue jefe de Operaciones. Los tres están acusados por los delitos de privación ilegal de la libertad de 10 personas, imposición de tormentos y por el homicidio de una de ellas, Gabriel Ernesto Rodríguez.