En el comando de campaña del Frente de Todos el clima cambió de golpe cuando se difundieron los primeros resultados. La inesperada derrota en casi todo el país marca un clivaje en la gestión de Alberto Fernández, de la que se espera que haya cambios, por lo menos en la composición del gabinete. Es que el gobierno perdió en todo el país menos en cinco provincias. La peor sorpresa vino de la provincia de Buenos Aires en donde el oficialismo siempre se mostró confiado y la propia oposición siempre dio por perdida. “Pongámonos un objetivo de acá a noviembre: vamos a corregir lo que se ha hecho mal y hacer lo que no se haya hecho”, dijo Alberto Fernández, único orador en el bunker. 

En el escenario lo acompañaba Cristina Fernández, Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa. También estaban las dos cabezas de listas, Leandro Santoro y Victoria Tolosa Paz. “Algo no habremos hecho bien para que la gente no nos acompañe, todos los que estamos aquí lo escuchamos con respeto y atención. Hay errores que hemos cometido y hay una demanda que no hemos escuchado y que desde mañana vamos a enmendar. Todos queremos la felicidad de nuestro pueblo. Esta enorme encuesta que son las PASO para nosotros son un dato y a partir de mañana denodadamente escucharemos esa demanda para satisfacer esas  necesidades. La campaña acaba de empezar y tenemos que ganarla porque tenemos un compromiso con el país. Con más justicia social, con más desarrollo, con más salud pública”, dijo el presidente.

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“Tengo por delante dos años de gobierno, nada quiero más que terminar este mandato dejando una argentina de pie con menos pobres y con más trabajo”. “Vamos para adelante que en noviembre vamos a dar vuelta esta historia”, cerró el presidente. 

Tal era el clima de bajón que el canciller Felipe Solá se fue antes de que hablara el presidente en el Centro Cultural C, de Chacarita, en cuya puerta quedó montado un escenario que nunca se usó. “La única verdad es la realidad y el pueblo no se sintió contenido por nosotros”, dijo el funcionario al irse. El desconcierto era mucho porque los voceros oficiales desparramaron resultados equívocos durante toda la tarde. 

Es que de repetirse estos números el 14 de noviembre, en el Senado el Frente de Todos perderá la mayoría propia ya que quedaría con 35 integrantes, cuando necesita 37 para no depender de alianzas. En tanto, en Diputados el oficialismo perdió la esperanza de alcanzar el quórum propio. Además, el propio presidente habló de los dos años que quedan de su mandato, un prematuro abandono, en apariencia, de las aspiraciones de reelección que tiene cualquier mandatario. 

Algunos señalaban a los encuestadores como responsables de la mala información que tenía tanto el oficialismo como la oposición. El gobierno no contó con mesas testigo propias que le fueran adelantando los resultados, lo que devino en que la diferencia en la provincia de Buenos Aires sea de seis puntos pero al revés, con la oposición arriba. 

El oficialismo perdió 17 distritos. Cayó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Chaco, Corrientes, Córdoba, Entre Ríos, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Misiones, Neuquén, Salta, Santa Fe y, a esta hora, va abajo en la provincia de Buenos Aires. Perdió también en las cuatro provincias patagónicas, incluida Santa Cruz. Las fuerzas provinciales de Neuquén Movimiento Popular Neuquino) y de Río Negro (Juntos somos Río Negro), se revalidaron a sí mismas.

El Frente de Todos (FDT) ganó en Catamarca, Formosa, La Rioja, San Juan y Tucumán. El kirchnerismo festeja también los resultados de Santiago del Estero y San Luis, donde ganaron fuerzas aliadas.

Los votos del conurbano

Tras la confirmación de la mala actuación del peronismo en bastiones históricamente propios como la tercera sección electoral, el sur del conurbano, en donde apenas sacó ocho puntos por sobre Juntos, se supo que no iba a alcanzar para compensar el amplio margen de 20 puntos que sacó la oposición en la primera, que abarca zona norte y oeste. 

Es que mientras que en Almirante Brown cosechó 15 puntos arriba, en Avellaneda un 8%, Berazategui casi 10 puntos, Florencio Varela unos 18, pero en Quilmes la derrota fue contundente ya que el FdT sacaba un 35% mientras que la oposición logró un 42%. En Matanza, el triunfo fue del 50% por sobre el 28%.