La investigación por las maniobras de la “mesa judicial bonaerense” para encarcelar al dirigente de la UOCRA La Plata Juan Pablo “Pata” Medina, seguirá al menos por ahora en manos del juez federal Ernesto Kreplak. La estrategia del ex jefe de Asuntos Jurídicos de la AFI durante el gobierno de Cambiemos, Juan Sebastián De Stéfano, para sacarle el expediente al juez de La Plata y asignárselo a Marcelo Martínez de Giorgi, en Comodoro Py 2002, encontró un inesperado obstáculo en la Cámara Federal porteña.

En un fallo unipersonal, el camarista Eduardo Farah sostuvo que el tribunal que debe decidir si la causa sigue en manos de Kreplak o pasa a Martínez de Giorgi es la Cámara Federal de La Plata, que reiteradamente reivindicó para tribunales federales provinciales la competencia en las múltiples causas por espionaje ilegal durante el gobierno de Mauricio Macri.

La decisión de Farah causó el enojo de De Stéfano, quien presentó un escrito de 11 páginas ante el propio camarista pidiéndole que declare la nulidad de su propia decisión. “Equivoca el procedimiento establecido en el código de rito respecto de la intervención de la Alzada en los planteos de inhibitoria, a la vez que emite opinión sobre el fondo de la cuestión a pesar que desde el inicio de su resolución se entiende incompetente para resolver. A su vez, no puede perderse de vista que el Señor Juez se expide sobre cuestiones atinentes a otros expedientes y sus respectivos trámites, las que no surgen que hayan llegado a su conocimiento a través de su actuación como Magistrado en esta incidencia; por lo que deja al descubierto su falta de imparcialidad y la inexistencia de avocación exclusiva a la cuestión que ha sido traída a su conocimiento. Todo lo cual significa un adelanto de opinión sobre una cuestión que, si acaso prosperase la competencia de esta alzada para resolver la cuestión de competencia, este juez debió mantenerse imparcial y  no emitir opinión hasta tanto quedara zanjada la cuestión”. 

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El meollo de la cuestión es simple: los agentes de la AFI procesados por la Causa Gestapro no quieren que siga interviniendo el juez que los procesó. Como en el viejo juego de la “mancha” de la niñez, buscan “casa” en Comodoro Py, confiados en que allí encontrarán un lugar seguro en el que nadie podrá tocarlos.

Por el planteo de De Stéfano, Martínez de Giorgi le pidió a su par que se inhibiera de seguir interviniendo. Kreplak rechazó ese reclamo y reivindicó para sí la competencia en esa causa. Martínez de Giorgi replicó que  sosteniendo “la competencia de este juzgado y remitir los antecedentes a la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal para dirimir la cuestión planteada”. Todo parecía dado para sacar la causa de La Plata, hasta que Farah hizo lo inesperado. 

Tras una descripción de todas las causas que se entrecruzan, el camarista explicó cuál es el procedimiento que debe aplicarse a un planteo como el de De Stéfano. “En el presente, el objeto de la inhibitoria es el expediente nº 18933/21 (la causa Gestapro, ndr) en el que sólo se discute dónde va a quedar radicado aquél, más allá del motivo –conexidad- por el que se instó su remisión a esta sede). Y en ese legajo previno el juez federal de La Plata. Corresponde, entonces, que dirima el conflicto la Cámara Federal de La Plata”.

¿Eso significa que la causa se quedará definitivamente en manos del juez Kreplak? De ninguna manera.

Una vez que se pronuncie la Cámara Federal de La Plata, si –como todo parece indicarlo- mantiene la competencia de Kreplak, De Stéfano podrá apelar ante la Cámara Federal de Casación Penal. Es ese tribunal el que cada vez que le tocó intervenir resolvió que las causas por espionaje ilegal (la que se inició en Lomas de Zamora por los seguimientos a Cristina Fernández de Kirchner y Horacio Rodríguez Larreta, entre otros; los seguimientos a familiares de víctimas del ARA San Juan e incluso la que investiga al falso abogado Marcelo D’Alessio), aterricen en los tribunales federales de Retiro.

Además, cuando eso pase, probablemente Farah sea recusado. Así parece anticiparlo el propio De Stéfano cuando al pedir la nulidad de su propio fallo sostuvo que perdió la imparcialidad.

Farah, por ahora, se mantiene y, de paso, sostiene la investigación de Kreplak.