Finalmente, a sus 94 años y luego de una parálisis de 8 años en la investigación, el empresario Carlos Pedro Blaquier quedó muy cerca de evitar el juicio oral por los crímenes de lesa humanidad en el ingenio Ledesma durante la última dictadura.

Los especialistas del Cuerpo Médico Forense, luego de realizarle un estudio virtual y uno presencial, determinaron que no está en condiciones de enfrentar un juicio oral por su deterioro psíquico.

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“La evaluación forense, de la que participaron peritos de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación de incuestionable compromiso con el proceso de memoria, verdad y justicia, dictaminó que el deterioro cognitivo que presenta el imputado no le permite afrontar un debate oral”, informó la cartera que conduce Horacio Pietragalla Corti en un comunicado emitido hoy.

Si bien fue procesado en 2012, un año más tarde las dos causas quedaron frenadas en la Cámara Federal de Casación Penal y luego en la Corte Suprema de Justicia hasta mediados de 2021, cuando el máximo tribunal decidió tomar el caso y devolverlo a Jujuy.

Con la pericia, que deja a Blaquier virtualmente afuera del juicio, la estrategia de ganar años valiosos para el poderoso empresario cerró así con un triunfo de la impunidad. Ahora, el juez federal de Jujuy Esteban Hansen deberá decidir si lo aparta del proceso.

Un tiempo irrecuperable

En 2012, Blaquier y el administrador de Ledesma, Alberto Lemos, habían sido procesados en dos causas, La noche de los apagones, sobre secuestros a una veintena de personas en Ledesma, Calilegua y Libertador San Martín a mediados de 1976, y en la causa Aredez, por tres casos más entre marzo y abril de ese mismo año.

Cuando las causas estaban en condiciones de ser elevadas a juicio oral, la intervención de Casación frenó en seco el proceso que tantos años había constado conseguir y dos años después, en 2015, la misma Sala IV de Casación dictó la falta de mérito a los dos acusados.

La maniobra fue rechazada por las querellas y el MPF, que llegaron a la Corte Suprema. Pero el máximo tribunal del país se tomó 6 años para analizar el caso. Tiempo en el que Blaquier estuvo en su casa y se deterioró mentalmente al punto que no puede ser juzgado.

“Esta falta de respuestas de las máximas instancias judiciales del país provocó un daño irreparable en las víctimas, que no podrán obtener justicia por esos gravísimos crímenes respecto a Blaquier. En cuanto a Lemos, es indispensable y urgente que se avance con el debate oral y público en su contra”, añadió la Secretaría, e informó que analiza la responsabilidad de los jueces que intervinieron en el proceso para determinar las medidas que corresponde impulsar.