En el edificio de Azopardo 802 todos coinciden en que marzo será un mes clave y conflictivo tanto por la discusiones paritarias que tendrán como protagonistas a los gremios grandes como por el comienzo de proceso para que la CGT vuelva a tener un solo secretario general.

Desde el MASA que conduce el taxista Omar Viviani, como desde el seno del propio triunvirato y la Corriente Federal de Trabajadores confirmaron a Tiempo que la modificación de la meta de inflación “le quita más credibilidad al gobierno” que “nunca proyectó la inflación real”.

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Los economistas más cercanos a la central obrera proyectan una inflación de 20%. Sobre esa base se manejarán los gremios para llevar adelante las negociaciones. Si bien tan sólo son cinco puntos los que separan la proyección presupuestaria del anhelo de los dirigentes sindicales ahí estará el foco del conflicto.

Uno de los dirigentes históricos analizó off the record que “sobre esos cinco puntos se dará la discusión. Las patronales van a tratar de usar ese margen para abrir los convenios colectivos. Los gremios que tengan espaladas resistirán, los que no van a terminar de rodillas”.

En ese contexto, algunos de los miembros del Consejo Directivo de la Central Obrera aseguran que “la tregua va durar hasta marzo». «Ahí empiezan las negociaciones duras. Ellos van por los convenios y nos van a obligar a salir a la calle”, sostuvieron.

El panorama para la defensa de los derechos de los trabajadores establecidos en los convenios se complejiza por la disputa interna que vive la CGT de cara a la elección de un único secretario General que se podría concretar en un congreso normalizado que aún no tiene fecha pero que se realizaría entre marzo y junio de este año.   

En la carrera para conducir la central obrera por ahora hay tres anotados: Sergio Sasia, Omar Maturano – ambos ferroviarios- y el triunviro Héctor Daer.

Si bien la carrera recién está por comenzar, el mapa de apoyos dentro del mundo sindical ya empieza a aparecer. Daer cuenta, por ahora, con el apoyo de los “gordos”; Sasia aparece en primer lugar como el alfil del Gobierno con el apoyo de las 62 organizaciones y el sector que conduce Omar Viviani. En tanto, que Maturano, es el hombre de Moyano y Barrionuevo.  

Desde ya que ni los apoyos, ni las lealtades son definitivas. El humor social y el rol de los dirigentes sindicales a la hora del debate sobre la reforma laboral también terminará de posicionar a los candidatos tanto para adentro de la CGT como para el Poder Ejecutivo que apuesta a un que un dialoguista se quede con el secretariado general.

Las primeras reuniones de cara a la unificación de la conducción de la central obrera se dieron la semana pasada y continuarán la semana próxima.