Hace veinte años que diciembre es un mes amargo para el radicalismo. Esta vez, desde el desenlace de las elecciones del 14 de noviembre, el partido transita una interna feroz que se aceleró hace 20 días desde que una reconocida exradical, como Elisa Carrió, decidió meterse en las disputas de Juntos por el Cambio en la Cámara de Diputados para respaldar a su amigo Mario Negri. Y castigó verbalmente al sector que responde al senador Martín Lousteau. Fue el inicio de la fractura del bloque radical en dos partes, dentro de una interna que sumará otro capítulo este viernes, cuando los delegados de las 24 comités provinciales se reúnan desde el mediodía para elegir al nuevo presidente del partido.

El cargo es ocupado por el flamante senador y exgobernador mendocino Alfredo Cornejo. El último diciembre de su segundo mandato transcurrió signado por una interna feroz que se mantuvo en estado latente durante las elecciones y estalló cuando Lilita eligió tratar de corruptos, sin nombrarlos, al diputado Emiliano Yacobitti, al empresario y exministro Enrique Nosiglia y a Lousteau. Desde ese momento el sector que los agrupa decidió reclamar con vehemencia más cargos dentro del bloque de la UCR, a partir del recambio del 10 de diciembre. También impugnaron la continuidad de Negri al frente del Interbloque de JxC y del bloque partidario. Para contrarrestar la intentona, el diputado cordobés reunió más adhesiones que Yacobitti. Fue el naufragio de las negociaciones y el nacimiento del bloque Evolución Radical, que tiene 12 miembros en la Cámara baja.

Ese cisma parlamentario, impensado hace un mes atrás, aceleró los tiempos de la elección interna que se concreta este viernes. La fecha fue adoptada por Cornejo tras una durísima reunión entre Lousteau, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, su par mendocino Rodolfo Suárez y el exsenador Ángel Rozas. El jujeño se trenzó en una tensa discusión con el porteño y lo responsabilizó de romper el bloque en Diputados. La discusión fue a los gritos y dicen que voló un vaso que hizo trizas el poco vínculo que queda entre Morales y Lousteau.

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

Parado en esos vidrios rotos, Cornejo convocó a la elección de este viernes. Hasta ahora Morales sigue siendo el único postulante oficial. Pero en Evolución, tal como contó este medio en su última edición dominical, barajaban una serie de alternativas que a un paso de los comicios todavía no fueron resueltas. Lousteau analizaba postulares o meter «una sorpresa» con una nueva figura del partido. A esas dos opciones se suma la alternativa de pactar una lista de unidad con Morales, una opción que asoma remota ante la virulencia que se dedicaron, pero es la mayor obsesión de Cornejo.

Sin definiciones, la sede del Comité Nacional, ubicada en Alsina 1786, se transformará en un hervidero desde este mediodia cuando empiecen a llegar las delegaciones de todos los comités provinciales. Será la segunda elección de autoridades radicales. Hace una semana fue elegida la conducción de la Juventud Radical y el comicio terminó a las trompadas pero no se suspendió. En la JR acusaron a Yacobitti por llevar a integrantes de la barra brava del club Chicago para impedir la elección.

Con ese antecedente tan cercano y las tensiones en aumento, es posible que la cita del Comité Nacional de este viernes reedite algunos forcejeos. Cada comité provincial podrá enviar a cuatro convencionales titulares y dos suplentes. Se sumarán a los dos delegados que le corresponden a las organizaciones del partido: la Juventud Radical, la Organización de Trabajadores Radicales y la Franja Morada.

Ese plenario elegirá el nuevo titular del Comité Nacional, pero también hay posibilidades de que Lousteau impugne a algunos convencionales porque sus mandatos estarían vencidos. Por esa razón el espacio Evolución reclamará que primero se establezcan a los acreditados para votar, pero luego podría habilitar «una integración proporcional» que cauterice las heridas entre los dos enemigos íntimos.

La interna radical también se metió en el tratamiento del Presupuesto 2022 porque el oficialismo esperaba contar con el respaldo de los diputados jujeños que responden a Morales, aliado en su provincia del Frente Renovador que lidera el titular de la Cámara Baja, Sergio Massa. Ante los comicios partidarios de este viernes, Morales dijo que los diputados radicales de su provincia respetarán la decisión de JxC, pero la posición podría haber cambiado si el tratamiento del presupuesto se hubiera impulsado durante los tres meses que transcurrieron desde que el proyecto ingresó a la Cámara o después de este viernes.