Desde hace varios años, distintos sectores sociales coinciden que el hermetismo mediático sobre la gestión porteña tiene una explicación: la inagotable pauta volcada a medios privados con llegada nacional. Dinero que, en principio es destinado a la propaganda política en Radios, canales de Tv y Diarios, pero también a las distintas plataformas digitales; pero con un único objetivo: “hacer la vista gorda” sobre las diferentes problemáticas sociales en el distrito consecuencia del recorte y el vaciamiento en diferentes estamentos del Estado.

Un nuevo informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), sacó a la luz cómo la administración porteña utilizó el dinero de los contribuyentes para beneficio propio, entre el 2016 y el 2022.

El gasto de la Ciudad en pauta publicitaria durante los últimos años se incrementó notablemente, especialmente en 2021 y 2022. Pasó de 9.140 millones de pesos a más de 21.000 millones de pesos en 2022, lo que implica un incremento del 130% en tan sólo dos años. Entre 2016 y 2022, el gasto en pauta publicitaria se incrementó en 114%, lo que representa un aumento de más de 11.000 millones de pesos a precios de 2023.

En 2022 se manifiesta un crecimiento exponencial de la pauta del GCBA en televisión por cable: de casi 3.000 millones de pesos a 8.000 millones de pesos, lo que implica un crecimiento de 5.000 millones de pesos o 170%. Le sigue otro aumento considerable del 168% en medios web y en la pauta volcada a radios privadas que llega al 97%.

pauta

Si sumamos toda la pauta publicitaria destinada a televisión de aire, cable, radio, medios gráficos y digitales, suma un total de 87.642 millones de pesos. Es decir, tres veces más que el presupuesto destinado al Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC)”, señala a Tiempo Juan Pablo Costa, titular del Observatorio de Economía Urbana del CEPA. 

Más pauta a medios privados y recorte a medios públicos

El informe del CEPA destaca que el gasto público de la Ciudad en medios y comunicación, se desprende un incremento en las dos principales reparticiones: la Secretaría de Medios y la Secretaría de Comunicación, Contenidos y Participación Ciudadana, ambas pertenecientes a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad. El presupuesto de ambas pasó de 12 mil millones de pesos a 19 mil millones de pesos, siempre a precios constantes de 2023.

Esto implica un incremento del 58%, equivalente a 7 mil millones de pesos. En otras reparticiones dentro de dichas secretarías, como la Dirección General Planeamiento de Medios, o la Subsecretaría de Medios y Prensa, también se observaron notables incrementos del 58% en el primer caso y 668% en el segundo.

“Estos siete mil millones de pesos son un montón. Hablamos de la Secretaría de Medios que a partir del 2020 se incorpora la Secretaría de Comunicación, Contenidos, y Participación Ciudadana. Dentro de ambas secretarías, tenés también grandes aumentos como en la Dirección General, Planeamiento de Medios, Subsecretaría de Medios y Prensa. En esta última, Subsecretaría de Medios y Prensa con aumento de 668 %, muy significativo, que contrasta con un recorte en el presupuesto de los medios públicos, de los medios estatales”, explicó a Tiempo Carlos Vacarezza, integrante del Observatorio de Economía Urbana del CEPA, y uno de los realizadores de este informe.

Ciertamente. Analizando la inversión del GCBA en medios públicos estatales porteños, se observa un fuerte recorte la señal de Tv local Ciudad Abierta. Entre 2016 y 2022, el gasto de esta señal pasó de 1.245 millones de pesos a 729 millones de pesos, siempre a precios constantes de 2023. Esto es un recorte de más del 40%, lo que implica más de 500 millones de pesos.

En el caso de las radios públicas de la Ciudad: LS1 Radio de la Ciudad y FM 2×4, la situación es similar. Existe un sostenido recorte en la ejecución año tras año. En 2016 la inversión en estas señales era de casi 2.000 millones de pesos, y en 2022 la misma llega a 1.340 millones. Esto es un recorte de más de 630 millones de pesos a precios de 2023 en las señales de radio pública de la Ciudad. En términos porcentuales, el ajuste es del 32% de la ejecución.