Desde que Milei puso en marcha la motosierra fueron muchos los colectivos culturales que se formaron para resistir sus políticas de ajuste y muchos también los colectivos ya existentes que potenciaron sus acciones para frenar su agresión encarnizada contra el sector cultural.

Uno de las instituciones más perjudicadas fue, sin duda, el Instituto Nacional del Teatro que luego de  una marcha atrás que iba lisa y llanamente por su cierre, se decidió que pasara al ministerio que Milei degrado a Secretaría de Cultura. La medida, lejos de beneficiar a la entidad la reduce sencillamente a un programa que ignora que el Instituto es una institución de carácter federal que tiene sede en diversas provincias. El sábado 13 se realizó un abrazo al edificio que alberga al Instituto, pero hoy, diversos integrantes de la institución marcharon al Congreso en la columna del gremio al que pertenece, UPCN.

Foto: Télam

Por su parte, la flamante Cámara Argentina de librerías independientes (CALI) adhirió al paro y como medida visible de protestas todas las librerías estuvieron hoy con sus persianas bajas. La protesta está en relación con la voluntad gubernamental de derogar la Ley del Libro que fija un precio fijo para los libros en todo el país. Su derogación iría no sólo contra las librerías más chicas que no podrían competir en precio con las grandes cadenas, sino que, además, perjudicaría a las editoriales independientes que hacen su distribución precisamente en esas librerías.

Unidos por la Cultura luego de un debate días anteriores decidió movilizar en el paro del 24 en la columna propuesta por el EMVJ, el sindicalismo combativo, la coordinadora BFS, asambleas barriales, centros de estudiantes y diversas organizaciones sociales, ambientales, culturales y de izquierda.»

Cultura, una columna única

Hubo una columna que formó parte de la organización de la CGT conformada específicamente por el sector cultura. De ella participaron  el colectivo Artistas y Trabajadores de las Culturas y diversas instituciones de distintas disciplina que la integran como  el Instituto Nacional de la Música (INAMU),  la Asociación Músicos Independientes de Buenos Aires (AMIBA), el colectivo Cine Argentino Unido, el Foro argentino de radios comunitarias y otros colectivos.

Esta columna se reunió 11.30 en Luis Sáenz Peña y Avenida de Mayo para marchar hacia el Congreso de la Nación con una bandera con una gran bandera que decía Cultura Nacional. Pedro Almodóvar o Alejandro González Iñárritu; e intérpretes como Isabelle Huppert o Maribel Verdú han apoyado las demandas de colectivos como Cine Argentino Unido.

La Asociación Argentina de Actores y Actrices también formó parte de esta columna única de la Cultura de acuerdo con lo que acordó el 16 de enero con la CGT del mismo modo que Directores Argentinos Cinematográficos (DAC), Documentalistas Argentinos (DOCA), la Coordinadora de Televisoras Alternativas (CONTA), la Unión de Escritoras y Escritores, la Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes (SAGAI) y la Multisectorial del Cine Independiente.

También hubo personalidades de la cultura que se hicieron visibles en el paro. Una de ellas fue Cristina Banegas , que desde temprano estuvo en Plaza Congreso  quien declaró “Simplemente: se está arrasando con la cultura” y que se manifestó emocionada por la enorme respuesta del pueblo argentino antes el avasallamiento del gobierno.

También hubo otras presencias destacas como La actriz Mercedes Morán, la escritora Claudia Piñeiro, las cantantes Liliana Herrero, Teresa Parodi y Nacha Guevara, el pianista Andrés Pilar y Leonardo Sbaraglia.  Desde Córdoba, donde también el paro tuvo una repercusión amplísima, según consigna Télam, el reconocido actor Roly Serrano mostró su preocupación porque entiende que la cultura está en peligro.

Ya habían sido varias las personalidades de la cultura que habían expuesto ante los diputados sus cuestionamientos al DNU y a la Ley Ómnibus. Entre ellos se contaron el director de cine Santiago Mitre, el actor Jorge Marrale y la productora y directora Vanessa Ragone.