El gobierno argentino está ofreciendo el país para que le hagan cualquier cosa.

Ofrece sus riquezas naturales, posición geográfica, bienes y aparto del Estado, sociedad, cuerpos, trabajo, producción de pensamiento. Lo ofrece para que lo saqueen y también para que con el país hagan diversos experimentos.

Experimentos como el proyecto de desaparición de 2,7 millones de personas que se intentó en Estados Unidos.

Los detalles de ese experimento se detallan a continuación.

Jeremiah Schofield fue un exalto ejecutivo con más de 25 años de carrera en la Administración del Seguro Social de Estados Unidos (SSA).

El mes pasado, presentó una denuncia formal de protección a denunciantes (whistleblower disclosure) ante el Senado de los Estados Unidos que expuso un plan radical.

Schofield reveló el significativo dato que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y funcionarios vinculados al Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) presionaron para declarar falsamente como muertas a 2,7 millones de personas vivas en las bases de datos oficiales.

La intención de este «borrado burocrático» masivo en los registros del Seguro Social era asfixiar financieramente a los afectados, de tal forma que se los deja sin acceso a salarios, cuentas bancarias ni servicios públicos, con el objetivo para forzar su autodeportación del país.

Aunque el plan apuntaba a la población inmigrante, ya que  se la advierte afectando de forma masiva a las comunidades latinas, Schofield testificó que la lista incluía ilegalmente a ciudadanos estadounidenses y residentes legales permanentes que estaban completamente activos.

El plan masivo a gran escala de los 2,7 millones no se llegó a ejecutar por completo gracias a la resistencia interna, aunque Jeremiah Schofield afirmó que sí se lograron asignar fechas de muerte falsas a unas 6000 personas antes de que él abandonara la agencia.

La revelación de Jeremiah Schofield provocó una investigación y una condena por parte de senadores del Partido Demócrata en el Congreso estadounidense, entre ellos Richard Blumenthal y Elizabeth Warren, quien se opuso al rescate financiero de Trump a Milei para que ganara las elecciones de medio término.

Jeremiah Schofield se encuentra fuera de la agencia y colaborando bajo protección legal federal con el Congreso de los Estados Unidos.