“Las madres de Pergamino se llevaron a sus casas la confirmación de que sus hijos e hijas sufrieron la exposición a cocteles de venenos que, como en el caso de los hijos de Sabrina Ortiz, fueron hallados en sus venas; también el mantenimiento de una cautelar de emergencia, pero en lo central, el fallo les dio la espalda. La Justicia huyó por la ventana trasera. El tribunal eligió el camino cómodo de la corporación: solo condenó a los funcionarios públicos municipales y mandó a investigar al intendente, pero blindó la impunidad material del agronegocio”, reflexiona, todavía indignado, el abogado de la querella Fernando Cabaleiro.

El juicio por fumigaciones en Pergamino, núcleo sojero de la Provincia de Buenos Aires, recibió el rótulo de “histórico” porque fue el primer proceso federal que sentó en el banquillo a productores rurales y funcionarios municipales por delitos de contaminación ambiental y daño genético a la salud humana. La expectativa era enorme. Pero la realidad, se sabe, suele deparar resultados inesperados.

Los jueces del Tribunal Oral Federal N°2 de Rosario absolvieron a los productores, aplicadores y técnicos Fernando Cortese, José Luis Grattone, los hermanos Carlos y Hugo Sabatini, Mario Reinero Roses, Cristian Taboada y Víctor Hugo Tiribó por considerar insuficiente la prueba para determinar la existencia de un delito penal.

A pesar de reconocer que «existen evidencias científicas serias respecto de que los fitosanitarios pueden generar daños ambientales y de salud en poblaciones cercanas», el Tribunal concluyó que «no se pudo acreditar la responsabilidad directa e intencional» de los acusados por falencias en las constataciones.

La fiscalía había solicitado penas de prisión de más de cuatro años, inhabilitación para el ejercicio de la actividad agropecuaria durante ocho años y el decomiso de los cinco establecimientos involucrados por infringir la Ley 24.051 de Residuos Peligrosos al causar contaminación continua en la zona periurbana de Pergamino.

Solo recibieron penas de dos años de prisión de ejecución condicional y cuatro años de inhabilitación para ejercer cargos públicos los empleados municipales Guillermo Naranjo y Mario Tocalini. Se los culpó de no haber atendido los reiterados reclamos de los vecinos damnificados ni haber ejercido su rol de fiscalización.

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El extractivismo avanza

“Es un veredicto –explica Cabaleiro– con extremos opuestos que lo hace contradictorio y peligroso y por eso habrá que neutralizarlo en Casación. Por un lado, logramos probar los impactos que provocan los agrotóxicos al ambiente y la salud humana, y con ello el Tribunal condenó a los funcionarios públicos que permitieron una práctica sistemática de contaminación y daño; pero, por otro lado, absolvió a sus autores materiales, que son los productores agroindustriales”.

“El Tribunal –insiste el abogado– blindó la impunidad del agronegocio porque blindó a quienes usan estos venenos cerca de la población, ya que el mensaje es ‘sigamos como hasta ahora porque después no pueden imputarnos individualmente los venenos’ por esa imposibilidad fáctica insalvable”.

En el mismo sentido opina María José Venancio, abogada del área Tierra, vivienda y justicia económica del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS): “El fallo de Pergamino que absolvió a los productores que utilizaron agrotóxicos a pesar de las sobradas muestras de que causaron daños irreparables a salud y al ambiente es un mensaje peligroso de impunidad para quienes no cumplen con el deber de respetar los derechos humanos”.

En abril de 2024, el CELS, junto a organizaciones de Brasil, Paraguay y Bolivia, presentó una queja ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) contra la empresa Bayer AG responsabilizándola por los graves impactos en el ambiente y los Derechos Humanos que genera la agricultura industrial en Sudamérica.

Los representantes de Argentina argumentaron la afectación a la salud asociada a los productos de la empresa Bayer con la lucha de Sabrina Ortiz, que empezó junto a su familia en 2011 con las alergias y afecciones respiratorias causadas por las fumigaciones en los campos de soja linderos a su casa. Además, perdió un embarazo de cinco meses y tuvo dos accidentes cerebrovasculares. Los análisis clínicos posteriores dieron cuenta que tanto ella como sus hijos tenían altos porcentajes de glifosato y ampa (que es el metabolito del glifosato) en sus cuerpos.  La lucha de Sabrina derivó en el juicio histórico que en su veredicto no tuvo, paradójicamente, nada que se parezca a la justicia.

“Esto evidencia –concluye Venancio– que es urgente que el Poder Judicial y todo el Estado garanticen mecanismos de acceso a la justicia para víctimas de violaciones de derechos humanos en el marco de actividades empresariales que dañan el ambiente y salud. En un contexto de avance del extractivismo y reformas que solo benefician a las empresas, la debida diligencia en derechos humanos y la obligación de reparar los daños deben ser ineludibles”.

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Foto: @Freedom250

Múltiples beneficios

Desde junio, los derechos de exportación para el trigo y la cebada bajaron del 7,5% al 5,5%. Además, se estableció un esquema de reducción gradual mensual para la soja que comenzará en enero de 2027. Durante el primer cuatrimestre de 2026, la actividad agrícola ya se había consolidado como el principal motor de la economía argentina. Según datos del INDEC, el sector registró un alza interanual del 18,1% en el primer trimestre, siendo el de mayor incidencia positiva en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).

Las cifras oficiales también señalan que el agronegocio representó más del 55% del total de las exportaciones del país en los primeros meses del año, confirmando su rol destacado de generador de divisas en un contexto de caída abrupta de otros sectores históricamente fuertes como la industria o el comercio.

En detalle, las divisas ingresadas por exportaciones agropecuarias en el primer semestre de 2025 “se ubican por encima del promedio de los primeros semestres de los últimos 15 años, y alcanza el tercer valor más alto de la historia”, según el relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

El récord no se explica por los niveles de producción –estables con respecto a los años previos– sino por los múltiples beneficios fiscales concedidos por el presidente Javier Milei, entre ellos, la eliminación de retenciones para economías regionales; la supresión del Impuesto PAIS; la reducción y/o eliminación de las retenciones a los lácteos, la carne porcina, algunas categorías de cortes vacunos y carne aviar; y, en lo que parece una mojadura de oreja, la baja de aranceles para fertilizantes y herbicidas, como el glifosato.

Donald Trump no ocultó nunca su deseo de convertir a la celebración del 250° aniversario de la independencia de Estados Unidos en el coronamiento de su figura a un rango similar al de emperador, o por lo menos de la estatura de los padres de fundadores. De allí que el viernes, en la previa al 4 de julio, lanzó un discurso autoalabatorio desde el Memorial de Monte Rushmore, en Dakota del Sur, donde el escultor Gutzon Borglum talló las esfinges de George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln y donde espera ser reconocido algún día por su contribución a la grandeza de la nación. Un sueño que se desdibuja luego de su fallida aventura en Irán. En Teherán, mientras tanto, millones de personas cubrían las calles en el cortejo fúnebre del ayatolá Ali Jamenei, asesinado con parte de su familia al inicio de la operación conjunta con Israel del 28 de febrero pasado. Dos caras de una misma moneda: el sueño imperial de un cuarto de milenio que amenaza infructuosamente llevar a la Edad de Piedra a una nación con 2500 años de historia, según la promesa reciente del presidente de Estados Unidos.

En Rushmore, Trump mostró nuevamente una grandilocuencia que es música para los oídos de sus votantes: “A 250 años, Estados Unidos es la república más antigua del planeta, somos el pueblo más libre del planeta, tenemos la Constitución más recta del planeta, tenemos el país más poderoso del planeta y, por gracia de Dios, los EE UU somos la nación más exitosa, con más logros que haya existido en la historia de la humanidad”. Luego, avisó que semejante sayo no es para todos: “En EE UU hablamos inglés porque ese es el lenguaje de nuestros fundadores”. Por si algún malentendido hacía ilusionar a los cerca de 70 millones de ciudadanos hispanohablantes que habitan en ese territorio. Para culminar, no se guardó otro rasgo de vanidad en una publicación donde se ve su imagen junto a los pétreos rostros de los exmandatarios: “Yo seré el mejor presidente que haya tenido EE UU en muchos, muchos años».

En la capital persa, multitudes acudieron para la despedida del líder espiritual iraní. Desde temprano el desfile en la Gran Mosalla de Teherán fue incesante. En un podio ubicado en la entrada de la mezquita estaba el ataúd de Alí Jamenei, sobre una pirámide de cubos donde, escalones abajo, reposaban los féretros de su hija, Boshra; su nieta de 14 meses; su nuera Zahra Haddad Adel –esposa de su hijo Alí- y su yerno, también asesinados en el ataque del 28-F. Tanto el mensaje del presidente Masud Pezeshkian como el comunicado de la cancillería iraní destacan “el martirio del gran líder de Irán”.  El mensaje del ministerio de Relaciones Exteriores invita a participar en la ceremonia, que culminará con una procesión el lunes -cuando el cuerpo de Jamenei Padre sea trasladado a Qom y finalmente a la ciudad santa de Massahd- “para demostrar una vez más la grandeza de Irán y la magnificencia de su unidad”.

El canciller Abbas Araghchi, uno de los negociadores con EE UU, a todo esto, respondió en una entrevista en términos que explican en parte el error de la coalición Israel-EE UU cuando esbozaron la estrategia de eliminar a la cúpula religiosa, militar y científica del país persa creyendo que así producirían un cambio de régimen. «¿Sabés que Israel quería asesinarte durante esas conversaciones de alto el fuego en Pakistán?», pregunta el reportero del canal Al Arabiya.

-Si, lo sabía

-¿Entonces por qué fuiste a Islamabad (para las negociaciones mediadas por Pakistán)?

-Somos iraníes. No tememos a la muerte por nuestra nación. Los cobardes atacan por la espalda. Fuimos por la paz regional.

Se refería a la confirmación del The New York Times y el The Washington Post de que tanto Aragchi como el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, eran objetivos para un atentado del Mossad que pusiera fin a cualquier intento de acuerdo. Un atentado que no golpearía solo en Irán sino en el propio gobierno de Trump y en el vicepresidente, J.D. Vance, que era el representante de la Casa Blanca. Ambos medios, que aún tienen un halo de prestigio entre las “mentes bien pensantes” de occidente, afirman en términos similares que “temiendo que un intento de asesinato por parte de Israel pusiera fin a las negociaciones, Estados Unidos llegó a pedir a otros países de la región que advirtieran a Irán sobre la posibilidad de que Israel atacara a los dos funcionarios”. El país que se hizo cargo de cauterizar la amenaza fue Pakistán, que advirtió que era garante de la seguridad de los negociadores. Todo indica que Islamabad “puso toda la carne en el asador” para convencer al gobierno de Benjamin Netanyahu de que si algo les ocurría a Ghalibaf o Araghchi, no escatimarían una respuesta contundente. Es bueno recordar que Pakistán es el único país musulmán con armamento nuclear.

Trump, mientras tanto, declaró en una entrevista que las negociaciones marchan bien y que Irán aceptó “prácticamente todo lo que necesitamos”, entre lo cual computa la cuestión nuclear, algo que Irán niega, al tiempo que exige el cumplimiento total del Memorándum de Entendimiento firmado en Suiza. Y que como punto básico tiene el fin de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano.

Estados Unidos celebra sus 250 años en medio de su aventura en Irán
El canciller Abbas Araghchi, uno de los negociadores con EE UU, junto al presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf.
De Líbano al genocidio armenio

La peor noticia para Benjamin Netanyahu sería un acuerdo de paz en toda la región que lo pusiera contra las rejas por corrupción, como esperan algunos de sus opositores más encendidos. Lo que callan es que quizás la caída del primer ministro no sea suficiente como para terminar con el proyecto expansionista que apoyan amplios sectores de la población de Israel. Ni siquiera que en Estados Unidos o Europa cambie la perspectiva sobre el rol que le depara a Israel en el contexto del Medio Oriente.

Por tal razón es que “Bibi” no tiene drama en afirmar que las fuerzas israelíes no se retirarán de su «zona de seguridad» que pretenden mantener en el sur del Líbano, a pesar de que el Memorándum que EE UU firmó con Irán establece en el primer punto que el acuerdo de paz es para todos los frentes, incluido el libanés.

La gran jugada israelí fue un pacto consensuado en Washington entre Israel y Líbano que en la práctica implica una alianza para combatir a Hezbollah. Ese documento establece que las tropas permanecerán en territorio libanés el tiempo que consideren oportuno. Un detalle que pone en la mira al presidente Josep Aoun, al que no son pocos los que tildan de haber traicionado al pueblo libanés entregando el sur del país.

Israel, mientras tanto, se puso ahora otro enemigo sobre las espaldas con el reconocimiento del genocidio armenio, una medida que espera aprobación parlamentaria pero que ya despertó las más feroces críticas de Turquía. Era un «deber moral e histórico», dijo el canciller Gideon Saar. Quizás a la espera de que un genocidio de 1915 disimule otro de este siglo.