Tres años después de que comenzara al década del 70 se publicaba la primera novela del escritor que  tendría un papel protagónico en la literatura nacional. Es así que a 50 años de la publicación de “Triste, solitario y final” la Biblioteca Nacional homenajea a Osvaldo Soriano.

El director de esa institución, el escritor Juan Sasturain, dijo al respecto: “Recuperar la primera novela de Osvaldo Soriano, sus influencias literarias, culturales y su contexto de producción es para la Biblioteca Nacional una forma de homenajear a quien fuera uno de los escritores argentinos más populares en los 80 y los 90, pero sobre todo, una propuesta: la de volver a leer sus textos”.

Sasturain conoció a Soriano en la redacción de “La Opinión” del que él era colaborador externo, mientras Soriano iba de una sección a otra. “Nos acercaban la escritura, el gusto por el policial negro y la complicidad de hablar de fútbol con camisetas diferentes”, dice el director de la Biblioteca.  

soriano

El homenaje consiste en una muestra  con curaduría de Tomás Schuliaquer, que se realiza con materiales que forman parte del patrimonio de la Biblioteca: artículos de Soriano aparecidos en La Opinión y Satiricón sobre el Gordo y el Flaco, Raymond Chandler y su detective Philip Marlowe, la historieta de Sanyú publicada en SuperHum®, la primera edición de la novela en Corregidor y la edición francesa con prólogo de Julio Cortázar, entre otros. 

Además, el día la inauguración se proyectará en el Auditorio Jorge Luis Borges donde se llevará a cabo el homenaje, se proyectará la película de Héctor Olivera basada en otra novela de Soriano, “No habrá más penas ni olvido”.

Osvaldo Soriano y su primera novela

Triste, solitario y final es una ficción íntimamente relacionada con la ficción: las famosas películas de El gordo y el flaco y Philip Marlowe, el detective creado por el escritor Raymond Chandler. En ella, Soriano se incluye como personaje y aparecen, además, John Wayne y Charles Chaplin-. “son cinco los personajes estadounidenses que aparecen en una novela de la literatura argentina de principios de los 70, dice el curador de la muestra. Y todo sucede en Los Ángeles, ciudad que Soriano no conocía.”

La acción de la novela comienza  cuando Stan Laurel, el entrañable flaco, perdido ya el esplendor que le había conferido la serie, acude al Philip Marlowe para que investigue por qué nadie lo llama para trabajar en el cine.

En la monumental biografía de Osvaldo Soriano escrita por Ángel Berlanga, el autor cita un artículo del propio Soriano aparecido en Satiricón: “Uno de los mayores genios del cine cómico –escribía Soriano- de todos los tiempos, Buster Keaton, fue el primero en percibir lo que se escondía detrás de la aparente inocencia de Laurel y Hardy: `Es asombroso –dijo- que toda su técnica de comicidad se apoya en una premisa: el ataque a la autoridad privada y a la autoridad. La gente en esa sociedad no les perdonará eso.` Tenía razón en ambas cosas: Stan y Ollie murieron en la miseria, olvidados por Hollywwod”.

Triste solitario y final se publicó en el mes de junio de 1973, según lo consigna Berlanga, a través de la editorial Corregidor. El texto le llegó al editor de ese sello, Manuel Pampín, a través del escritor Marcelo Pichon Riviere, que había sido compañero de Soriano en Panorama. También sería él quien escribiría el extenso prólogo y una elogiosa crítica de la novela.

Su éxito fue resonante y Soriano se convirtió a partir de ella en uno de los escritores más leídos de la Argentina, aunque, según parece, Triste solitario  y final no respondía a los cánones de la academia. Dijo al respecto nada menos que Abelardo Castillo: “Lo obsesionaba que los intelectuales lo dejaran afuera como si sus novelas no pertenecieran a la literatura. Sin darse cuenta estaba en el punto exacto en que debe estar un escritor: llegando a los lectores, porque sin dudas es el escritor argentino contemporáneo más leído.”

Ni revival de los 70, ni nostalgia del pasado, ni reivindicación vintage, el homenaje a Soriano es un acto de justicia hacia un escritor que irrumpió en el panorama de la literatura nacional con una propuesta diferente “cuya frescura, según lo afirmó Juan Forn, fue tan novedosa como lo que hizo Puig”.

La muestra 50 años de Triste, solitario y final se puede visitar del 4 de agosto al 1 de octubre de 2023 en el hall del 3º piso de la Biblioteca Nacional, Agüero 2502, CABA, de lunes a viernes de 9 a 21. y sábados y domingos de 12 a 19.