Es indudable que la artista Marta Minujin se ha convertido en la gran figura indiscutida del arte pop en Argentina. Si en 1979 su obelisco hecho de pan dulce despertó desde ciertas risas a algunas críticas por la falta de ortodoxia, hoy tiene su propia sala en el MoMa, una de las instituciones, sin duda, con mayor poder de legitimación en el campo del arte.  Atrás quedaron los días de 1964 en que cubrió el obelisco porteño –una de sus obsesiones- con helado para darle sabor al mayor ícono de la ciudad y endulzar el trajín diario.

No fue este el único monumento que la inspiró. El Partenón de libros fue otra de sus obras emblemáticas.

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

También su personalidad, la repetición de “arte, arte, arte” como un mantra, su mameluco de trabajo y alguna que otra excentricidad contribuyeron a darte un lugar visible y diferenciado en el campo del arte argentino. Aun para los más escépticos respecto de sus provocativas obras, su lejano y mítico encuentro cara a cara con Andy Warhol fue un poderoso aval a su talento.

Hace apenas unos días, Minujn volvió a estar en las primeras planas por el anuncio de que El Minucode, la videoinstalación que hizo en 1968 y adquirida en 2019 por el MoMa sería expuesta en en ese museo. Dicha instalación formó parte de la serie de cócteles y happenings. Pero quizá lo más resonante de la noticia fue que dicha instalación sería expuesta no solo en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, sino en la sala propia que la artista posee allí, un privilegio al que pocos creadores acceden.

En el mundo del arte, una de las consecuencias de la pandemia es que muchas obras de artistas reconocidos comenzaron a subastarse de modo virtual. Las obras de Minujin no fueron la excepción y ahora, tras la exhibición de El Minucode que será expuesta durante dos años en la sala propia de la artista en el MoMa, salen a subasta virtual cinco obras de la artista pertenecientes a sus series de Colchones y Perfiles.

La Galería Witcomb, la más antigua de nuestro país, que comenzó siendo el taller fotográfico de Alejandro Witcomb fundado en 1868, es la responsable de la subasta online de la que se podrá participar hasta el 21 de noviembre. Las obras de Minujín forman parte de la nueva subasta, “Grandes maestros del arte contemporáneo”, a la que se puede acceder desde https://witcombsubastas.com.ar.

En ella se encontrarán, además, dicen los organizadores, “obras de Juan Carlos Castagnino, Antonio Berni, Benito Quinquela Martín, Milo Locket, Leopoldo Presas, Vito Campanella, César Paternostro, Guillermo Roux, Carlos Alonso, Liliana Porter y Julio Le Parc, entre muchos otros. De la escena internacional se pueden hallar algunas litografías y afiches de Pablo Picasso y Joan Miró, entre otros, que forman parte de los 70 lotes ofrecidos en la subasta que finaliza el 21 de noviembre.”

Luego de aclarar que la pieza expuesta en el Moma contiene “4 fotografías impresas en gelatina de plata, una impresión cromógena en color y material efímero impreso y manuscrito, de acuerdo a información del museo”, la galería se refiere al talento de Minujin. Según dijo Jorge Calvo, titular de Witcomb, refiriéndose a la artista, “sus manos, su exquisito talento, su incansable creatividad y su provocativo trabajo, se ve en esta videoinstalación que la artista realizó en New York. En Argentina hace décadas que venimos disfrutando de su trabajo, y es un orgullo para nosotros poder ofrecer cuatro de sus obras en este nueva subasta”.

Respondiendo a la tendencia que impuso la pandemia tanto en el país como en el exterior, la famosa galería lanzó la primera subasta online en septiembre y continúa organizándolas de manera continua hasta ahora. En la página de Witcomb resulta interesante ver a partir de qué precios salen las obras a subastas, aunque la posibilidad de poseer obras originales de artistas consagrados no sea accesible para la mayoría de la población.