Marcelo Bielsa deja la puerta entreabierta para una segunda etapa como entrenador del Leeds. Rechaza -o no le dice que no- al Bournemouth. Y a las selecciones de México, Estados Unidos, Colombia y Bolivia. A los directivos del Everton los sorprende cuando vuela hasta Inglaterra. Les plantea dirigir la Sub 21 del club hasta el inicio de la nueva temporada, en mitad de 2023, ya que nunca asumió en el camino. Pelea el descenso. Lo considera tanto como que el Everton, como dijo Michael Robinson, periodista, exfutbolista e hincha del Liverpool, “representa a la aristocracia, mientras que el Liverpool canta las canciones de The Beatles”. En el fondo, Bielsa desea dirigir a Uruguay. Pasa meses en una casa del barrio privado Parque Miramar, a 15 kilómetros del Complejo Celeste y a 5 del aeropuerto de Carrasco. Toma colectivos, camina por la Rambla de Montevideo. Si existe aquello de que Dios los cría y ellos se juntan, Bielsa y Uruguay se tenían que juntar. “No tuvieron que convencerme, diría que todo lo contrario -dice en la presentación-. Mi deseo de pertenecer a este proyecto tiene dos extremos muy convincentes: los jugadores que posee Uruguay y el destinatario de esta selección, que es el ciudadano a pie del país”.

Argentina recibirá este jueves a las 21 en La Bombonera a Uruguay, segunda en las Eliminatorias después de cuatro fechas. De clasificarse, Bielsa dirigirá a los 71 años el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026. Se pondrá en cuclillas. Ahora modela a un equipo. “¡Ooole, ooole, ooole!”, acompañaron los hinchas en el 2-0 ante Brasil en el estadio Centenario, última presentación. Uruguay le ganó después de 22 años a Brasil, que perdió un invicto en Eliminatorias desde 2015 (37 partidos). Bielsa dijo que fue “el punto más alto” desde que es DT de Uruguay, que apenas le concedió dos remates (ninguna selección había recibido menos de cinco ante Brasil en las últimas cuatro Eliminatorias). Es el turno de medirse ante la campeona del mundo en Qatar 2022.

Bielsa, entrenador de la Argentina entre 1998 y 2004 (sí, en la recordada eliminación en primera ronda del Mundial de Corea del Sur-Japón 2002), dijo acerca de la selección de Lionel Scaloni: “Está dentro de un ciclo brillante, no solamente en los resultados, sino en la vigencia del apetito por seguir ganando y por el tipo de fútbol que construye. Todas esas cosas agigantan la dimensión de una potencia. Es un equipo lleno de virtudes”. Scaloni, que debutó como futbolista en la selección con Bielsa en 2003, le devolvió: “Que vuelva a dirigir es muy bueno. Me alegra, sí, pero lo vamos a tener de rival, eso es lo complicado. Para todos los chicos del cuerpo técnico que hemos pasado por él, yo menos que el Ratón (Ayala), Pablo (Aimar) y Walter (Samuel), es un placer tenerlo. Enfrentarlo, menos”. Como seleccionador de Chile (2007-2011), Bielsa enfrentó dos veces a la Argentina, durante las Eliminatorias a Sudáfrica 2010: derrota 2-0 en el Monumental, los goles de tiro libre de Juan Román Riquelme, y victoria 1-0 en Santiago de Chile, último partido que dirigió Alfio Basile a la selección, antesala de su renuncia.

La tarea que afronta Bielsa, como la de Scaloni en 2018, es la renovación generacional. En la primera fecha, 3-1 ante Chile como local, plantó el equipo más joven (24,7 años de promedio de edad) de las Eliminatorias. Sólo convocó a un mayor de 30 años (el arquero Sergio Rochet). Los que quedan atrás son los héroes del cuarto puesto en Sudáfrica 2010 y del título en la Copa América de Argentina 2011. Para el recambio cuenta con los campeones Sub 20 del Mundial de Argentina 2023. Bielsa decidió que la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) sumase una nueva categoría, la Sub 13. En las charlas que se extendieron durante cinco meses antes de la firma del contrato -les expuso hasta ejercicios individualizados para mejorar a cada futbolista-, pidió ser el entrenador de la Sub 23 que buscará en el Preolímpico de Venezuela que arrancará en enero la clasificación a París 2024. “Discrepancias por el manejo de los recursos humanos, algunos vínculos y la reasignación de ciertas funciones”, explicó la web FútbolUy sobre la renuncia de Claudio Pagani, encargado desde 2011 del Complejo Celeste, luego de desacuerdos con Bielsa. Nunca habrá unanimidad con él.

La selección uruguaya de Bielsa no puede jugar como no cree Bielsa. Por y para eso lo fueron a buscar. Presionar, proponer, protagonizar. Fluidez y verticalidad: agresividad. Y ampliar la diferencia yendo por más goles. Bielsa tampoco puede omitir la idiosincrasia charrúa, más conservadora. En Uruguay también escucha críticas: que no “controla” los partidos, que malinterpreta los contextos y manda a lo loco al ataque a los jugadores, que no recurre a un plan B. También que es argentino y que son ocho integrantes en su cuerpo técnico, demasiado dinero. “‘Parecidos pero diferentes’, leí una vez sobre Uruguay y Argentina -dijo Bielsa-. En el fútbol, ​​seas extranjero o no, la aceptación tiene una sola palabra: victoria”. En 2004, después del oro olímpico en Atenas, Bielsa renunció a la Argentina: “Ya no tengo energía”. Al partido siguiente, debut de José Pekerman ante Uruguay en el Monumental, un hincha le colgó una bandera: “Un hombre con ideas nuevas es un loco hasta que sus ideas triunfan”. Al margen de hostigadores y aduladores (“bielsistas”) en torno a su figura, Uruguay tiene con qué ir al frente, desde los mediocampistas Federico Valverde (25 años, Real Madrid), Manuel Ugarte (22, PSG) y Rodrigo Bentancur (26, Tottenham) hasta los atacantes Facundo Pellistri (21, Manchester United) y Darwin Núñez (24, Liverpool).

Cuarto entrenador argentino de Uruguay tras Marcelino Pérez (1947), Juan Eduardo Hohberg (1969-1977) y Daniel Passarella (1999-2000), Bielsa volverá a La Bombonera, donde se consagró campeón como DT de la Primera División 1990/91 después de que Newell’s le ganase por penales a Boca, dirigido por Óscar Washington Tabárez. Bielsa admira a Tabárez, técnico de la Celeste entre 2006 y 2021. Escribió el prólogo de Maestro. El legado de Tabárez (2018), de Luis Eduardo Inzaurralde y Jorge Señorans: “El Maestro Tabárez es un fiel representante del ser uruguayo o, al menos, de aquellos valores que atribuimos los argentinos a nuestros vecinos: equilibrio, sentido común, sinceridad, modestia. Convence por estar íntimamente convencido de lo que propone y sostiene. Ha hecho posible que la imagen y el prestigio de la selección uruguaya generen el deseo de pertenecer a ella. Ha desarrollado sentido de pertenencia e identificación. Reconocimiento y valoración por el estilo desplegado y, como consecuencia, imitación del método propuesto. Cuando llegue el momento, los profesionales uruguayos que lo sucedan comenzarán su tarea sobre una base sólida de indiscutible valor”. Tras el año de transición de Diego Alonso, que dirigió en Qatar 2022, Bielsa es el profesional que sucede a Tabárez.

Y es más que un entrenador: es referencia para sus exdirigidos hoy entrenadores, para sus colegas del mundo, como Pep Guardiola. Hinchas del Leeds, al que en 2020 ascendió a la Premier tras 16 años, viajaron desde Inglaterra a Uruguay para llevarle un balde-heladerita similar al que se sentaba para ver los partidos. En el Jardín de Infantes N° 1475 Sagrado Corazón de Carlos Pellegrini, provincia de Santa Fe, un grupo de niños y niñas de sala de cinco años realizaron un corto documental sobre su vida, porque, dijo una de las maestras, “él representa valores como la amistad, la justicia y el trabajo en equipo, muy importantes para la infancia”. Bielsa les envió un video: “Se los agradezco muchísimo. Ya son artistas”. El corto se basó en el libro de Bielsa de la Editorial Chirimbote, escrito por Nadia Fink. Forma parte de la colección “Antiprincesas y Antihéroes”.

¿Hasta dónde llegará Bielsa como entrenador de la Celeste, campeona del mundo en Uruguay 1930 y Brasil 1950? Bielsa proyectó en las conferencias de prensa, cátedras acerca del fútbol-juego y del fútbol-sociocultural: “Hay un concepto universal de lo que significa jugar bien. Hay futbolistas en los que predomina la creación, en otros la contundencia, la recuperación o lo aguerrido. Uruguay ofrece buenas versiones en todos los niveles. Y está en condiciones de competir y superar legítimamente a sus rivales. Tiene muchos jugadores en la élite, los que tienen algo en común: no pierden la pelota. Y parece algo infantil, pero es el principio del fútbol, el de no perder la pelota. Uruguay puede fantasear con pelear un Mundial, tiene con qué alimentar esa fantasía”.

De momento, Bielsa tiene un baño en Uruguay, el de la radio Océano FM de Montevideo. Lo visitó el 10 de noviembre de 2015, parada técnica durante una caminata. El cartel celeste aún cuelga en la puerta: “Baño Marcelo Bielsa”. Uruguay y Bielsa se esperaban.

Foto: Pablo Porciúncula / AFP