Con la lenta reapertura de los espacios dedicados a la vida social, el mundo del teatro retoma con cautela su vida –hasta hace poco más de un año– habitual. Esa ventana que se abre tiene la reposición en calidad de estreno de una obra como Art –la pieza teatral escrita por la francesa Yasmina Reza–, un verdadero clásico que está de vuelta en cartelera, esta vez con la actuación de Pablo Echarri, Fernán Mirás y Mike Amigorena.

Bajo la mirada atenta como directores de Ricardo Darín y Germán Palacios –que en el pasado protagonizaron esta obra con resonante suceso de público durante unas 12 temporadas–, en escena se detallan los encontronazos de un grupo de amigos entrañables que entra en conflicto cuando uno de ellos (Sergio, un amante del arte interpretado por Mike Amigorena), adquiere un cuadro totalmente blanco que supuestamente ostenta un gran valor económico y artístico. En ese contexto, las diferentes personalidades de los involucrados (Iván, el personaje de Mirás, es de una naturaleza más conciliadora; y Marcos, interpretado por Echarri, es más directo y frontal) acelerarán el debate sobre la pintura en cuestión, y abrirán el juego a encontronazos y conflictos varios que pondrán en tela de juicio la amistad que los unía hasta entonces.

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“Poder regresar al teatro es como tener un privilegio en estos días, y es muy emotivo también. Pasó un tiempo desde el cese abrupto de toda nuestra actividad en 2019, así que imaginate que volver bajo la dirección de quienes hicieron esta obra durante tantos años no deja de ser algo muy simbólico para nosotros. Esta es una obra que habla de los vínculos, entonces eso lo hace todo muy contemporáneo, sobre todo porque también se trata de una trama que es para curar, de manera que siento que la gente se identificará mucho con lo que pase en el escenario ya que en cada grupo de amigos habrá gente como la que interpretamos arriba del escenario. Yo a esto, y creo que los demás coinciden conmigo, lo vivo como un regalo. Después de todo lo que pasó, llegar en estas instancias a estrenar Art es (piensa)… Volver al escenario con esta obra es un regalo impagable”, dice Mike Amigorena, que al momento de dar esta entrevista se encuentra cuidando a Miel, la niña que lo hizo papá el año pasado.

“Pienso lo mismo que Mike”, dice Fernán Mirás antes de continuar desgranando los pormenores de esta nueva versión de la obra. “Hay una sensación hermosa ahora, especialmente después de tanto tiempo. ¡Por fin la hacemos en un teatro! En algún momento tuve miedo de que este estreno se hiciera por Zoom”, acota el actor.

“Para un actor, volver al teatro, sobre todo luego de tanto tiempo sin pisar un escenario, es algo que te moviliza”, coincide Echarri.

–¿En qué momento de sus carreras llega la posibilidad de ser partícipes de una nueva versión de Art?

Fernán Mirás: –Yo fui uno de los primeros en enterarse de la vuelta de Art. Este es un proyecto que comenzó antes de la cuarentena, pero después hubo postergaciones; luego, en pandemia hicimos varios encuentros por Zoom; después hubo ensayos; más tarde se cerraron los teatros y volvimos a parar. Ahora finalmente arrancamos más seguros.

Pablo Echarri: –A mí la invitación me llegó de parte de Fernán. Fui el último en entrar al grupo, pero después se fue dando todo muy naturalmente. Digamos que en mi caso me tanteó Fernán para ser de la partida de esta nueva versión de la obra. Luego me entero de que Mike, Fernán, Ricardo y Germán iban a estar, así que me pareció algo sumamente atractivo. La idea más tarde me prendió con más fuerza cada día, así que no me interesaba tanto qué personaje iba a hacer ni cuándo: quería hacerlo. No hubo mucho análisis de mi parte porque me encantó todo, le hice un espacio al proyecto en mi vida y acá estamos.

Mike Amigorena: –Yo llegué tranquilo y en segundo lugar (risas).

–Muchos recuerdan la obra de manera especial por su permanencia teatral extendida. ¿Pero cuánto la recordaban ustedes?

MA: –Yo voy a serte resincero: no me acordaba de la obra. Recordaba que había ido a verla para observar el laburo de Ricardo, de Germán. Fui a verla con mi hermana, que era algo cholula, como yo en ese tiempo. Recuerdo que fue algo complejo para mí y en ese momento no la entendí porque era chico, allá por el 2000. Hoy la veo como una obra sanadora, con un léxico puntual que tiene que ser dicho de una manera precisa. En 2021 hablar de los vínculos es lo que mejor nos va a venir como especie. Ojo, con una releída entré en contacto con eso que no recordaba de manera rápida. Era una cuestión de madurez la mía.

PE: –La versión que vi yo me dejó un texto sólido, con pasajes de comedia atractivos, pero también con profundidad. Me había asombrado que el texto me haya generado alegría en el trayecto, pero después se metía de fondo en los vínculos, sobre todo para darme algo más que haber pasado un momento divertido. Por eso siempre recuerdo que cuando Fernán me llamó para Art sabía que íbamos a tener un gran momento. Eso es lo que nos terminó pasando.

FM: –Yo la vi al principio, en el estreno. La recordaba bien porque era una buena combinación de humor junto al tema de la amistad pero sin solemnidad. Creo sinceramente que lo nuevo que tiene ahora la obra es que al tener otros actores también tiene otros matices, como una identidad propia más allá de ser la misma obra. Por otro lado, también me acordaba muchísimo del laburo de Ricardo.

–¿Y cómo fue trabajar con él y Germán en la dirección de los ensayos?

PE: –Para mí, fue muy satisfactorio. Siempre fue para mí un atractivo fuerte la presencia de ellos dos, porque íbamos a poder hacer un recorrido con ambos teniendo en cuenta que conocían todos los recovecos de la obra. Así que encarar el proceso creativo con dos directores tan afilados fue muy atractivo. A la vez fue divertido pero también comprometido y rígido porque había que construir la obra para hacerla crecer. Fue un proceso verdaderamente muy bueno, inclusive lo es hasta el día de hoy.

FM: –Yo había trabajado con ambos, pero esto era otra cosa. Actuar es diferente a dirigir, pero ellos son superbuenos directores y fueron claros desde el comienzo.

MA: –Creo que ellos dos nos dejaron ver cuál versión de Art podíamos hacer. Ahí también hay algo novedoso para ellos, nosotros y lo habrá para los que vieron la obra en el pasado.      

–Varios actores y directores tomaron con mucho cuidado la vuelta a los ensayos por temor a los contagios de Covid-19. ¿Cómo manejaron esa instancia?

FM: –El protocolo siempre se mantuvo. Sin embargo, en las escenas no podíamos estar más lejos que lo que se requería. Siempre nosotros tres nos hisopábamos cada tanto tiempo y con extremos cuidados en lo previo. Por ejemplo, el que tomaba mate tenía su mate, había mucho alcohol en gel que nos pasábamos todo el tiempo.

PE: –Suscribo totalmente.

MA: –Digamos que para no saber cómo se ensaya en pandemia fue algo bastante amigable. El sistema, el trato, todo fue muy bueno. Éramos pocos pero nos protegíamos entre nosotros y todo el tiempo, así que ese gran problema no interfirió en las indicaciones de los directores. Más allá de eso era un bálsamo para nosotros ir al teatro a ensayar.

–Hablando de la vuelta al teatro, la situación del sector es muy sensible. ¿Qué análisis hacen en la actualidad sobre esa problemática que afecta a miles de actores y actrices?

PE: –Previo a la pandemia la oferta laboral era muy baja, pero cuando llega el virus y nos tocó enfrentarlo, lo tuvimos que hacer con un estado de depreciación de nuestra actividad. En la pandemia la angustia fue mayor y la posibilidad de salir de esa debacle estaba por verse. Hoy el medio teatral se puso en marcha nuevamente pero lo que estamos esperando como actores y actrices es ver qué sucede con el sector audiovisual, tanto en el cine como la posibilidad de ver qué sucede con los costos para filmar películas más competitivas. Otra cosa que se espera son leyes para impulsar el campo audiovisual pero con respecto a la televisión. Lo que se busca es que el sector teatral se ponga a pleno, pero que también acompañe el sector audiovisual para contar con una oferta laboral más concreta y rica.

FM: –Nosotros tres volvimos a grabar algunas cosas y eso generó emoción porque se veía a un equipo de trabajo otra vez gracias a las apuestas de productores pero también a la utilización correcta de los protocolos. Es fuerte ver a la gente aplaudiendo con barbijo, pero estamos todos otra vez en una ceremonia teatral, porque eso es un ritual que se completa con el público, y sin ellos nada tiene sentido. «


Art

Una obra de Yasmina Reza. Actúan: Pablo Echarri, Fernán Mirás y Mike Amigorena. Dirección: Ricardo Darín y Germán Palacios. Funciones: miércoles, jueves y viernes a las 20. Sábados a las 22. Domingos a las 19. Teatro Multitabarís, Av. Corrientes 831.

Derecha desbocada y misoginia

A mitad de 2020 un grupo de actores, actrices (entre las que se encontraba Florencia Peña) y productores teatrales visitaron la Quinta de Olivos para acercarle al presidente Alberto Fernández un análisis de la situación del sector teatral, que se encontraba sensiblemente afectado por las consecuencias generadas por la pandemia. Pocos días atrás y conocida esa noticia, el diputado Fernando Iglesias deslizó que Peña había protagonizado un encuentro sexual con el primer mandatario, expresiones que provocaron el profundo repudio de la comunidad artística. “Lo que le hicieron a Florencia se llama una hijaputez. Me parece que la derecha está muy desbocada y puede atacar de cualquier manera”, dice Mirás. “Carlos Rottemberg fue a la quinta con ella para llevar el problema y no dijeron nada de él ni de ningún hombre”, sostiene Amigorena. “La oposición tiene pocos argumentos para las próximas elecciones y violentar a los demás es su única herramienta. Hablé con Florencia y le llevó el problema del sector al presidente, lo hizo por los problemas de cientos, miles de actores y actrices y trabajadores de las industrias culturales. Fue atacada de manera cruel y canalla por poner la cara. Fue un ataque misógino y eso habla de cómo son ellos”, concluye Echarri.