En la noche de este lunes estrenó Bailando por un sueño 2023 en la pantalla de América TV, lo que significó el regreso de Marcelo Tinelli a la televisión como conductor luego de su sonada salida de El Trece luego de 17 años. Cabe destacar, que ya se encontraba a cargo de la dirección artística del canal desde hacía unos pocos meses y anoche finalmente estrenó su producto insignia, el que busca catapultar al canal al tercer lugar entre los más vistos del aire: Bailando por un sueño 2023.

Con una puesta en escena grandilocuente y gozando de una expectativa que luego es difícil de sostener, el programa comenzó con un doblaje humorístico de la película más exitosa del año: Barbie. En esta versión, Barbie parece intentar entrar al Bailando como una forma de regresar al patriarcado. Solo “Marce” podía consumar tan ardua tarea.

Luego de ello, el ciclo desplegó una serie de números de baile colectivo en el estudio del programa de muy buena factura. Entre ellos, se incluyó uno que contó con Pampita Ardohain como protagonista, desplegando un número de bodeville muy atractivo.

Hasta que llegó Marce y su “Buenas noches, América” esta vez con el doblemente promocionado gag de que lo decía por primera vez en la pantalla de América, ante la mirada de su director, Daniel Vila, secundado (desde atrás) por Pamela David.

En su presentación Tinelli habló de su familia, de los artistas que formaron parte de la apertura, especialmente de los traperos…, a quienes –dijo– conoce por sus hijos. Entre otros conceptos habló de “no querer recordar nada del 2021”, como si el propio Tinelli buscara comenzar de nuevo en un lugar diferente y dejar atrás sus dos pasos en falso de los años precedentes: La Academia, en 2021, y Canta conmigo, ahora en 2022. Marce también quiere poner un punto y aparte.

Pero «Bailando por un sueño» es, al menos en su propuesta, un certamen de baile. Y allá fue Marce a presentar a su jurado: el dream team histórico compuesto por Marcelo Polino, Ángel de Brito, Moría Casan y la polifuncional Pampita. La primera pareja en bailar fue la que encabezada por Noelia Pomba, una participante que ya ganó el certamen en dos ocasiones pero que también fue fuertemente fustigada por este mismo jurado. También bailo Camila Homs a quien le preguntaron por su ex pareja Rodrigo de Paul, motivo por el que está en el certamen. En la primera gala ya salieron a relucir las viejas armas: un poco de destreza y mucho de chimento y biri biri mediático.

El bailando es la vaca sagrada de la tele que se fue, de esa tele que extrañan los periodistas de espectáculos cuando hablan de los «30 puntos de rating que ya no existen». Ese «Bailando por un sueño» está listo para volver a ser: anoche Tinelli mostró que armo un programa clásico con todas sus atracciones prototipicas: el jurado villano (Polino), el jurado inquisidor (De Brito), la jurado tierna (Pampita), la jurado ocurrente (Moría) y un plantel de variopintos participantes que van desde figuras con probado paso por el certamen como la mencionada Pomba, Flor Vigna o Lourdes Sánchez, a representantes inclasificables del ecosistema de Gran Hermano. Por suerte para ella, Barbie parece que no entró.

Lo que se pudo ver anoche fue un festival de los excesos habituales de Tinelli: producción, bailarines, luces, mujeres cosificadas y la banalizacion de todo cuanto le pase cerca: anoche le tocó a Barbie, tal vez la próxima le toca a Oppenheimer y aparece una con una bomba atómica hecha rodete.

En la emisión de anoche, Tinelli osciló en los 13 puntos de rating, un número altísimo para América, que le permitió empatar y por momentos superar al líder Telefe y ganarle claramente a su ex canal, el 13. La competencia directa con El Nueve la ganó cómodamente y le alcanzó el número de Tinelli para duplicarlo en el promedio diario.

Un número de rating auspicioso acompañó al Tinelli de siempre en una pantalla de expectativas más bajas y con un horizonte de negocios tangencial y a mediano plazo. Es evidente que América TV no recupera lo que invierte pero le permite florearse con un éxito y calentar el resto de la pantalla.

Quedará para más adelante saber: ¿hasta dónde llegará la tele conflicto esta vez? ¿Encenderá el debate panelista en programas de otras señales? ¿Cuánto de ese número mágico se mantendrá en el futuro? Todo eso lo dirán los días. Hoy Tinelli tuvo su nuevo comienzo y lo puede disfrutar.