«Ya está, hice todo lo que estuvo a mi alcance y logramos esta condena, ahora puedo rehacer mi vida tranquila». Ana Laura González escuchó el veredicto a reclusión perpetua contra Ariel Osvaldo Báez por el femicidio de su amiga Emma Córdoba y la tentativa de femicidio contra ella misma, algo por lo que venía luchando hace cuatro largos años. Hubo desahogo, cierto alivio, una sensación de deber cumplido por haber conseguido un fallo ejemplar, pero nunca habrá reparación: «Nada nos devuelve a Emma».

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 5 de La Plata condenó a Báez, de 28 años, por los delitos de privación ilegal de la libertad agravada, abuso sexual agravado por el empleo de arma, abuso sexual con acceso carnal agravado por el empleo de arma, tentativa de homicidio doblemente agravado con ensañamiento y mediando violencia de género y robo agravado por el uso de arma, de los que resultaran víctimas Ana Laura González y María Emma Córdoba y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”.

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Los jueces consideraron probado que el femicida había abusado sexualmente de las dos mujeres, las golpeó y, al creerlas muertas, prendió fuego la vivienda.

«Fue difícil y pesado declarar en el juicio pero había que armarse de fuerzas para hacerlo y lograr lo que logramos. Tuve mucho acompañamiento de mis seres queridos y la familia y amigos de Emma», contó Ana Laura a Télam.

Por su parte, Jerónimo Guerrera Iraola, abogado de la sobreviviente, dijo que «se hizo justicia para ambas, era lo que esperábamos, el fallo se ajusta a derecho y a los estándares internacionales de protección a los derechos humanos de las mujeres».

La audiencia donde se leyó el veredicto

Foto: Prensa Ministerio de las Mujeres PBA


Durante el debate, la joven detalló todos los padecimientos sufridos cuando Báez, quien vivía con su esposa y su bebé, irrumpió por la fuerza y armado con una pistola en la casa de Emma, en Punta Lara, el 8 de julio de 2017.

De acuerdo a su testimonio, Emma trató de defenderse y lo atacó con una botella, ante lo cual el agresor comenzó a golpear a ambas con el arma de fuego y las llevó a la planta alta de la vivienda, donde las ató y abusó de ellas.

Marcelo Peña, abogado de la familia de Emma, expresó su satisfacción y realizó un fuerte «llamamiento a los legisladores» para que trabajen en materia de violencia a las mujeres y se analicen penas más altas, «reparatorias para la sociedad».

Con perspectiva de género

La ministra de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual Estela Díaz y la subsecretaria de Políticas contra las Violencias por Razones de Género Flavia Delmas acompañaron la lectura de la sentencia que condenó a Báez por el femicidio de Emma y el intento de asesinato de Ana Laura.

“Cuando miramos la causa y vemos la condena, se respeta la perspectiva de género, una mirada en torno a las características particulares de este delito y de la crueldad exacerbada por el odio de género. En ese sentido es ejemplar” señaló Estela Díaz, quien acompañó a Ana Laura durante el proceso de búsqueda de justicia.

“Se cerró una etapa donde hubo justicia por el femicidio de Emma y el intento de femicidio de Anita. Tardó, podría haber sido mucho antes. La justicia que tarda deja mucha revictimización en el camino, pero fue un fallo ejemplar, donde no se pudo eludir la violencia de género y tuvo la condena máxima”.