Parte del voto a Javier Milei puede traducirse como voto bronca con los partidos tradicionales. Pero hay otra vía más directa en la cual también podría apreciarse esa tendencia social: el voto en blanco. Era una de las incógnitas junto a la participación. Y terminó superando el 1,1 millón de votos.

La participación en las PASO de este domingo (69,62%) fue la más baja para una elección ejecutiva desde el regreso de la democracia. Hay 10,4 millones de personas que podían votar y no fueron. En la Ciudad de Buenos Aires el voto electrónico parece haber incidido notablemente ya que solo contó con el 60% de participación: 600 mil menos que en las PASO de hace dos años.

La fuerza creciente del voto en blanco

En ese panorama aparecen los 1.148.342 votos en blanco (4,78%), a los que se suman 1,35% de votos nulos, recurridos o impugnados. Así se transformó en la cuarta opción elegida, detrás de La Libertad Avanza, Juntos por el Cambio y Unión por la Patria, superando por ejemplo a los 907.437 votos de la agrupación de Juan Schiaretti (Hacemos por Nuestro País).

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Foto EFE/David Fernández
Foto: EFE / Archivo Tiempo Argentino

Por un lado, son 250.000 votos más respecto a las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) de 2019, cuando esa opción cosechó 882.633 sufragios.

Si bien el voto en blanco y el voto nulo se mantuvieron en el espectro de niveles históricos, se volvieron el segundo registro más alto en elecciones primarias, apenas debajo de los guarismos en las PASO 2021. Pero lejos del casi 10% de las legislativas en 2005, y el 24% del 2001, pleno voto bronca.

Hay un territorio que se destaca: el 50,75% de los votos en blanco del país fueron en la Provincia de Buenos Aires. En territorio bonaerense el 10,94% no puso boleta en su sobre. Puesto en números totales puede ser clave para definir una elección: fueron 988.492. Otra fue Catamarca, donde también se votó a gobernador: ahí registraron 16,44% de votos en blanco.