El resultado de las PASO -la primera mega encuesta nacional (real) de 2023- ofreció la sorpresa menos esperada: con el 92 por ciento de las mesas escrutadas, Javier Milei, el candidato de la ultraderechista La Libertad Avanza se imponía con el 30,31% de los votos y se convertía individualmente en el candidato más votado de este domingo.  Lo seguían el candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa (21,30%) como el más votado individualmente y ganador de la disputa interna frente a Juan Grabois (5,76%) y Patricia Bullrich, de Juntos por el Cambio, quien le ganó en la interna partidaria (17,01%) a Horacio Rodríguez Larreta (11,24). 

En la suma por fuerza política, La Libertad Avanza se ubicó en primer término, mientras que por suma de candidatos Unión por la Patria y Juntos por el Cambio disputaban el segundo lugar, con una leve ventaja para la fuerza de la oposición.

La dupla Juan Schiaretti y Florencio Randazzo sumaba 3,96% y el FIT Unidad -coalición en la que se impuso Myriam Bregman a Gabriel Solano) el 2,62 por ciento. El resto de las fuerzas políticas en competencia no llegó a reunir el piso del 1,5 por ciento necesario para participar de la elección general del 22 de octubre.

“Estamos frente al fin del modelo de la casta, ese modelo basado en esa atrocidad que dice que donde hay una necesidad nace un derecho, pero se olvida que ese derecho alguien lo tiene que pagar, cuya máxima expresión esa aberración llamada “justicia social”, dijo Milei cerca de la medianoche, cuando salió a celebrar su performance, y agregó: “Ese modelo que se traduce en fuerte déficit fiscal”. El candidato sostuvo que con los números obtenidos La Libertad Avanza lograría en octubre 8 bancas de senadores y más de 35 diputados.

“Hemos logrado construir esta alternativa competitiva que no solo dará fin al kirchnerismo sino a la casta parasitaria y chorra que hunde a este país”, expresó.

Juntos por el Cambio, que sostuvo una pelea aguerrida entre los dos sectores que disputaban su interna, terminó procesando en el mismo búnker de Parque Norte los resultados que para este sector tuvieron sabor a poco. El ala dura se quedó con la interna y lo festejó Patricia Bullrich: «Hoy tenemos motivos para celebrar juntos: nos han dado la oportunidad de conducir y liderar un cambio profundo para la Argentina», sostuvo, acompañada en el escenario por un demolido Rodríguez Larreta y Mauricio Macri.

Foto: Edgardo Gómez

El oficialismo

La mejor noticia para el oficialismo estuvo a cargo del gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien sumaba el 36,35 por ciento de los votos frente al 32,98 por ciento de los dos candidatos de Juntos por el Cambio -interna en la que Diego Santilli y Néstor Grindetti peleaban voto a voto- y el 23,79 de la libertaria Carolina Píparo. En este distrito el escrutinio fue más lento, por lo que estos guarismos, conforme avanzaba el conteo, se achicaba la diferencia entre UP y JxC en la categoría a presidente.

«Tenemos que ser prudentes a la hora de interpretar los resultados, la sociedad hoy fue convocada solo a elegir sus candidatos, en ese sentido quiero decir que nuestra fuerza estrena hoy un candidato a presidente, el mejor candidato a presidente que tendrá la Argentina en las urnas en octubre. Felicitaciones Sergio, es un orgullo compartir este desafío por un futuro mejor», sostuvo Kicillof pasada la medianoche en el complejo Art Media, donde funcionó el búnker de UP.

«Ni Patricia Bullrich ni Javier Milei están en condiciones de solucionar ni uno de los problemas que tenemos», advirtió. En octubre no vamos a elegir entre peronismo o antiperonismo, vamos a elegir entre la derecha y los derechos».

Foto: Diego Díaz

La PASO generó un resultado impensado, pero coincidente con el diagnóstico trazado por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, cuando habló de una elección primaria de tercios, muy distinta de la de 2019, cuando el electorado se dividía en dos coaliciones fuertes y el espacio para las terceras vías era mínimo.

Massa tomó ese dato para la nueva etapa electoral: «Empiezan en la Argentina a partir de esta noche semanas trascendentes, empieza a discutirse qué país vamos a construir los próximos años», advirtió y agregó: «Vamos a estar peleando hasta el último minuto porque estamos seguros que en la Argentina que viene el trabajo y la producción y la defensa de nuestros derechos y la educación pública tienen que ser valores que no se modifiquen gobierne quien gobierne».

En ese sentido, el candidato presidencial de UP realizó una convocatoria: «Quiero que nos animemos como fuerza política a convocar a la construcción de una nueva mayoría, así como en algún momento Néstor planteó la necesidad de abrazar a radicales, a sectores del campo popular, convocar a todos aquellos que representan una idea de país mucho mas amplia y comprometernos a que el próximo gobierno no sea solamente de unidad de una coalición sino de unidad nacional».

El día después de esta elección, en la que el peronismo unido hizo una de las performances más bajas de los últimos años, configurará un escenario complejo para el gobierno nacional. Una mirada apresurada sugiere que la Argentina viró abrumadoramente a la derecha, pero el voto a Milei y la baja concurrencia a las urnas parece expresar el descontento de una gran parte del electorado con las fuerzas políticas tradicionales que gobernaron el país en los últimos años. Allí es donde Sergio Massa deberá dirigir la estrategia si aspira a ingresar al balotaje en octubre, ya que las cifras de este domingo confirman que será muy difícil un triunfo en primera vuelta para cualquiera de las partes.

Camino a octubre

La participación ciudadana, que constituía un temor para todos los candidatos, fue finalmente del 68,3 por ciento de los ciudadanos habilitados para votar, un número que superó por muy poco el de las PASO de las elecciones legislativas de medio término, cuando votó el 67,78 por ciento, el nivel más bajo desde el regreso de la democracia. Medido en relación a las presidenciales de 2019, que consagraron al entonces Frente de Todos, hubo una caída de aproximadamente el 9 por ciento.

Fue una elección atípica. Milei se impuso 17 de 24 distritos, en provincias en las que sus candidatos habían perdido estrepitosamente, y aún en muchas de las ganadas a nivel local por gobernadores peronistas. Tuvo una performance del 44 por ciento en Mendoza, y casi llegó al 40 en Santa Fe y Córdoba. Realizó una buena elección en provincia de Buenos Aires, aunque quedó en tercer lugar y algo más débil en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde también quedó tercero.

La jornada electoral

En la Ciudad de Buenos Aires, un territorio donde la disputa interna de Juntos por el Cambio llegó a niveles explícitos, Jorge Macri se impuso a Martín Lousteau por una pequeña diferencia (28,57 a 27,13%). Ambos sumaron el 55,70 % en tanto que Leandro Santoro, el candidato de UP obtuvo un 22,21%. En CABA, el candidato de Milei, Ramiro Marra, sumó el 13,07.

La jornada de votación transcurrió con normalidad y sin incidentes, aunque con demoras en casos puntuales como la ciudad de Buenos Aires, donde hubo graves demoras provocadas por el sistema concurrente que obligó a los porteños a votar con dos sistemas diferentes: en boleta tradicional los cargos nacionales y con Boleta Única Electrónica los locales. Esa complejidad, sumada a algunas fallas en las máquinas electrónicas obligó a la jueza federal con competencia electoral en la Ciudad de Buenos Aires, María Servini, a extender la votación hasta las 19.30 en los establecimientos cuyas filas llegaban hasta la calle.