La Corte Suprema de EE UU, tal como se venía anticipando, revocó una sentencia que durante 49 años garantizó el derecho de las mujeres estadounidenses al aborto, una resolución que impacta a la mitad del país. Esta decisión, que fue respaldada por la mayoría conservadora (cinco votos contra cuatro), no convierte en ilegales las interrupciones del embarazo. Es decir que la ilegalización será decidida por cada estado.

Además, provoca un retroceso a la situación que estaba vigente antes de la sentencia Roe versus Wade de 1973, cuando cada estado era libre de autorizar las interrupciones o no hacerlo. Desde aquel momento, los sectores conservadores buscaron incesantemente esta revocación, que llegó de la mano de Trump. Las noticias destacan que el expresidente “celebró la decisión de la Corte”, armada por él para garantizar el ultraconservadurismo y cumplir su promesa de campaña de revocar la sentencia señalada.

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Cinco de los seis jueces conservadores del tribunal firmaron la opinión de la mayoría: Alito, Clarence Thomas, Brett Kavanaugh, Neil Gorsuch y Amy Coney Barret. Tres disintieron, mientras que los tres jueces que votaron en contra criticaron duramente la decisión.

Entre los primeros en criticar esta sentencia estuvo el presidente Joe Biden, quien aseguró: «Se trata de un trágico error de la Corte Suprema».

Según el Instituto Guttmacher, un centro de investigación que hace campaña por el acceso a la anticoncepción y el aborto en todo el mundo, la mayoría de los estados prohibirá el aborto a más o menos corto plazo. Se estima que un 40% de las mujeres se verá afectado por esta resolución. Hoy, quienes se autodenominan “defensores de la vida” celebran un retroceso que puede llevar a la muerte a miles de mujeres por abortos en la clandestinidad.

De la mano de la esta decisión, que desde los movimientos feministas, organizaciones de DD HH y hasta la ONU vieron con gran preocupación, viene la advertencia por abolir la ley de matrimonio igualitario y un replanteo sobre la anticoncepción.

Latinoamérica avanza, EE UU retrocede

Esta decisión va a contramano de aquellos países que legalizaron el aborto y lo asumieron como un tema salud. A pesar de la influencia de la Iglesia y los grupos de derecha, Latinoamérica, con Argentina a la cabeza, expande de a poco los límites del “mapa verde” y consolida derechos. La preocupación por este ataque contra los derechos civiles viene desde que se filtrara la resolución de revocación de Roe vs. Wade hace un mes. Pero también se extiende hacia otros derechos tras las declaraciones del juez Clarence Thomas en su argumentación. “En futuros expedientes, deberíamos revisar todas las jurisprudencias”, dijo el juez más conservador.

Clarence citó tres sentecias: “Griswold vs. Connecticut”, de 1965, que consagra el derecho a la anticoncepción; “Lawrence vs. Texas”, de 2003, que declara inconstitucionales las leyes que sancionan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo; y “Obergefell vs. Hodges”, de 2015, que protege el matrimonio para todos en los EE UU. Para el juez, estas jurisprudencias se basan en el mismo precepto de la Constitución que el que protegía el derecho al aborto. “La Corte tiene el deber de corregir el error”, señaló. «