Responsables de la ONU y del gobierno ruso se reunirán en Ginebra este viernes para discutir sobre los acuerdos para exportar granos y fertilizantes desde Ucrania y Rusia a través del mar Negro, días antes de que expire el pacto vigente.

El jefe de Asuntos Humanitarios de la ONU, Martin Griffiths, y la secretaria general de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo, Rebeca Grynspan, se reunirán con una delegación de alto nivel de Moscú, liderada por el viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Vershinin.

«Van a continuar las consultas en curso para apoyar los esfuerzos del secretario general Antonio Guterres para una implementación plena de los dos acuerdos firmados el 22 de julio en Estambul», dijo una vocera de la organización a la agencia de noticias AFP.

El 22 de julio la ONU y Turquía mediaron en dos acuerdos firmados entre Rusia y Ucrania para permitir las exportaciones de granos ucranianos bloqueados por la guerra y la venta de alimentos y fertilizantes rusos, pese a las sanciones occidentales contra Moscú.

Estos acuerdos expiran el 19 de noviembre y la ONU desea renovarlos por un año.

«Se espera que las discusiones permitan hacer avanzar los progresos realizados para facilitar la exportación sin obstáculos de alimentos y fertilizantes de la Federación rusa hacia los mercados mundiales», continuó.

Este lunes, Turquía propuso prolongar por otro año la Iniciativa de Granos del Mar Negro que busca desbloquear la exportación de alimentos de Ucrania.

En el marco de la llamada Iniciativa de Granos del Mar Negro, se instaló en Estambul un Centro Conjunto de Coordinación para garantizar la seguridad de los graneleros que transportan cereales desde Ucrania y realizar las inspecciones pertinentes.

El pasado 1 de agosto, tras una pausa de más de cinco meses, del puerto de Odesa salió el primer barco cargado de grano ucraniano.

Desde entonces, el tráfico de cereales y otros alimentos por el corredor naval superó los 10 millones de toneladas, según el ministro de Defensa turco.

El 29 de octubre, Rusia suspendió su participación en el acuerdo, tras acusar a Ucrania de un ataque con drones submarinos a buques de la flota del mar Negro y a barcos civiles encargados de garantizar la seguridad del ‘corredor de granos’ cerca de Sebastopol, en el suroeste de Crimea.

El 2 de noviembre, el Ministerio de Defensa ruso anunció que Moscú retomaba el cumplimiento del pacto alimentario tras recibir garantías de que Kiev no utilizaría el corredor naval y puertos ucranianos del mar Negro para realizar operaciones bélicas contra Rusia.