"Desde la teoría es el plan perfecto, pero se contradice con las prácticas que llevan adelante"

Mauricio Macri presentó un ambicioso Plan Nacional de Acciones sobre Derechos Humanos. Los organismos plantean reparos basados en las denuncias cotidianas por violaciones a los derechos básicos.
13 de Diciembre de 2017

En un acto en el Museo de la Casa Rosada, el Presidente Mauricio Macri presentó el Plan Nacional de Acciones sobre Derechos Humanos, un documento con enunciados incuestionables pero que no se advierten en las políticas que aplica del gobierno nacional. El plan promete un listado de 243 “metas” a cumplir entre 2017 y 2020 y fue presentado sobre el final de un año en el que el gobierno estuvo en la mira de los organismos del sistema internacional de protección de derechos, con el reclamo de domiciliaria a Milagro Sala de la Corte Interamericana incumplido y las investigaciones en curso de violaciones a los derechos humanos como la desaparición y muerte de Santiago Maldonado y el asesinato de Rafael Nahuel. 

Para los organismos de derechos humanos, que no participaron de la elaboración, se trata de un plan ideal que no se condice lo que hace Cambiemos: “en estos dos años de gestión se han adoptado algunas medidas en sentido contrario a las enumeradas en este plan”, remarcó Abuelas de Plaza de Mayo. Desde HIJOS, señalaron que “desde la teoría el plan es perfecto, lo que falla es que no se condice con la práctica del gobierno”.

El Plan había sido anunciado por el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cutural, Caudio Avruj, a principios de noviembre en la Evaluación Periódica Universal (EPU) de Naciones Unidas. Durante la presentación en Casa Rosada el secretario retomó la acusación al gobierno anterior y sostuvo que los derechos humanos “no pueden ni deben ser utilizados ideológicamente ni en forma partidaria ni ser capturados por nadie”.

Además de Macri, de la presentación participaron el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, y la mayoría del gabinete. Entre los invitados estaba el cacique Qom de Formosa, Félix Díaz; la madre de una de las víctimas de la tragedia de Once, María Luján Rey; y representantes de las Madres del Dolor, de Cromañón, y de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo.

Fue presentado como un listado de "243 compromisos asumidos como prioritarios por todo el gabinete nacional, lo que demuestra que los derechos humanos son transversales a las políticas de Estado”, dijo Avruj al presentarlo. Macri lo rotuló como “paso histórico” y anunció que “las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, incluidas en este plan, así como las políticas reparatorias, todos los derechos de inclusión, de no discriminación e igualdad están garantizadas”.

El Plan tiene cinco ejes. El primero es “Inclusión, no discriminación e igualdad” que incorpora Derechos de las personas migrantes (cuya contrapartida es el DNU 70/17 que elevó las deportaciones) y Pueblos indígenas (Santiago Maldonado y Rafael Nahuel). El segundo es “Seguridad pública y no violencia”, que incluye Violencia Institucional (Correpi denuncia que los asesinatos por las fuerzas de Seguridad alcanzaron el récord histórico de un muerto por día) y “Acceso a la justicia y garantías del debido proceso” (Milagro Sala y el resto de los presos políticos). Le siguen los ejes de “Memoria, Verdad, Justicia y Políticas Reparatorias”; “Acceso Universal a Derechos y Cultura cívica” y “compromiso con los Derechos Humanos”.

Tras el anuncio, Abuelas emitió un comunicado en el que remarcó su postura histórica de apoyar los proyectos de gestión que garanticen la plena vigencia de los derechos humanos y destacó que entre sus objetivos apunten a sostener las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, promover la celeridad de los juicios por delitos de lesa humanidad y preservar los espacios institucionales destinados a la búsqueda de nietos y nietas.

“Las Abuelas de Plaza de Mayo aguardamos expectantes que lo propuesto en este Plan por el Gobierno Nacional se cumpla”, dijeron. La desconfianza tiene un sentido porque hay decisiones de la alianza gobernante que contradicen el plan, “como disolver la Dirección de Derechos Humanos del Ministerio de Seguridad de la Nación o, más recientemente, poner en duda la continuidad de las fiscalías de lesa humanidad y apropiación de niños, como lo hace el proyecto de ley de reforma del Ministerio Público Fiscal”, detallaron.

En ese camino, también señalaron que si bien el Plan propone “recopilar informes y recomendaciones y sentencias emitidas por los órganos de control del sistema universal y del sistema interamericano de protección internacional de derechos humanos”, omite toda referencia al carácter obligatorio del cumplimiento de esas decisiones. “Los organismos internacionales son la única garantía de reparación ante las eventuales violaciones a los derechos humanos”, recordaron.

Carlos Pissoni de Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (HIJOS) Capital detalló que “puede ser el plan ideal pero este gobierno en la práctica viola los derechos humanos”, completó.

“No podemos acompañar un plan de un gobierno en el que se produjo la desaparición y muerte de Santiago Maldonado, con el asesinado de Rafael Nahuel y con presos políticos, cuando hay una cacería de opositores que empezó con Milagro Sala y que la semana pasada alcanzó, entre otros, a (Carlos) Zannini. No podemos acompañar el plan de derechos humanos de un gobierno que no apeló los sobreseimientos de los cómplices civiles como Magnetto y Mitre, entre otros”, agregó Pissoni.

Los planes de acción son una propuesta surgida en la segunda Conferencia Mundial de Derechos Humanos de Viena en 1993, por lo que en la presentación Avruj aseguró que se trataba de una “deuda pendiente por más de 35 años que nadie se animó a resolver”. Sin embargo, el Plan está basado -tal como quedó escrito en su texto- en las Acciones para un Plan Nacional de Derechos Humanos 2010-2015 (APNDH), es decir, de la gestión anterior que culminó en 2015.

“Todo lo que está planteado en el Plan es lo que llevamos adelante durante nuestra gestión, pero que lo hicimos sin bombos y platillos”, dijo el ex secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda. Y remarcó que la presentación se ajusta a la necesidad de mostrar una “agenda positiva”: “La gente se da cuenta que no están gestionando”.

“Nadie va a estar en contra de una agenda de derechos humanos de esa naturaleza y buscan disputar algunos nichos para que a la gente le quede la idea de que nosotros nos ocupábamos solo del pasado y no del presente, cosa que es completamente falso”, concluyó.

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