El caso Báez corre el velo de los negocios del entorno presidencial

La declaración del titular de Austral Construcciones puso en jaque la estrategia judicial que apuntaba al vínculo entre el empresario y el kirchnerismo. La mención del primo de Macri, Angelo Calcaterra, como su socio en la licitación por las represas Kirchner y Cepernic explica la venta de Iecsa y abre una caja de Pandora.
7 de Mayo de 2016

A comienzos de esta semana, el primo del presidente Mauricio Macri, Angelo Calcaterra, le anunció a sus empleados que finalmente le vendió la mayoría accionaria de su empresa Iecsa SA a la italiana Ghella SpA, tal como lo había anticipado Tiempo en su edición del domingo pasado. El blanqueo público de la venta cerró una serie de negociaciones más vinculadas a la urgencia, que a un cambio sustancial de estrategia empresarial. La velocidad de la operación, y la premura por el anuncio interno, no fue la única noticia que giró en torno a la empresa que perteneció a la familia Macri y que fue transferida en 2007 a Angelo para preservar a Mauricio durante su estreno en la función política como jefe de Gobierno porteño. Pocas horas después del anuncio de venta de Iecsa SA, el empresario Lázaro Báez buscó recordarle al actual presidente que el mantel de los negocios que mantuvo con sus allegados es corto, y que está dispuesto a tirar de él si continúa en caída libre. La señal la dejó planteada ante el juez federal Sebastián Casanello, en un escrito para defenderse donde denunció que fue socio de Iecsa SA en la licitación que lanzó el gobierno nacional para construir las represas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, mediante la Unión Transitoria de Empresas (UTE) constituida por Austral Construcciones, de Báez, y la empresa que desde esta semana ya no pertenece al primo presidencial.

En su denuncia el empresario santacruceño, detenido por lavado de activos, apuntó a la operación que trató de ganar junto a Calcaterra. Según detalló en su defensa el 30 de julio de 2012 "se firmó un acuerdo de servicio de consultoría con la firma SKG International Ltd, y el Grupo ODS (controlante de Iecsa SA) y Acsa" para "lograr la incorporación de un socio de capitales chinos con el objetivo de constituir una asociación (UTE - Unión Transitoria de Empresas)". La mención del Grupo Obras Desarrollos y Servicios (ODS) en las operaciones compartidas con Báez también abre una nueva sombra sobre Ghella SpA, la nueva compradora de Iecsa SA. Según el perfil corporativo del grupo, "ODS se conforma en el año 2007, cuando la empresa italiana Ghella SpA ingresa como accionista y socia de Angelo Calcaterra, quien el año anterior había adquirido dos empresas líderes en sus sectores: Iecsa y Creaurban", dos de las estrellas del Grupo Socma que Franco Macri decidió entregar a su sobrino arquitecto para evitar denuncias de incompatibilidades contra su hijo Mauricio, por entonces flamante alcalde porteño.

Ghella, junto a Calcaterra, estuvo a punto de hacer los dos túneles bajo la 9 de Julio por 217 millones y junto a la desarrolladora Creaurban, de Franco Macri, planearon explotar el Dique 1 de Puerto Madero para hacer un mega emprendimimiento inmobiliario por 180 millones. El túnel para el Metrobus de la 9 de Julio finalmente quedó en manos de la constructora mendocina Cartellone, en una obra que fue adjudicada por la empresa estatal AUSA, por entonces conducida por Gustavo Matta y Trejo, yerno de don Tito Biagini, hasta hace poco cabeza operativa de Cartellone. La vinculación no es menor, porque entre Cartellone y ODS aparece un elenco de directores comunes  como Pablo Clusellas, por entonces secretario Legal y Técnico del gobierno porteño, actualmente ocupante del mismo cargo en la Presidencia de la Nación y, según reveló el diario La Nación hace una semana, el nexo principal con el estudio Mossack Fonseca, uno de los principales estudios de abogados de Panamá para el armado de empresas offshore.

La vinculación operativa de Clusellas con ODS, y su actual función de cuidar la firma del presidente, podrían transformarse en otro nuevo dolor de cabeza para el gobierno a partir del pedido de Báez para que Casanello cite a Calcaterra en la investigación judicial que lo mantiene en prisión y a un paso de perder todos sus bienes. Si los magistrados meten el dedo en la trama de ODS, como quiere Báez, los caminos podrían enlodar al secretario Legal y Técnico de la Presidencia Clusellas, uno de los hombres de mayor confianza del presidente Macri, junto con su amigo del alma Nicolás Caputo, una figura de máxima importancia para el actual mandatario. Tanta es su relevancia, que dentro de la Casa Rosada siempre redoblan los esfuerzos para que sus visitas pasen inadvertidas, algo totalmente distinto al deseo que tenía Macri cuando asumió. Por entonces soñaba con designarlo en algun cargo ejecutivo, que el propio Nicky rehusó aceptar. «


Una cena con clima de celebración

Durante la noche del último miércoles el presidente Mauricio Macri fue la figura principal de la cena anual que organiza la Fundación Libertad, uno de los thinks thanks más influyentes de la derecha local. La cita fue en Parque Norte, bajo un clima de festejo para el flamante mandatario, que estuvo flanqueado por el escritor Mario Vargas Llosa, titular de la Fundación Internacional para la Libertad, cabecera continental de la versión rosarina, conducida por Gerardo Bongiovanni, quien recordó a los asistentes que su organización "está en las antípodas del populismo clientelista que ahora ha llegado a su fin". Con un costo de entre $7500 y $ 250 mil por cubierto, el evento reunió a casi mil personas que asistieron para escuchar a Macri en un clima de "celebración por la victoria".

"Esta es la última oportunidad de volver a lo que siempre quisimos tener", dijo la senadora nacional Laura Rodriguez Machado, titular de la Red de Políticas Públicas de la Fundación Libertad, la misma que tendió los primeros puentes en 2008 para que la Fundación Pensar profundizara sus vinculos de financiamiento con distintos organismos vinculados al Departamento de Estado de los Estados Unidos. "Recuerdo Mario los días difíciles del 28 de marzo de 2008, cuando fuiste atacado por una horda en el mismo día de tu cumpleaños", recordó Bongiovanni sobre el escrache que organizaron distintas organizaciones de Rosario para repudiar al secretario de Asuntos Hemisféricos Roger Noriega. El escritor utilizó su discurso para defender "las reformas" que impulsa Macri. "Es el precio que hay que pagar siempre por los desvaríos del populismo", opinó. Macri pidió "que los argentinos no se tengan que resignar con un empleo público inútil". Lo escuchaban sin inmutarse el titular de la Corte Ricardo Lorenzetti, el juez federal Claudio Bonadío y el fiscal José María Campagnoli. Bongiovanni celebró que más de la mitad de los casi mil asistentes, provinieran del "interior de la Argentina profunda".

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