La Ciudad pone trabas para acceder a las becas alimentarias en las escuelas públicas

Un cambio en el método de tramitación de ese beneficio puso en alerta a las familias sobre un intento de reducción de esa ayuda. Hasta el año pasado se gestionaban en los propios colegios, pero ahora la solicitud debe realizarse en los Centros de Gestión y Participación mediante un turno. Paradójicamente, no se otorgarán más hasta febrero de 2019. 

(Foto: Twitter)
Por Martín Suárez - @MDSuarez
15 de Noviembre de 2018

Desde la cartera educativa porteña que dirige Soledad Acuña no dan respiro a las miles de familias. Como si la falta de vacantes fuera poco, ahora se le suma otro “problema” que años anteriores no existía: el acceso a las becas alimentarias. Hasta el año pasado quienes lograban conseguir una vacante de doble jornada debían ir al colegio seleccionado mediante el sistema online y presentar el recibo de sueldo, declaraciones juradas y DNI del niño o la niña, para obtener la beca alimentaria. Este año, el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta decidió cambiar el procedimiento y concentró ese trámite en la sede comunal, los  anteriormente llamados Centros de Gestión y Participación (CGP). Ahora, quienes obtuvieron  la vacante deben pedir turno y dirigirse a la sede indicada por el sistema. En estos centros se realizan miles de trámites por día de diferentes características. Para colmo, las familias afectadas denuncian que para obtener las becas alimentarias ya no hay más turnos hasta el mes de febrero.

Desde La Vacante es un Derecho repudian éste nuevo sistema de inscripción a becas ya que entienden que el nuevo método “acarrea más trabas burocráticas para las familias que necesitan acceder a este derecho”. “La validación en los ex CGP, la otorgación de turnos con hasta tres meses de demora, el formulario online como única opción para hacer el trámite, son dificultades que antes no existían, ya que las validaciones se hacían en la escuela con los equipos de conducción, en un entorno mucho más humano y empático que el cibernético”, agregan.

La Legisladora electa por el FIT-Izquierda Socialista, Laura Marrone, advirtió que, “al quitarle a la comisión de becas de cada escuela el control de la adjudicación para ser controladas por la dirección de las comunas, se pretende una política de ajuste. No hay ningún justificativo que reducir la cantidad de becas”. La legisladora, que ocupará su banca en diciembre de este año, agregó que “desde mitad de año el gobierno aplica una fórmula de promedios para asignar becas alimentarias, según el número de ausentismos que hay por mes. Las becas que adjudica son en base a la reducción, según la cantidad de alumnos y alumnas ausentes. Esto es independientemente de que un día vengan la totalidad de los estudiantes. Cuando eso ocurre se quedan sin comida”.

Nicolás Martinovich, delegado de asistentes de comedores en UTE, confirmó que “los turnos en las comunas brillan por su ausencia, lo que atrasa la validación de la beca y pone en riesgo el acceso de muchos chicos y chicas de la ciudad en un momento donde el ajuste general hace aún más necesaria la alimentación de los y las jóvenes, que transcurren gran parte de su día dentro de la escuela”.

La respuesta automática que le llega a cada papá o mamá que solicita turno para acceder a la beca alimentaria indica: “Estimada: debido a que el turnero es una aplicación que no depende de nosotros y por ende no tenemos control sobre tal, no sabemos por qué no les deja sacar turno pero suponemos que es porque se habrán agotado. Por otro lado, a finales de Noviembre se agregarán turnos para febrero.En caso de que lo consideres, podes acercarte a la comuna más cercana con todos los papeles pertinentes al trámite para validar el mismo, y utilizar el turno de algún padre que no se presente”.

Vacantes

El lunes, el Gobierno de la Ciudad habilitó las listas de asignación de vacantes y por ende la nómina de familias que podrían quedar excluidas de la educación pública de gestión estatal. Tiempo tuvo acceso a los datos definitivos de la primera etapa de inscripción, donde se observa que de un total de 47.562 solicitudes correspondientes al nivel inicial, sólo se asignaron 19.628 vacantes y quedaron en “lista de espera” 11.703 niños y niñas (hay que tener en cuenta que el resto de los no confirmados corresponde a tramitaciones inconclusas e incumplimiento de requisitos, por ejemplo). En el nivel primario hubo 28.428 solicitudes, se asignaron por ahora 19.259 vacantes, y quedaron en lista de espera 817 alumnas y alumnos de primer grado. En el nivel secundario, quienes solicitaron vacantes fueron un total de 25.190, la cartera educativa asignó entre los 16.348 y quedaron en lista de espera 462. Estos resultados lanzan que en la primera etapa de inscripción hay casi 13.000 chicas y chicos en lista de espera.
Cabe destacar que el gobierno, cada año, repite el mismo discurso: “estamos obligados a dar una vacante a partir de los 4 años”. Más allá de que esto no es así según el artículo 24 de la Constitución de la Ciudad, los datos aquí vertidos rompen ese discurso del oficialismo, ya que también hay alumnos en lista de espera en primaria y en secundaria.

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