Los docentes de Matemática le responden a la ministra de Educación de la Ciudad

Soledad Acuña declaró que enseñan mal “porque los docentes aprenden a enseñar mal”. Los maestros repudiaron sus dichos en un comunicado.
21 de Mayo de 2018

En medio de la polémica por el proyecto de la UniCaba, que el gobierno porteño impulsa en Legislatura de espaldas a la comunidad educativa y que implicaría el cierre de los 29 profesorados de Formación Docente que funcionan en la ciudad de Buenos Aires, la ministra de Educación Soledad Acuña realizó declaraciones sobre el modo en que se enseña matemática que motivaron una dura respuesta de los docentes del área.

Aquí, el comunicado del Colectivo de docentes de Matemática y Enseñanza de la Matemática de los Institutos de Formación Docente:

La ministra de educación dice…. Los profesores respondemos...

Tras una gestión del PRO de diez años en la ciudad, la ministra de educación Soledad Acuña nos sorprende con una declaración en un programa televisivo. Declara que en la ciudad “enseñamos mal matemática y vamos cada vez peor. Enseñamos mal matemática porque los docentes aprenden a enseñar mal.” Esta afirmación, además de sorprender, resulta ofensiva para quienes hace tiempo trabajamos en la formación docente. Una nota de repudio circula en la web con más de 120 firmas y el martes 15 de mayo se hizo una presentación repudiando estas afirmaciones en la comisión de Educación de la Legislatura Porteña.

¿En qué datos se basa la ministra? Según señala, son los resultados de las evaluaciones Aprender y las pruebas de 7mo grado y 5to año que se toman en la ciudad cada año, los que muestran que estamos en esa situación. Si bien ponemos en cuestión que los resultados de estas evaluaciones estandarizadas sean la única fuente para determinar lo que los niños saben, resulta sorprendente que en documentos elaborados por la propia gestión y presentados en varias oportunidades el año pasado, se afirme que mejoraron los resultados de Matemática en la evaluación PISA para mostrar que “la ciudad tiene avances en equidad y calidad”.

Todos los que nos dedicamos a la enseñanza de la matemática compartimos la preocupación por lograr mejores aprendizajes en los niños y las niñas. Sabemos que hay todavía mucho por hacer. Sin embargo, diferimos mucho con estas explicaciones y diagnósticos. En su declaración, Soledad Acuña, se centra en la enseñanza como única variable para explicar los malos resultados, estableciendo una relación lineal entre la enseñanza y el aprendizaje. Gran cantidad de investigaciones en didáctica nos han permitido comprender la complejidad de esa relación. Sabemos hoy que los aspectos sociales y culturales influyen en el modo en el que los alumnos se relacionan con el conocimiento y con la escuela. Culpabilizar individualmente a los docentes es un diagnóstico que ignora la complejidad de factores que influyen en los logros de aprendizaje de los niños. Los factores sociales, institucionales, las condiciones de trabajo de los docentes en las escuelas, la posibilidad de trabajo compartido entre maestros para pensar entre colegas la enseñanza, para generar acuerdos, afectan la manera en que se enseña y se aprende. En escuelas donde se caen los techos y se inundan cada vez que llueve, con maestros que corren de una escuela a otra porque trabajan dos y tres turnos, ¿qué condiciones hay para enseñar y aprender? ¿Podrá ser que en diez años de gestión no se trabajó lo suficiente para lograr mejorar las condiciones en las que se trabaja y aprende en las escuelas?

¿En qué se basa la ministra para decir que “enseñamos mal”? La razón que ella esgrime es que “enseñamos a hacer las cuentas, enseñamos una fórmula que los chicos repiten, pero no aprenden a razonar el proceso, entonces después no terminan pudiendo resolver situaciones problemáticas”. Insiste en que “solo enseñamos el algoritmo de la multiplicación, de la división y no enseñamos por qué un número está compuesto de esa manera”. Sorprende mucho que la ministra desconozca la enorme cantidad de documentos curriculares —de esta gestión y de anteriores— que desde hace más de treinta años enmarcan la tarea de enseñanza de las escuelas primarias. En ellos se señala la necesidad del trabajo sobre la resolución de problemas, la comprensión y la construcción de sentido, la necesidad de favorecer la comunicación de los procedimientos utilizados y la argumentación. ¿No les enseñamos cómo está compuesto un número? ¿Conoce la ministra las propuestas de los libros, que circulan en las escuelas y que la misma gestión envía? ¿Conoce el Diseño Curricular de la jurisdicción que desde el año 2004 detalla los contenidos obligatorios de enseñanza para las escuelas? Basta revisar documentos, visitar aulas, presenciar clases, o preguntarle a cualquier maestro si trabaja ese tema y se va a sorprender con lo que encuentre. ¿En qué datos se basa para afirmar que no se enseña lo que dice que no se enseña?

La ministra nuevamente nos sorprende con su diagnóstico: “los maestros enseñan mal porque aprendieron a enseñar mal”. ¿En qué datos de investigación se apoya para establecer esa afirmación? ¿Conoce el trabajo se lleva a cabo en los institutos de formación docente de la ciudad y en la formación continua? El Diseño Curricular de la formación docente inicial para los maestros del nivel primario del año 2009 señala que es necesario que los futuros maestros se apropien “del modo particular de producción característico de la disciplina matemática que supone, entre otros quehaceres, explorar, anticipar, conjeturar, argumentar, validar, encontrar y reconocer estructuras comunes, generalizar, pensar en forma deductiva, modelizar, representar, etc.” En las clases de Enseñanza de la Matemática de nuestros Institutos se propone un trabajo que tiende a que los futuros docentes reconstruyan, revisen y reorganicen los conocimientos matemáticos abordados durante su escolaridad y que adquieran nuevos, en función del trabajo didáctico que demanda la consideración de su enseñanza.

El "desconocimiento" que manifiesta la funcionaria es alarmante y sospechoso. ¿Por qué comunicar en los medios estas declaraciones con afirmaciones falsas, capaces de explotar prejuicios existentes en el sentido común? ¿Será para apoyar la creación de esa universidad (UniCaba), cuestionada por todos los profesionales del sistema y académicos especialistas que han hecho oír su voz en distintos medios y en la legislatura en cada una de las sesiones? ¿Será para justificar el gasto en programas creados en Singapur o Israel, en lugar de invertir en potenciar los recursos con los que cuenta la ciudad y mejorar las condiciones de trabajo de sus docentes?

Colectivo de docentes de Matemática y Enseñanza de la Matemática de los Institutos de Formación Docente.

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