En Rosario, funcionarios del gobierno de Alberto Fernández mostraron un contundente respaldo respecto de que la deuda de Argentina con el Fondo Monetario Internacional la tienen que «pagar los que la fugaron» y apoyaron el proyecto de ley presentado por el kirchnerismo que se debate en el Senado.

En el marco del Encuentro organizado por la Corriente Nacional de la Militancia de Santa Fe que encabeza Agustín Rossi, el ministro de Vivienda y Hábitat Jorge Ferraresi expresó: «Apoyamos esta ley que busca a los fugadores de los recursos de los argentinos. La deuda externa argentina podría haber sido un millón de viviendas».

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

«Me parece que este proyecto es un buen disparador para tener una agenda que nos vuelva a juntar. Tenemos que trabajar en función de su concreción y posterior aplicación», agregó.

Por su parte, Cecilia Todesca, Secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, opinó que es «un muy buen proyecto, como la ley de aporte solidario» que se aprobó en el Congreso para morigerar la crisis económica que trajo la pandemia por Covid.

«Hay que tratar de redistribuir el ingreso y eso significa que los que más tienen deben aportar un poco más y no me parece que nadie tenga que escandalizarse por eso», respondió ante la pregunta de Tiempo y agregó: «Nos quieren desarticular. No me refiero al peronismo, sino a todos los que habitamos este territorio».

En tanto, la Secretaria de Legal y Técnica Vilma Ibarra opinó que «ya fue muy preciso el presidente: salimos a decir que era un proyecto que asumía el Frente de Todos como tal. Nos parece muy valioso no sólo individualizar quienes fugaron para que traigan lo que fugaron y que el Estado lo utilice para el pago de la deuda».

«Algunos se caracterizaron por amenazar a aquellos que hay que asistir desde el Estado diciendo que hay que sacar los planes, pero les pedí que no sean fuertes con los débiles. Que nos acompañen a ver quiénes fugaron los dólares», expresó el Ministro de Desarrollo social, Juan Zabaleta.

La iniciativa impulsada por el senador Oscar Parrilli -espada política de Cristina Fernández de Kirchner- propone “un aporte que no representará una nueva carga impositiva para la mayoría de los argentinos y argentinas, ya que sólo le corresponderá pagar a quienes tengan bienes en el exterior, estén evadiendo impuestos o lavando dinero. Los alcanzados por este aporte deberán realizar un aporte del 20% de sus bienes no declarados, que deberá ser abonado en dólares”.