Mucho se especuló en los últimos días sobre quién iba a dirigir una de las áreas más complejas que tiene el país. En un principio, fuentes del entorno de Milei intentaron medir la reacción social al difundir que “era muy posible” que la titular de Educación sea María Eleonora Urrutia, abogada mendocina y esposa del exministro de hacienda de Augusto Pinochet. Antes, el propio Milei durante su campaña, había manifestado que esa responsabilidad estaría en manos de Martín Krause, cuestionado en septiembre pasado por afirmar que «si la Gestapo hubiera sido argentina hubiera matado menos judíos por ineficientes».

Con el correr de los días ese “supuesto” fue quitado del mapa político y en las últimas horas confirmaron quién comandará los destinos pedagógicos de la Argentina: «La Oficina del Presidente Electo de la República Argentina comunica que el Dr. en Ciencias de la Educación Carlos Horacio Torrendell será el Secretario de Educación de la Nación a partir del 10 de diciembre«, informaron entrada la noche del jueves a través de un comunicado oficial de prensa. Es presidente de una ONG que vincula a las empresas privadas con la educación; un acérrimo defensor de la educación privada, y ex funcionario macrista en la gestión porteña.

Nuevo responsable para la educación

Torrendell transcurrió toda su vida en la educación privada, es Licenciado en Ciencias de la Educación de la Universidad Católica Argentina (UCA); se graduó como Especialista en Educación en la Universidad de San Andrés y realizó un doctorado en Ciencias de la Educación de la Universidad Católica de Chile. Fue profesor titular de las asignaturas Política Educativa e Historia de la Educación Argentina; forma parte del Departamento de Pastoral Universitaria de la Conferencia Episcopal Argentina y fue designado por el claustro de la UCA como miembro del Consejo Superior para el período 2023 y 2026.

Es Presidente de la ONG Potenciar Argentina que aboga por varios aspectos: el fin de la pobreza, educación de calidad, trabajo decente y crecimiento económico. “Estamos presente en distintas provincias y que lleva adelante proyectos educativos que involucran a docentes, estudiantes, jóvenes, adultos, niños, profesionales y trabajadores”, destacan en la información oficial. Entre sus programas educativos que acercan a establecimientos públicos y privados se destacan: Programa “primera línea”, basado en la “Formación de líderes innovadores”; el “MetaLab”, focalizado en “Enseñar y aprender en el Metaverso”.; y el programa “Enlaces”, que realiza “Actividades y experiencia de trabajo con estudiantes de último año de secundaria”.

La ONG tiene varios socios, aportantes o “aliados”, como los califican en la web, entre los que se encuentran: la empresa láctea “La Serenísima”; la privada multinacional Pan American Energy; la editorial Grupo Planeta; el apoyo de la municipalidad de Pinamar; la Fundación Varkeys; y las universidades privadas UCES y UMSA; entre otras empresas del sector privado.  

En cuanto a sus relaciones políticas y religiosas, Torrendell tiene lazos con el ala dura de la Iglesia Católica por ser miembro del Departamento de Pastoral Universitaria de la Conferencia Episcopal Argentina. Pero lo más llamativo del secretario de Educación de Milei, es que fue parte del gobierno de Mauricio Macri y Rodríguez Larreta en el ejecutivo porteño. Entre los años 2012 y 2017 se desempeñó como Coordinador y Asesor de Planeamiento Educativo y en Formación Docente dentro del Ministerio de Educación, y fue miembro del Consejo Consultivo de la Unidad de Evaluación Integral de la Calidad y Equidad Educativa.

Es autor de varios ensayos y artículos educativos. En 2014 la Revista Cultura Económica de la UCA, publicó su ensayo: “La educación privada: entre el neoestatismo y la sociedad civil”. En el escrito, destaca su defensa por la educación privada, desprecia al Estado

“La escuela no existe por el Estado, sino por la sociedad. Es pública, pero en un sentido no estatista ni subordinado. La enseñanza privada no puede ser reducida a un tipo de gerenciamiento que será permitido siempre y cuando se convierta en una franquicia (franchising) del Estado o responda a los intereses e ideologías de turno de quienes ocupan el nivel directivo burocrático del aparato estatal. La escuela de la sociedad civil tiene sentido en sí misma, con su identidad y proyecto en el marco del bien común y del sistema educativo. El Estado tiene que animarla, protegerla, brindarle condiciones, coordinarla, regularla y controlarla para el logro del bien educativo nacional. Pero no enclaustrarla”, escribió Torrendell en un ensayo titulado.

Torrendell no fue la primera opción

Quien ocupe la cartera educativa de cualquier gobierno, más allá de sus aspiraciones e ideales personales, sabe que, junto a Salud, es una de las carteras más sensibles; que no sólo tendrá a cargo los destinos educativos del país sino que tendrá que pugnar con los gremios docentes, que replicarán cada propuesta política que afecte la continuidad de la educación pública y gratuita, el estatuto docente y la formación del sector.

Martín Krause Educación
Martín Krause

En un primer momento en el entorno de Javier Milei, intentó instalar como futura secretaria de Educación a María Eleonora Urrutia, abogada liberal antifeminista, negacionista del cambio climático y de la última dictadura, y esposa del exministro de hacienda de Augusto Pinochet. Además durante la campaña, el propio Milei había manifestado que esa responsabilidad estaría en manos de Martín Krause, doctor en Administración y docente cuestionado en septiembre pasado por afirmar que «si la Gestapo hubiera sido argentina hubiera matado menos judíos por ineficientes».

Las reformas educativas que se encuentran en el programa de Gobierno de Javier Milei, mantiene en vilo a gran parte de la sociedad, incluso a un importante sector de su electorado que estudia en la educación pública. Cabe destacar que entre las reformas, está la propuesta de implementar un sistema de vouchers educativos, que tiene por objetivo “cambiar la forma en la que el Estado distribuye el dinero para la educación pública”, un paso previo a la privatización definitiva de todo el sistema educativo.