El dos veces condenado a prisión perpetua por crímenes en el centro clandestino de detención de la ESMA Adolfo Miguel Donda fue beneficiado por la Sala II de la Cámara de Casación Penal con salidas transitorias.

Los camaristas Carlos Mahiques, Guillermo Yacobucci y Ángela Ledesma hicieron lugar al pedido de la defensa del represor, al considerar que ya cumple con los requisitos necesarios para acceder al beneficio (está detenido desde 2003), y ordenaron al Tribunal Oral Federal 5, que había negado ese beneficio originalmente, que disponga las medidas de control para que se haga efectivo.

El fallo se conoció este martes, apenas dos semanas antes de que comience a ser juzgado por su responsabilidad en la apropiación durante la última dictadura de su sobrina Victoria Donda, titular del INADI. En ese debate, a cargo del Tribunal Oral Federal 6 de CABA, no se ordenó su prisión preventiva, por lo que podría llegar en libertad.

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Víctimas y familiares ya habían rechazado este beneficio para Donda ante el TOF 5 a través de la Coordinación de Asistencia a Testigos Víctimas de la Secretaría de Derechos Humanos. La Secretaría, a cargo de Horacio Pietragalla Corti, expresó su preocupación por esta decisión, que “no valoró la opinión de sobrevivientes y familiares” ni “tuvo en cuenta la falta de arrepentimiento demostrado por el represor ni el peligro al que se exponen sus víctimas con este tipo de beneficios”.

Donda fue el responsable de secuestros, tormentos y desapariciones en la ESMA como jefe de Operaciones del Grupo de Tareas de ese centro clandestino a fines de 1978, aunque ya antes de esa fecha los sobrevivientes lo ubicaron como miembro de los grupos operativos que se encargaban de los secuestros bajo el apodo de “Jerónimo” o “Palito”.

Por esos hechos, ya fue condenado a prisión perpetua en dos juicios, ESMA II y en ESMA Unificada, en los que fue encontrado culpable de crímenes de lesa humanidad contra más de 200 personas.

El 7 de noviembre comienza a ser juzgado nuevamente por su responsabilidad en la apropiación de Victoria Donda, su sobrina. La titular del INADI, quien recuperó su verdadera identidad en 2004, nació en el centro clandestino de la ESMA durante el cautiverio de su madre, María Hilda Pérez de Donda, aún desaparecida.

Donda, quien ya integraba la patota de la ESMA, tuvo varias conversaciones con su cuñada durante su cautiverio y le garantizó que su hija “sería entregada a sus familiares”, según relataron los sobrevivientes. Sin embargo, esto no ocurrió y la bebé fue apropiada por otro de los miembros del grupo de tareas, el prefecto Juan Antonio Azic, quien fue condenado en un juicio realizado en 2012.