Ricardo Alfonsín lleva algo más de un año como embajador de la Argentina en España. Fue propuesto por el presidente Alberto Fernández al asumir el gobierno. Y como ocurrió con todo, a los 90 días comenzó la pandemia que asola al mundo y la asunción de su rol diplomático se postergó. A pesar de su estancia en Madrid, Alfonsín sigue muy de cerca lo que más lo apasiona de la política: el debate nacional, la puja ideológica y, por supuesto, la situación de la Unión Cívica Radical.     

“No veo cambios en el radicalismo desde el punto de vista  de las ideas -dice el exdiputado nacional en esta entrevista con Tiempo-. Un partido político es un sistema de ideas, antes que una herramienta electoral. Desde esa perspectiva, no se modificaron las posiciones que se asumieron del 2015 al 2019 y desde ese momento hasta ahora”.

-¿A qué posturas se refiere?

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-La UCR forma parte de Juntos por el Cambio. Y esa coalición expresa las ideas del neoliberalismo en la Argentina, que históricamente no tienen nada que ver con el partido, más allá de las desviaciones que tuvieron los dos partidos tradicionales. Pero desde el punto de vista histórico, el radicalismo no tiene que ver con esas posiciones. Por eso es que, en lo personal, no voy a militar en un partido específico mientras se lo conciba solo como maquinaria electoral. Voy a acompañar ideas y votaré a la fuerza que mejor las represente.

-La división del bloque radical en Diputados, ¿expresa una diferencia conceptual o es disputa de poder? 

-No se trata de lo que yo opine. Cualquiera que analice la posición de los principales dirigentes de la UCR no encontrará cuestionamientos a lo hecho por el partido en los últimos años. No hay una autocrítica de las políticas que se defendieron. Al contrario, siguen reivindicando lo que se hizo de 2015 al 2019. La convención partidaria bonaerense defendió lo actuado por el gobierno de (Mauricio) Macri, a nivel nacional, y de (María Eugenia) Vidal en la Provincia. ¿Por qué se enfrentan entonces? Los dos grupos quieren ocupar el mismo espacio para proyectarse al 2023. Eso no está mal. Lo que yo cuestiono es que esa estrategia política este vacía de contenido ideológico radical. Juntos por el Cambio, conceptualmente, sigue liderado por el PRO. La UCR puede pelear la candidatura presidencial, pero las ideas que se defienden son las que identifican al PRO.

-Hubo una recuperación, en esta última elección, del caudal electoral de la UCR dentro de la coalición opositora…

-En realidad, JxC logró un porcentaje similar al de 2019. Hay un sector de la sociedad que vota en contra de algo. Ganaron en provincias que se venían ganando. Y suponiendo que haya habido una recuperación, se logró cambiándose la camiseta. Si para mejorar con la sociedad hay que cambiar las ideas, como dijo Alfonsín, preparémonos para perder elecciones. Ahora bien, si el partido es considerado solo una herramienta electoral puede sostenerse que la situación mejoró. 

-¿No había diferencias más profundas con el macrismo durante el gobierno de Cambiemos?

-Durante la gestión de Macri, el partido no hizo cuestionamientos al rumbo de las políticas, excepto los que hicimos un grupo muy pequeño. Ahora pareciera que hay más críticas, pero todo se centra en las candidaturas. El PRO ya no tiene hacia dentro de JxC la hegemonía que tuvo, pero en términos de ideas no hay discusión. No es que la UCR le tenga miedo al PRO. Es que parece sentirse cómoda defendiendo ideas neoliberales y representando sectores sociales que no son los que históricamente defendió. 

-El expresidente Lula Da Silva estuvo en el festejo por el Día de los Derechos Humanos y usted se había reunido con él en España, ¿cómo fue ese encuentro?

-Fue una alegría. Pude conversar con él casi dos horas. Me sorprendió su humildad. Alguien que no supiera quién es no podría imaginarse la importancia histórica de Lula. También me sorprendió su falta de resentimiento por la persecución que sufrió. Hablamos de la necesidad de volver a fortalecer la integración regional para poder participar en las discusiones globales, económicas, ambientales, políticas, con mayor eficacia. «