La teoría de los espías cuentapropistas” comienza a trastabillar. Aquella idea que plasmaron en una resolución los jueces Leopoldo Bruglia y Mariano Llorens para desprocesar a los ex jefes de la AFI Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, y blindar de cualquier reproche penal al ex presidente Mauricio Macri, pierde sustento por una inevitable reducción al absurdo. 

Tanto es así, que el juez federal de primera instancia Marcelo Martínez de Giorgi ordenó un entrecruzamiento de llamados telefónicos “para reconstruir interacciones y determinar o descartar la intervención en el hecho de superiores jerárquicos de las personas implicadas hasta el momento”. Los “cuentapropistas”, según parece, están ahora un poco menos solos. Y abandonados. 

Quién hablaba con quién

A instancias del fiscal Gerardo Pollicita, el juez Martínez de Giorgi dispuso requerirle a la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJuDeCO) “un análisis técnico de su especialidad, tendiente a establecer las comunicaciones verificadas entre los titulares y/o usuarios de las líneas de interés”. 

¿Quiénes son? Arribas, Majdalani, el ex jefe de Asuntos Jurídicos de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) Juan Sebastián De Stéfano y Alan Ruiz, el hombre que –según afirman los “cuentapropistas”- les daba las órdenes de a quiénes espiar invocando mandatos de “la ocho”. Así identificaban en la AFI a Majdalani. 

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Juan Sebastián De Stéfano, ex jefe de Asuntos Jurídicos de la AFI, con el Papa Francisco.

Martínez de Giorgi recibió en las últimas horas sendos informes de las compañías de telefonía celular vinculados líneas que usaron los ex espías. Entonces ordenó el peritaje, “en atención a cuanto surge de los mismos, y en razón de lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal mediante dictamen efectuado con fecha 12 de abril del corriente, en el entendimiento de que la medida en cuestión resulta pertinente para la investigación”. 

El peritaje ordenado tiene por objetivo “establecer las comunicaciones verificadas entre los titulares y/o usuarios de las líneas de interés; el detalle de interlocutores frecuentes, con la debida indicación de fechas y períodos de comunicaciones, de cada una de las líneas señaladas y las respectivas geolocalizaciones”.

La disposición del juez detalla que “los abonados en cuestión, diferenciados por empresa, resultan ser: Telefónica Argentina S.A. (Movistar): Juan De Stéfano, Gustavo Arribas, Silvia Cristina Majdalani y Alan Flavio Ruiz”. En cada caso, la documentación indica cuáles son los números identificados, dos para Majdalani y otros tantos para Ruiz; uno para cada uno de los demás. También hay una línea de Arribas correspondiente a la empresa Telecom S.A. y otras tres de AMX Argentina S.A. (Claro) para De Stéfano. 

¿Arribas y Majdalani daban las órdenes?

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Majdalani y Arribas, jefes de la AFI durante el gobierno de Macri.

“La diligencia descripta se impone como vía de conocimiento posible para reconstruir interacciones y determinar o descartar la intervención en el hecho de superiores jerárquicos de las personas implicadas hasta el momento”.

Las “personas implicadas hasta el momento” son ni más, ni menos, que los cuentapropistas. En los últimos días, dos de ellos, Emiliano Matta y Leandro Araque estuvieron en el programa de televisión que conduce Rolando Graña en A24. No sólo ratificaron que respondían a órdenes de Alan Ruiz sino que incluso compartieron estudio con el ex intendente de La Plata Pablo Bruera, uno de los espiados. 

Del resultado del entrecruzamiento telefónico y las geolocalizaciones podrá saberse si los “cuentapropistas” traicionaron a Arribas y Majdalani –quienes los contrataron- y burlaron el férreo control vertical que tienen las agencias de inteligencia de todo el mundo, o –en efecto, tal como lo aseguran- obedecieron sus órdenes y cuando todo estalló les quitaron la escalera y los dejaron colgados del pincel.